Entrevista a María Rufilanchas, fundadora de molaría y teta & teta

María Rufilanchas es fundadora de molaría, un estudio creativo especializado en copywriting y de teta & teta, una marca feminista sin ánimo de lucro pero con ánimo de desexualizar la teta y de reivindicar la libertad femenina.

Este año, CC/magazine vuelve a ser Media Partner del blanc!, y María será una de las ponentes. Por ello, la entrevistamos hace unos días, con el propósito de que nos hablara de sus proyectos y de su participación en el festival, el próximo viernes 21 de octubre.

Pasen y lean.

¿Quiénes formáis parte del estudio y qué tipo de proyectos lleváis a cabo?

El proyecto molaría lo empezamos dos personas en 2007, pero desde 2011 estoy sola. De todos modos, se trata de una larga historia… Te cuento:

Borch, Borja de Arteaga para los clientes, es un personaje, muy gracioso, muy brillante, muy conceptual, muy perfeccionista, muy esteta, muy humilde, muy currante, muy macarra, muy único, pero sobre todo, muy buena gente. Borch, fue un golpe de suerte. Aprendí muchísimo de él y con él. Nos conocimos en el año 2000, en una agencia de publicidad, cuando nos pusieron a trabajar juntos, director de arte + copywriter. Estábamos empezando y nos enamoramos (profesionalmente hablando). De esa agencia pasamos a otra y a otra y a otra y no conseguimos estar a gusto en ninguna.

En 2007 decidimos renunciar a un sueldaco, independizarnos y seguir trabajando para ellas pero de otra manera. Entonces apenas había freelances creativos. Y nos empezó a ir bien. Éramos más libres, sobre todo por las noches y los fines de semana. Podíamos elegir en qué proyectos meternos y en cuáles no y trabajar en casa. Vivir. El tiempo era por fin nuestro.

Una noche de julio, en un concierto de Björk, aterrizó molaría en mi cabeza, sin más, como una mosca en la oreja de una vaca.

No recuerdo qué canción sonaba pero sí que empezaban a verse más linternas de móvil que mecheros y que visualicé la papelería: «molaría trabajar juntos» en las tarjetas de visita, «molaría que no nos pagaras a 90 días» en la factura… Daba mucho juego. Al día siguiente lo compartí con Borch, nos pusimos a desarrollarlo bien y, como hacía con todo, lo mejoró. Björk, Borch. Ahí lo dejo.

Diseñamos la identidad visual y verbal, alquilamos una oficina enana y en septiembre abrimos una Fan Page en Facebook para mostrar trabajo y compartir «molarías». Igual que la crisis, Facebook justo arrancaba en España. Era la época dulce y amable de los grupos de «Señoras Que», qué risa, no existía el odio, qué tiempos, molaría que volvieran.

Conseguimos hacer ruido y atraer gente increíble (Natalia Mirapeix, Ales Santos), pero no sacarnos un sueldo digno, porque en esa época los clientes no estaban en Facebook (quedaban muchos años para eso y para las colaboraciones pagadas), nos gustaba mucho pensar ideas y «molarías» pero muy poco salir a venderlas o a buscar clientes. El new business o el business, directamente, nunca fue lo nuestro (sigue sin serlo). Y Borch tenía dos criaturas. Y un sueldazo que recuperar.

Así que en 2011 decidió emigrar con su familia a Suiza y buscar curro fijo allí de director de arte en una agencia. Me tocó decidir si cerraba molaría y volvía a una agencia o seguía sola. Acerté. Empecé a coger trabajo solo de copy. En 2017, Paseo rediseñó la identidad, abrí un perfil de Instagram y hasta hoy. Con el tiempo, y gracias a teta & teta, he descubierto la creatividad con impacto social y te juro que estoy en mi salsa.

Total, que ya ves, aunque parece una cuenta de Instagram, molaría nació hace 14 años, ¡madre mía!

¿Cuándo creaste la cuenta @molaria_ en instagram? ¿te imaginaste en algún momento que tendría tantísimo éxito?

La creé en marzo de 2017. Entonces no había apenas cuentas de frases así que sí, intuía que funcionaría bien, porque además llevaba desde 2007 publicando «molarías» en Facebook y siempre habían gustado.

¿Cada cuánto publicas?

Al principio publicaba solo de vez en cuando, y luego empecé a publicar más a menudo, pero nunca más de un par o tres «molarías» a la semana. Los post de Instagram me permitían escribir los pies de foto, que es lo que más me gusta: escribir, narrar. Más tarde, cuando empezó el boom de perfiles con frases y el boom de perfiles como«molaría», hay tropecientos mil, empecé a publicar menos. En vez de aprovechar el boom, pues me empecé a tirar piedras contra mi propio tejado.

¿Cuál es tu background en el mundo del diseño y la creatividad?

Empecé en Contrapunto, pasé por 7 agencias diferentes y en 2007 me hice freelance junto a mi director de arte de siempre (Borja de Arteaga).

Otro de tus proyectos es teta & teta. ¿Cómo definirías los proyectos que lleváis a cabo a través de esta marca social?

teta & teta es una marca que reivindica libertad femenina a través de la creatividad y el activismo.

Por ello, creamos productos y campañas para desexualizar la teta y para reivindicar la libertad femenina.

En realidad, para teta & teta hago lo mismo que para cualquier cliente, solo que el cliente soy yo (y tengo toooooooda la libertad creativa del mundo), y el objetivo no es comercial sino de transformación social. Y la verdad es que estoy en mi salsa total.

Entre las muchas iniciativas que lleváis a cabo, destacamos una de las últimas que ha sido haber hecho realidad el primer sujetador de una sola copa para mujeres que han tenido cáncer de mama. ¿Cómo surgió este extraordinario proyecto y qué otros agentes han estado involucrados?

El sujetador «Lola» nació gracias a un DM de una chica de la comunidad de Instagram, Idoia. Le acababan de hacer una mastectomia, y me preguntó si conocíamos alguna marca de sujetadores de una sola teta porque no encontraba. En ese mensaje me decía también que si nos animábamos a crearlo que contara con ella. Me puse a buscar pero no encontré, así que decidimos crearlo. Se me ocurrió hacer un crowdfunding para sacarlo adelante, preparamos una campaña, y lo llamé «Lola», porque es nombre de mujer y sinónimo de teta.

Lo fabricamos en colaboración con Aniela Parys, pero no conseguimos hacerlo perfecto. De hecho, tenía muchos defectos, así que lo lanzamos destacando los defectos para invitar a marcas grandes a hacer su versión. Gracias a la ayuda de la comunidad de Instagram, la respuesta fue increíble. Aceptaron 6 marcas: Oysho, Mango, Carrefour, Women´secret, C&A y Dim. Oysho y Mango ya lo han lanzado, WS está en ello y de las otras tres no sabemos nada.

Decía Simone de Beauvoir: «No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida.». Y eso, por desgracia, sigue más patente que nunca tras la trágica y reciente decisión del Supremo en EEUU que ha decidido tras casi 50 años dar mil pasos hacia atrás y prohibir el aborto, elimando nuevamente derechos fundamentales a las mujeres. ¿Crees que llegará un día en el que la lucha feminista deje de ser necesaria porque el panorama habrá dado un giro de 180º?

No sé qué contestar a esto porque a la vez que avanzamos, la sensación también es de retroceso. EEUU, Afganistán, y si nos quedamos por aquí, el horror de la sumisión química – por favor, el derecho a ir a un concierto o a una discoteca libremente… – o el topless – cada vez las mujeres hacen menos topless, porque entre que la mayoría no tiene una teta normativa y que los mirones campan a sus anchas por las playas para hacernos fotos o grabar (y en ocasiones subir el contenido a plataformas porno), no se puede estar a gusto en la playa -. Y todo esto en el «mundo visible», claro, porque en el «invisible» habría que preguntar a una mujer de Tanzania.

En cuanto a «si llegará un día en que…» te diría que sí. Pero no creo que llegue a verlo…

¿De qué maneras crees que las marcas y la publicidad pueden contribuir a educar y transmitir mensajes en pro de un mundo igualitario, más sano y bueno para todos, independientemente del género, de la raza, del status, de la nacionalidad, etc…? Y no hablamos de «blanquear» sino de generar un cambio estructural en la sociedad a través de campañas honestas.

Creo que las marcas pueden contribuir totalmente a cambiarlo todo, pero tienen que estar dispuestas a reducir beneficios, y en esa renuncia está la utopía.

¿Quiénes son tus principales referentes y cuáles son tus principales fuentes de inspiración?

Holiiii. El juego, el lenguaje, las ideas, la poesía, el humor, lo invisible, lo escondido, lo inesperado (lo que produce en el cerebro, ese cosquilleo), observar, aprender, sorprender(se); escapar.

¿En qué estás trabajando en estos momentos?

En la voz y la personalidad de una marca, un cuento infantil y la nueva web que la está diseñando Paseo Studio. Pero la verdad es que la mayor parte del tiempo se lo dedico a teta & teta. No me resulta fácil pasar de vender verdad a vender humo.

¿Con quién o para quién te gustaría trabajar?

Me chiflaría trabajar con John Wilson (de How to with John Wilson) o haber sido la ayudante de Agnès Varda o trabajar para y con cualquier marca que piense en las personas antes que en su propio beneficio. Ah, y me encantaría que me llamara Ausonia porque quiere cambiar su enfoque de campaña para el cáncer de mama, por ejemplo.

¿Cuál va a ser el foco de tu conferencia en el Blanc!?

teta & teta, que es quien necesita visibilidad y donde hay más chicha.

Un libro, una serie/peli y una canción que te hayan gustado recientemente

Libro: «Un caballero en Moscú» de Amor Towles. Me ha gustado muchísimo.

Una serie: «Paquita Salas». No es reciente pero como la vuelvo a ver todo el rato, siempre es mi última serie favorita.

Una canción: «Te quiero Riiiiiiiiiiide, como a mi biiiiiike».

Molaría…

Que Los Javis no pararan de escribir capítulos de «Paquita Salas», que la cuarta temporada estuviera al caer, y la quinta y la sexta y la séptima y la octava y así hasta 2045… «Paquita Salas» batiendo el récord de «Cuéntame».

(*) Fotos proporcionadas por María Rufilanchas.

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