Noue Studio renueva un apartamento protegido en Friburgo

La intervención devuelve el protagonismo a la arquitectura original del primer edificio moderno de Friburgo mediante una rehabilitación precisa y respetuosa.

La intervención de Noue Studio sobre este apartamento protegido en Friburgo parte de una premisa clara: intervenir únicamente allí donde resulta necesario. En lugar de alterar la distribución o introducir nuevos gestos arquitectónicos, el proyecto recuperó la estructura espacial concebida por Pierre Vauthey en 1936 y puso en valor materiales que habían quedado ocultos con el paso del tiempo.

Más que transformar la vivienda, el proyecto recuperó las cualidades que habían quedado ocultas tras décadas de modificaciones. Su objetivo no era reinterpretar el apartamento, sino devolver protagonismo a los elementos que definieron una de las primeras expresiones del movimiento moderno en Friburgo.

Esta intervención parte de una premisa clara: intervenir únicamente allí donde resulta necesario.

Un edificio pionero

Cuando Pierre Vauthey proyectó este edificio en los años treinta, Friburgo todavía no estaba acostumbrada a los códigos de la arquitectura moderna. La cubierta plana, las ventanas corridas y la libertad en la distribución interior rompían con el lenguaje dominante de la ciudad y situaban al edificio entre las primeras manifestaciones del modernismo en la región.

Casi un siglo después, esa condición pionera le ha valido su protección como bien cultural de categoría A2, reconociendo su valor dentro del patrimonio arquitectónico suizo.

Ese contexto explica la actitud adoptada por Noue Studio. En lugar de reinterpretar la vivienda desde un lenguaje contemporáneo, los arquitectos decidieron trabajar a partir de la lógica original del edificio, entendiendo que la mejor manera de actualizarlo consistía precisamente en reforzar las cualidades que siempre habían estado presentes.

Arquitectura por sustracción

La estrategia de Noue Studio ha consistido en eliminar, más que en añadir. Por ello, muchas de las intervenciones realizadas durante décadas desaparecieron para recuperar la estructura espacial concebida por Pierre Vauthey.

La distribución ha permanecido intacta y los espacios han conservardo sus proporciones originales, aunque han recuperado una claridad que el paso del tiempo había ido diluyendo. Por ello, la estrategia que han llevado a cabo recuerda a un proceso de restauración más que a una reforma convencional, ya que se han centrado en descubrir, limpiar y hacer visible aquello que permanecía escondido bajo sucesivas intervenciones.

El hormigón vuelve a convertirse en protagonista

Uno de los elementos más expresivos del proyecto aparece sobre nuestras cabezas. El forjado nervado de hormigón, oculto durante años, ha vuelto a quedar completamente visto y ha recuperado su papel como estructura y acabado al mismo tiempo.

De hecho, no se trató únicamente de una decisión estética, sino que mostrar el hormigón ha significado explicar cómo está construido el edificio.

En lo que respecta a la estructura, ésta ha dejado de esconderse para convertirse en parte del lenguaje arquitectónico del apartamento, aportando ritmo y profundidad a los interiores.

Esta sinceridad material es la que recorre toda la intervención. Los materiales originales han recuperado su presencia sin competir con nuevas soluciones decorativas, mientras cada incorporación contemporánea ha mantenido un lenguaje deliberadamente discreto.

Una cocina que conecta sin invadir

El gesto más visible del proyecto se concentra en la cocina. En el lugar donde antiguamente existía un pasaplatos —cerrado con el paso del tiempo—, Noue Studio ha abierto nuevamente el muro para crear una relación visual entre las estancias.

Y la apertura ha recuperado la función del antiguo pasaplatos, estableciendo de esta manera una nueva relación visual entre las estancias.

Asimismo, la cocina ha dejado de funcionar como un espacio aislado y ha pasado a integrarse en la secuencia de la vivienda, prolongando las vistas sin alterar la lectura original de la planta.

La importancia de los detalles

En este apartamento, las decisiones aparentemente pequeñas son las que han construido la personalidad del proyecto. Las zonas de servicio han recibido un revestimiento de yeso natural, con una textura mate que subraya su carácter funcional.

En contraste, los espacios principales han incorporado un papel pintado texturizado recorrido por una línea horizontal situada a la altura de las puertas, una referencia sutil a los recursos compositivos presentes en el proyecto original.

También la carpintería ha participado de esta continuidad. Su tonalidad ha recuperado el beige marrón histórico del apartamento mediante un ligero ajuste cromático que ha permitido distinguir la intervención contemporánea sin romper la coherencia del conjunto.

Conservar también es proyectar

Intervenir sobre un edificio protegido obliga a tomar decisiones distintas a las de una obra nueva.

En este caso, Noue Studio evitó competir con la arquitectura de Pierre Vauthey y optó por reforzar su lógica espacial, eliminando interferencias acumuladas durante décadas. Una actitud especialmente relevante en un momento en el que muchas rehabilitaciones de edificios históricos priorizan la transformación frente a la continuidad.

La cocina ha dejado de funcionar como un espacio aislado y ha pasado a integrarse en la secuencia de la vivienda.

Una nueva forma de entender la rehabilitación

La renovación de este apartamento protegido en Friburgo demuestra que el patrimonio moderno requiere una sensibilidad distinta a la aplicada a edificios históricos de otras épocas. No se trata únicamente de conservar materiales, sino también de preservar las relaciones espaciales, las proporciones, los recorridos y los sistemas constructivos que forman parte de la identidad del proyecto.

Noue Studio evitó competir con la arquitectura de Pierre Vauthey y optó por reforzar su lógica espacial, eliminando interferencias acumuladas durante décadas.

Tras la intervención, el apartamento no parece una vivienda nueva. Y precisamente ahí reside el éxito del proyecto. Noue Studio ha conseguido que la arquitectura de Pierre Vauthey vuelva a leerse con la claridad con la que fue concebida en 1936.

Una rehabilitación discreta y rigurosa que demuestra que, en ocasiones, la mejor intervención es aquella que permite que la arquitectura original vuelva a ocupar el primer plano.

(*) Fotografias proporcionadas por Noue Studio.

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