Nikolaj Kunsthal: un diálogo vivo entre pasado y presente

En pleno corazón de Copenhague, la antigua iglesia de San Nicolás se erige como uno de los espacios culturales más fascinantes de la ciudad: Nikolaj Kunsthal, un centro de arte contemporáneo que combina la fuerza de la historia con la frescura de nuevas miradas.

De iglesia medieval a epicentro cultural: la nueva vida de Nikolaj Kunsthal

El edificio, con raíces medievales, ha sido escenario de múltiples transformaciones a lo largo de los siglos. Hoy, gracias a la intervención del estudio Engel Architects, cobra nueva vida con un café y unatienda que dialogan con la grandeza de la arquitectura sacra.

Nosotros tuvimos la oportunidad de conocer este espacio en el marco de la primera edición de la Bienal de Arquitectura de Copenhague, a la que asistimos recientemente, y cuyo programa fue comisariado por Josephine Michau. Por ello, aprovechamos nuestra visita para charlar con el arquitecto Morten Emil Engel, fundador de Engel Architects y profesor en la Royal Danish Academy, quien ha sido el encargado de este delicado proceso de restauración y transformación.

En esta conversación comparte los retos, las decisiones y la visión detrás de un proyecto que convierte a Nikolaj Kunsthal en un lugar donde arquitectura, arte y vida cotidiana conviven en equilibrio. Pasen y lean.

¿Cómo abordaste el delicado equilibrio entre restauración y transformación al trabajar en un edificio tan cargado de historia como Nikolaj Kunsthal?

El primer objetivo fue eliminar décadas de decisiones aleatorias y provisionales: instalaciones eléctricas expuestas, ventanas y arcos bloqueados, capas de pintura plástica en paredes y techos. Una vez que se retiraron, las cualidades originales del edificio pudieron resurgir. El segundo paso fue introducir una intervención contemporánea que conviviera cómodamente con la historia de la iglesia, haciendo referencia a su materialidad y, al mismo tiempo, perteneciendo a nuestro propio tiempo.

¿Cuáles fueron algunos de los mayores retos arquitectónicos o técnicos que enfrentaste al reimaginar la iglesia como un café y una boutique funcionales?

El mayor desafío fueron las instalaciones técnicas. Había que integrar fontanería, suministro de agua y electricidad, pero de forma tan discreta que nunca llamaran la atención. Ocultar infraestructuras modernas en una iglesia de siglos de antigüedad exigió precisión y sutileza; la idea era que los visitantes no lo notaran en absoluto.

“Ocultar infraestructuras modernas en una iglesia de siglos de antigüedad exigió precisión y sutileza.”

Además, importamos directamente las luminarias de PSLab en Beirut. Las cajas parecían equipo militar y, por supuesto, quedaron retenidas en aduanas justo cuando los electricistas esperaban para instalarlas. Fue un momento tenso en el proceso, pero también un recordatorio de las realidades prácticas detrás de los proyectos arquitectónicos.

Los materiales utilizados —cobre, roble, yeso de cal— poseen una fuerte identidad táctil y visual. ¿Cuál es la historia detrás de su elección y cómo se relacionan con el legado del edificio?

Todos estos materiales ya estaban presentes en el edificio.

Nuestro papel fue reintroducirlos, resaltar su belleza natural y usarlos de maneras más contemporáneas. Son materiales atemporales, utilizados durante siglos, por lo que resultan arraigados y auténticos, nunca fuera de lugar.

También me encantan sus imperfecciones. El cobre se marca con las salpicaduras de agua, el roble muestra sus nudos y el yeso de cal tiene una superficie irregular. Estas cualidades aportan tactilidad y calidez, haciendo que los materiales se sientan vivos y honestos en lugar de excesivamente pulidos.

Has diseñado todo el mobiliario a medida para este espacio. ¿Cómo influyó el contexto histórico de la iglesia en estas piezas y qué esperabas que sintieran los visitantes al interactuar con ellas?

El mobiliario toma referencias de los bancos de iglesia y de los muebles primitivos y pesados del pasado. Cada pieza muestra sus uniones de forma abierta, lo que las hace interesantes y menos industriales. Fabricadas con materiales naturales, son cálidas, táctiles y acogedoras. Con el tiempo desarrollarán una pátina que reforzará su presencia y carácter.

“El mobiliario toma referencias de los bancos de iglesia y de los muebles primitivos y pesados del pasado.”

Como comentabas, el diseño lumínico ha sido en colaboración con PSLab, y lo cierto es que aporta una atmósfera cálida y casi sagrada. ¿Cuál fue tu visión para la iluminación y cómo influyó en la experiencia espacial?

Las luminarias son de acero negro, en referencia a la herrería de la iglesia y a los tradicionales candelabros, pero reinterpretados con nueva tecnología LED. Las pantallas de vidrio de borosilicato capturan la luz de manera etérea, mientras que las fuentes de luz de alta calidad reproducen los tonos de forma muy natural. El esquema general es intencionalmente sencillo: no compite con la arquitectura, sino que la complementa, aportando calidez y profundidad sin distracciones.

En el espacio central, justo debajo del órgano, los focos arquitectónicos son casi imperceptibles, lo que permite que el ritmo de las vigas del techo destaque claramente. El efecto es sutil pero poderoso, enfatizando la arquitectura misma.

¿De qué manera crees que la renovación de este espacio transforma la relación de los visitantes con el arte, la arquitectura y la vida cultural de Nikolaj Kunsthal?

El espacio tiene una cualidad casi hogareña, algo inusual en instituciones públicas. Hace que la gente se sienta cómoda, animándola a quedarse y a volver. Con el tiempo, se ha formado una comunidad fuerte en torno a esta atmósfera: las mismas personas regresan una y otra vez.

El café se convirtió en el nuevo corazón del edificio, un punto de encuentro central que lo une todo. Puede pasar de ser un lugar tranquilo y contemplativo durante el día a un espacio social en las inauguraciones. Al mismo tiempo, los altos techos, los muros gruesos y las ventanas elevadas crean una atmósfera inspiradora y protectora que sostiene tanto el arte como la vida social.

Has mencionado que este proyecto implicó «todas las responsabilidades», desde el concepto hasta la ejecución. ¿Cómo influyó este rol integral en el proceso creativo y en el resultado?

La dirección me dio casi total libertad dentro del presupuesto, lo cual fue inusual pero muy valioso.

Estaban acostumbrados a trabajar con artistas y respetaron una visión singular, por lo que hubo pocas concesiones. También pude elegir libremente a mis colaboradores y proveedores, lo que permitió un diálogo constructivo y un trabajo en equipo fluido. Ese nivel de confianza hizo posible que el proyecto mantuviera una voz fuerte y coherente en todo momento.

¿Hubo un momento durante la renovación que resultara especialmente significativo para ti, tal vez al descubrir un elemento arquitectónico oculto o al ver concretado un detalle de diseño?

Reabrir los arcos y descubrir las grandes ventanas de la iglesia fue una revelación. De repente, los espacios volvieron a conectarse y la luz natural inundó nuevamente la zona central del café. Transformó por completo la atmósfera del edificio y nos recordó el poder de gestos aparentemente simples.

Por último, ¿qué representa este proyecto para ti en lo personal y en lo profesional, y cómo refleja la filosofía de Engel Architects?

Me encanta el contraste entre lo antiguo y lo nuevo. Cuando se hace bien, crea una especie de vibración o suspensión del tiempo que es difícil de describir, pero que siempre debe ser fiel tanto al pasado como al presente.

“Este proyecto representa un diálogo entre lo antiguo y lo nuevo, lo cual es central en nuestra práctica.”

Este proyecto representa un diálogo entre esos dos mundos, lo cual es central en nuestra práctica. Personalmente, fue un privilegio trabajar en un edificio de tanta relevancia cultural, y profesionalmente reafirmó nuestra creencia en la arquitectura como mediadora, no solo entre lo viejo y lo nuevo, sino también entre las personas y el lugar. Encierra nuestra filosofía de diseñar con sensibilidad, oficio y claridad, siempre buscando espacios enraizados en la historia pero abiertos a la vida contemporánea.

Un espacio que late entre historia y modernidad

Nikolaj Kunsthal no es solo un centro de arte contemporáneo: es un espacio donde lo sagrado y lo cotidiano se encuentran, donde la arquitectura abraza la vida cultural y donde la historia dialoga con el presente.

El trabajo de Engel Architects ha devuelto al edificio su dignidad y lo ha transformado en un lugar vivo, cálido y comunitario, que respira tanto arte como humanidad.

(*) Fotos: Paolo Galgani.

BACK
BACK TO TOP