FREITAG: La revolución circular que transforma los desechos en bolsos de diseño
En un mundo donde el consumo desmedido y la obsolescencia programada parecen ser la norma, FREITAG se erige como un faro de innovación en el ámbito de la moda sostenible.
Fundada en Zurich por los hermanos Markus y Daniel Freitag en 1993, la marca suiza se ha especializado en la creación de bolsos y accesorios a partir de materiales reutilizados, como lonas de camión usadas, cinturones de seguridad y airbags. Su propuesta no solo desafía las convenciones del diseño industrial, sino que también se inserta en un modelo de economía circular que busca reducir al mínimo el desperdicio y prolongar la vida útil de los productos.


FREITAG no es solo una marca de moda
FREITAG no es solo una marca de moda, sino un compromiso con el medio ambiente y una declaración de principios frente a la cultura del consumismo. A través de un enfoque radicalmente circular, la empresa ha dado forma a un modelo que va más allá de la simple reutilización de materiales: su visión implica repensar el ciclo completo de vida de sus productos, desde su diseño hasta su reciclaje, pasando por servicios de reparación, intercambio e incluso préstamo de bolsas.
Entrevista al equipo de FREITAG
Hace unas semanas hablamos con algunos miembros del equipo de FREITAG para explorar el impacto de esta marca en el mundo del diseño y la sostenibilidad, así como para conocer sus ambiciosos proyectos que apuntan a transformar la industria de la moda desde sus cimientos.
¿Cómo surgió la idea de crear FREITAG? ¿Qué os inspiró a transformar materiales reciclados en una marca de accesorios?
En 1993, los diseñadores gráficos Markus y Daniel Freitag buscaban un bolso resistente y repelente al agua para poder llevar su trabajo creativo. Inspirados por el bullicioso tráfico multicolor que pasaba frente a su apartamento en Zurich, decidieron desarrollar una bolsa «tipo mensajero» utilizando lonas de camiones usadas, tubos interiores de bicicleta descartados y cinturones de seguridad de automóviles viejos. ¡Así fue como nacieron las primeras bolsas FREITAG! Y se fabricaron en la sala de estar de su apartamento compartido.

Así que lo que comenzó como una idea de dos hermanos pronto conquistó el mundo de los bolsos, expandiéndose desde Zurich a toda Europa y llegando hasta Asia.
Hoy en día, 250 personas trabajan en FREITAG lab. ag. Más de 50 de ellas están en la sede de Zurich-Oerlikon, donde se encargan de desmontar, lavar y cortar las lonas de camión, entre otras tareas. Los bolsos y accesorios, que son piezas únicas, los ensamblan socios de producción en Portugal, República Checa, Rumanía y Bulgaria, y también mediante un programa de integración laboral en Zurich.
Todos nuestros productos están disponibles en 30 tiendas FREITAG, en más de 300 socios minoristas en alrededor de 25 países y en freitag.ch.
¿Es cierto que FREITAG es una holocracia?
¡Sí! FREITAG no solo se ha comprometido con la economía circular, sino que también está organizado en círculos: en 2016, nuestra empresa, que sigue siendo propiedad de los hermanos Freitag, abandonó la estructura jerárquica clásica y la reemplazó por la holocracia, una forma de organización basada en la autogestión.
¿Qué nos podéis contar sobre el proceso creativo?
Pensar y actuar en ciclos ha sido parte de FREITAG durante más de 30 años. ¿Por qué usar un material nuevo cuando se puede aprovechar uno usado y darle una nueva vida? ¿Qué sucede con un producto al final de su ciclo de vida?

“Producimos donde tiene más sentido tanto ecológica como económicamente.”
Lo que comenzó con el reciclaje de lonas de camión desechadas nos ha llevado a utilizar los recursos y la energía de manera más eficiente. Hoy en día, nuestro principal enfoque es mantener los productos y materiales en circulación el mayor tiempo posible y encontrar la forma de dejar atrás la economía lineal. Las medidas para extender la vida útil que ya hemos implementado, como el upcycling, el reciclaje puntual o la reparación, no satisfacen por completo este objetivo. En su lugar, intentamos impulsar la economía circular cerrando nuestros ciclos materiales y convirtiéndonos en una organización circular.
Al adoptar un enfoque circular en el desarrollo de materiales y el diseño de productos, FREITAG quiere mostrar y ser pionera en las formas de pasar de una economía lineal a una circular. Para lograrlo, desarrollamos nuestros productos teniendo en cuenta su final de vida, de acuerdo con nuestros valores basados en la economía circular y respetando los principios de diseño circular que promueven la durabilidad y la reparabilidad.

Y para cumplir con estas ambiciones para los productos futuros, en cuanto a diseño y producción, tratamos de implementar los siguientes elementos en nuestra estrategia de desarrollo de productos:
Diseño para la durabilidad: Le damos una larga vida a nuestros productos seleccionando materiales robustos y realizando un diseño atemporal.
Diseño para el desmontaje: Adoptamos un diseño modular y una conexión de materiales reversible, lo que facilita las reparaciones, reemplazos, re-fabricación. Y así, permitimos el reciclaje del producto.
Elegir materiales con propósito: Nos basamos en materiales circulares, reciclados o reutilizados que se producen utilizando métodos respetuosos con el medio ambiente.
Valorar los materiales: Desarrollamos productos que pueden ser fabricados con un desperdicio mínimo de material.
¿Qué medidas específicas lleváis a cabo para reducir la huella ecológica?
Asumimos la responsabilidad con respecto al clima y las condiciones laborales a lo largo de toda nuestra cadena de valor.
En este sentido, la sólida confianza que tenemos en nuestros productores es genial. Varios de ellos, por ejemplo, han instalado sistemas de energía solar, reduciendo así nuestra huella de CO2 en el Alcance 3. También hemos encontrado un comprador para los restos de lonas. Asimismo, hemos invertido considerablemente en mejorar la precisión de nuestros datos. Aunque esto no tiene un impacto directo y positivo en nuestro balance de CO2, nos ayudará a identificar más potenciales de reducción.
Otro de los desafíos radica en el hecho de que FREITAG aún fabrica más del 99% de sus productos en Europa, pero vende casi la mitad de ellos en Asia. Las rutas de envío hacia Asia son altamente inciertas y aún no hemos podido volver completamente al transporte marítimo tras la pandemia, lo que ha provocado que nuestras emisiones logísticas sean demasiado altas.

Por lo tanto, nuestro trabajo en la «Hoja de Ruta FREITAG hacia el Cero Neto» continúa: seguimos evaluando proyectos para reducir CO2 en la logística, nos centramos cada vez más en el transporte marítimo y abordamos la cuestión de la estrategia de materiales. También planeamos reducir las emisiones de CO2 en nuestro espacio en Zúrich instalando un sistema de energía solar y cambiando completamente a lámparas LED.
Aquí podréis encontrar más detalles sobre nuestro reciente Informe de Impacto 2023.
Sabemos que vuestros productos están hechos de lonas de camión usadas, cinturones de seguridad de vehículos y tejidos de airbags. ¿Habéis explorado el uso de otros materiales reciclados o sostenibles?
Nos enfocamos en el uso de materiales reutilizados y, cuando es posible, reciclables. También seguimos principios de diseño que promueven la durabilidad y la reparabilidad, pero también consideramos el final del ciclo de vida del producto. Pero no solo se trata del material: para garantizar que los productos vivan su ciclo completo de vida, también desarrollamos servicios circulares apropiados.
“Nuestro material distintivo son las lonas de camión usadas.”
Nuestro material distintivo son las lonas de camión usadas. Estas lonas son extremadamente duraderas y, después de haber servido en promedio seis años en la carretera, les damos una segunda vida como bolsos. Este proceso de upcycling no solo extiende la vida útil de las lonas, sino que también reduce nuestras emisiones de CO2 en un 22% en comparación con el uso de materiales nuevos, lo que lo convierte en una piedra angular de nuestro enfoque ecológico.
No solo las lonas de camión acaban siendo descartadas. Los ejemplos más recientes de esto son dos bolsos creados a partir de airbags usados, y que lanzamos en 2024: el pequeño F700 ARROW y el extragrande F708 FIREBIRD. Ambos bolsos están hechas de airbags descartados, que ahora sirven para un segundo propósito. Fueron instalados en vehículos, pero afortunadamente no se usaron. El material es ligero pero resistente, y gracias a la variedad de colores, costuras y estampados, ofrece una sorprendente gama de estilos.

También utilizamos tejidos hechos de PET reciclado, que se emplean para forrar algunas de nuestras bolsas o como material principal para otros modelos. Estos tejidos se tiñen utilizando una tecnología de hilado, un proceso que tiñe el hilo mientras se hila, en lugar de hacerlo después de que se haya fabricado la tela. Este método es mucho más ecológico, ya que requiere un 75% menos de agua, un 30-40% menos de energía y un 90% menos de químicos que los procesos tradicionales de teñido.
Para nuestras fundas de smartphone, utilizamos termoplástico reciclado (R-TPU) procedente de botas de esquí viejas. Este material no solo es flexible y robusto, sino que también puede reciclarse hasta siete veces, lo que lo convierte en ideal para adaptarse a los tamaños cambiantes de los dispositivos móviles.
Por último, nuestra mochila Mono[PA6], lanzada en primavera de 2024, es un producto completamente circular fabricado enteramente de Poliamida 6 (PA6), también conocida como nylon. Como toda la mochila, desde la tela hasta las cremalleras, está hecha de este único material, se puede reciclar fácilmente al final de su vida útil. El PA6 reciclado puede luego ser usado para crear nuevos productos, lo que apoya aún más nuestro compromiso con la economía circular.
¿Dónde se producen vuestros productos?
Cada año, nuestros compradores de lonas (también conocidos como Truckspotter) adquieren alrededor de 280 toneladas de lonas de camión usadas. Nosotros mismos las probamos y luego las desarmamos en nuestra instalación de producción en Zúrich o a través de agentes y proveedores directos, quienes nos las entregan.
Después de este paso, las secciones de lona se lavan. Cuando nos mudamos a nuestra nueva fábrica Nœrd en Zúrich Oerlikon en 2011, tuvimos la oportunidad de repensar nuestros procesos de producción desde cero y diseñarlos de manera más sostenible. Por ejemplo, con nuestro nuevo departamento ecológico de lavado, ahora podemos lavar las lonas de camión sucias con agua de lluvia que recogemos en el techo de la fábrica. También reutilizamos la temperatura del agua usada para calentar el agua de lluvia y utilizamos el agua relativamente limpia de los últimos ciclos de lavado de una carga para el segundo ciclo de la siguiente carga, y así sucesivamente.

En la siguiente etapa, las lonas se cortan en el departamento de Diseño de Bolsas para crear piezas únicas, en parte a mano con un cuchillo cortador y plantilla, y en parte con la ayuda de una máquina, antes de ser enviadas a nuestros productores europeos. Allí, las piezas individuales de lona cortadas se cosen junto con los otros materiales para formar productos terminados, siendo los productores en Bulgaria, Portugal y Suiza los encargados también de algunas partes del corte inicial.
Adquirimos los accesorios y tejidos necesarios, como textiles de PET reciclado o airbags de stock sobrante, de proveedores seleccionados. Los artículos terminados se revisan y se fotografían. Este proceso lo realizan en parte los productores, pero principalmente tiene lugar en nuestra sede de Nœrd. Después de eso, los productos están listos para la venta.
Creásteis vuestro manifiesto en 2015 como un call-to-action al consumo consciente y reflexivo. ¿Cómo surgió? ¿Ha cambiado con el tiempo?
El manifiesto nació en octubre de 2015 como parte de la exposición «FREITAG Ad Absurdum» en el mudac (Museo de Diseño y Artes Aplicadas Contemporáneas) de Lausanne. Para ello, trabajaron con los artistas gemelos Frank y Patrik Riklin, y junto a los hermanos Freitag concibieron una exposición que reflejaba la actitud detrás de FREITAG.
El manifiesto FREITAG fue creado como un llamamiento al consumo consciente y razonable en nuestro tiempo, y se trata de la guía que seguimos para pensar y actuar, cooperar, desarrollar productos, producir, distribuir, empaquetar, vender, etc.
Aquí podréis obtener más información sobre nuestro manifiesto.
¿Es cierto que estáis desarrollando una lona de camión reciclable?
¡Sí! En 2020 comenzamos a desarrollar una lona circular como alternativa a la actual lona de PVC.
Para su incursión en la industria upstream de la fabricación de bolsos, FREITAG ha fortalecido su equipo interno con expertos en materiales y especialistas en circularidad. Encontramos una amplia gama de socios industriales interesados con conocimientos en materiales, productos químicos y compuestos. Luego, los reunimos en una mesa redonda junto a los expertos en circularidad de la EPEA alemana y con socios de largo plazo en la industria de lonas.
El primer prototipo completó su prueba de dos años en una furgoneta de reparto en mayo de 2024. Al mismo tiempo, el trabajo en diversas combinaciones de materiales continuó, y recientemente una primera flota de camiones con lonas circulares ha estado pasando una prueba de resistencia en la carretera.

¿Cuál es la visión a largo plazo de FREITAG?
Hoy en día, la transición de una sociedad lineal y desechable hacia una economía circular que ya no desperdicie recursos es fundamental. Por esta razón, hemos desarrollado aún más nuestra estrategia de sostenibilidad para crear la FREITAG Circularity Roadmap, y lo cierto es que ahora estamos alineando nuestras acciones en consecuencia.
Partiendo de nuestro propósito, valores corporativos y una evaluación de materialidad, esto debería ayudarnos a establecer las prioridades adecuadas e identificar las palancas correctas para lograr el mayor impacto positivo posible en nuestro camino hacia una economía circular.
“Nuestro primer objetivo es extender los ciclos de vida de los productos FREITAG.”
El roadmap da forma a nuestra vida cotidiana. Nos basamos en un diseño de producto holístico y en servicios bien ideados de reparación, intercambio y devolución con el objetivo declarado de extender la vida útil de nuestros bolsos y accesorios o, en el mejor de los casos, incluso cerrar los ciclos de materiales. Sin embargo, también queremos seguir desarrollándonos en otras áreas clave. Nuestro objetivo es actuar como pioneros en la creación activa y promoción de la economía circular.
Un ejemplo de esta mentalidad es nuestra postura frente al Black Friday. Siempre ignoramos la absurda locura de los descuentos, pero con el tiempo sentimos que eso no era suficiente. En 2019 decidimos cerrar nuestra tienda on-line por primera vez. Queríamos adoptar una postura contra el Black Friday, con una iniciativa que cuestionara este día de frenesí comercial de manera audaz, pero también reflexiva e inspiradora. Durante los primeros cuatro años, solo cerramos nuestra tienda on-line y redirigimos a todos los visitantes a nuestra plataforma de intercambio gratuita de bolsas, S.W.A.P. (Shopping Without Any Payment). Desde el año pasado, y por segunda vez, todas las tiendas FREITAG, desde Zúrich hasta Tokio, también cierran sus cajas registradoras, sin vender nada.

Con esta iniciativa, queremos mostrar que el futuro no solo está en productos duraderos y que ahorran recursos, sino también en las formas circulares de consumo: intercambiar en lugar de comprar, dar en lugar de tirar.
“Queremos demostrar que el futuro también consiste en intercambiar en lugar de comprar, y en dar en lugar de tirar.”

(*) Imágenes proporcionadas por FREITAG.











