Causier: el nuevo café de París donde la creatividad encuentra su lugar

Dirección: 50 rue de Montreuil, París 11

París tiene una larga tradición cafetera, pero aún hay proyectos que consiguen replantear su significado. Causier es uno de ellos. No busca reinventar el café parisino, sino adaptarlo a una nueva forma de vivir, trabajar y relacionarse.

Y es que el auge del trabajo remoto y la hiperconexión digital ha hecho visible una necesidad cada vez más clara: recuperar espacios físicos compartidos sin perder la individualidad. Ahí es donde encaja este nuevo hotspot. Un lugar donde estar, observar y dejar que las ideas aparezcan.

El origen: inspiración sin interacción

La historia de Causier comienza con una rutina aparentemente simple. Durante meses, Arame Ly recorrió distintas cafeterías de la ciudad. No buscaba conversación ni networking. Lo que la atraía era algo más sutil: la presencia de los demás. Desde una silueta que pasa, un gesto del barista, una playlist bien elegida, un look inesperado.

“Iba a cafés y me iba inspiraba sin haber hablado con nadie.” Arame Ly

Ese tipo de experiencia —cada vez más común— se convierte en el punto de partida del proyecto. Junto a su hermana Khady, Arame imaginó un espacio capaz de generar ese mismo efecto de forma consciente: un lugar que funcionase como catalizador creativo.

Un nombre con intención: de cosy a Causier

El naming refleja bien la esencia del proyecto. Todo empieza con la palabra «cosy», vinculada a lo acogedor. Pero el concepto evoluciona hacia algo más social, más abierto: Cosy – Causer (charlar) – Causier.

Una transición casi intuitiva que introduce la idea de conversación, comunidad y conexión. El resultado es una palabra nueva, pero familiar, que define tanto el espacio como la experiencia.

Más que un coffee shop: un ecosistema creativo

Pero Causier no es solo un lugar donde tomar café o brunch, sino un entorno diseñado para activar la creatividad de manera orgánica.

Aquí, la inspiración está en los detalles: un libro abierto, la luz entrando por la ventana, una conversación ajena, un plato bien presentado o una canción que se queda en la cabeza. Y como podréis comprobar, el espacio funciona como un «living moodboard», un tablero vivo donde todo suma.

Diseño y arquitectura: sentirse en casa, pero mejor

Uno de los pilares de Causier es su arquitectura emocional. El proyecto, desarrollado por Espace Empty y CDLT, se concibe como una extensión del hogar: «la casa que eliges, no de la que huyes». Un espacio donde trabajar, comer o simplemente estar.

El corazón del local es una gran mesa comunal diseñada por Tom Ducarouge, con capacidad para hasta 24 personas. Un elemento que invita tanto a la concentración como a la interacción espontánea.

A su alrededor, una banqueta curva define una zona más relajada, casi doméstica. El mostrador de hormigón, robusto y escultórico, actúa como punto central: aquí conviven café, cocina y eventos puntuales.

Todo se traduce en un espacio equilibrado, funcional y visualmente coherente, con una estética fotogénica que no se siente impostada.

La cocina: herencia familiar y precisión

Al frente de la cocina está Khady Ly, cuya experiencia en hostelería se combina con una fuerte influencia familiar.

“Nuestra madre siempre cocina como si fuéramos cien.” Khady Ly

Esa idea de abundancia se traduce en una propuesta gastronómica generosa, donde el brunch es protagonista pero sin excesos ni artificios.

Brunch bien hecho: platos que funcionan

La carta combina clásicos reconocibles con una ejecución cuidada. Los pancakes —esponjosos, y acompañados de bacon de ternera halal, mantequilla y sirope de arce— destacan por su equilibrio y consistencia.

El Breakfast Burrito, uno de los platos más demandados, mezcla huevos revueltos, queso cheddar, alubias rojas, boniato, espinacas y maíz. Una opción completa, pensada tanto para el día a día como para después de entrenar.

El Salmon Eggstra Benedict ofrece una versión refinada del clásico, con salmón ahumado, huevos suaves, espinacas cremosas y salsa holandesa sobre brioche.

El lado dulce: placer sin complicaciones

La propuesta dulce sigue la misma filosofía: reconocible, pero con personalidad.

Sus deliciosos Blueberry Pancakes llevan crema de mascarpone para aportar equilibrio, mientras que la Banana French Toast combina brioche tostado, plátano caramelizado, mascarpone, anacardos y caramelo de coco y lima. Mmmm…

Cada plato está pensado para encajar dentro del conjunto, sin excesos ni rupturas innecesarias.

Producto local de calidad

Causier presta especial atención al origen de sus ingredientes. El pan proviene de La Fournée Saint-Antoine, una referencia local en panadería artesanal. Los huevos son de gallinas criadas en libertad, el bacon es halal y el salmón ahumado se selecciona por su calidad y textura.

El café como estándar

El café ocupa un lugar central en la experiencia. Los granos, seleccionados por Fève, se trabajan con precisión para ofrecer extracciones limpias y equilibradas.

Por ello, aquí, el café no es un complemento, sino una base. Un gesto cotidiano que define el ritmo del espacio.

“El café ocupa un lugar central en la experiencia. Los granos son seleccionados por Fève.”

Comunidad contemporánea: un lugar al que volver

Como mencionábamos al inicio, Causier redefine la idea de comunidad sin necesidad de imponerla. No es un espacio ruidoso ni de interacción constante, sino un lugar donde compartir presencia de forma natural. Una respuesta coherente a una generación que busca equilibrio entre lo individual y lo colectivo. Y esa misma coherencia es la que sostiene todo el proyecto: espacio, cocina, café y concepto alineados sin artificios.

Un nuevo must en París.

(*) Fotos: @Adrien Ozouf.

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