Entrevista al artista Paco Pomet

Del 24 al 27 de febrero tendrá lugar una nueva edición de UVNT Art Fair, la feria internacional de Nuevo Arte Contemporáneo, y CC/magazine es Media Partner. El prolífico artista Paco Pomet estará presente junto a la galería My Name’s Lolita con sus increíbles y surrealistas óleos, que representan escenas clásicas con ironía y un gran sentido del humor. Su obra es reconocida y codiciada en todo el mundo, y de hecho fue uno de los artistas españoles que expuso en Dismaland, el proyecto de Banksy.

Hace unos días estuvimos hablando con él sobre su obra, sus proyectos, sus influencias y sus principales inquietudes, y esto fue lo que nos contó. Genio y figura. Pasen y lean.

¿Qué querías ser de pequeño?

Supongo que te refieres a qué quería ser de mayor cuando era pequeño, no? ;-)  Es una pregunta clásica, pero no recuerdo habérmelo planteado, y desde luego no pensaba en ser piloto, astronauta, bombero… jajaja. O quizá la pregunta es justamente la que has planteado, y entonces te diría que me hubiera gustado estar más integrado y ser más popular entre los niños, menos tímido, no ser gordito ni tener gafotas, y haber jugado más en pandilla.

¿Cuándo, cómo y por qué decidiste que el arte iba a ser tu forma de vida?

A los pocos meses de terminar la carrera de Bellas Artes me inscribí en una academia para prepararme las oposiciones a profesor de secundaria, una inercia que seguimos muchos de mi quinta. Al poco tiempo tuve la oportunidad de hacer una sustitución en un Instituto durante un par de semanas. Y ¡vaya dos semanas! Acabé agotado y desmotivado. Aquello no era para mí.

Descubrí que no tengo paciencia ni vocación para ser profesor. Admiro a los que lo hacen y me maravillo ante los que lo hacen bien. Abandoné ese camino y decidí intentar una carrera artística. Y hasta hoy…

¿Podrías asegurar que tus obras monocromo y surrealistas con puntuales estallidos de color podrían ser tu particular forma de escapar de la realidad?

No es precisamente mi intención escapar de la realidad. Me gusta mirar las cosas, los objetos, las gentes, los paisajes, los momentos del día, los amaneceres y atardeceres… Me gusta estar y vivir, no escaparme. Además, no vivo en un lugar ni en un país donde la vida sea difícil y especialmente dura.

La realidad se nos impone y no la podemos controlar, pero en mis obras sí soy yo el que decide y maneja.

Y es muy divertido entrar ahí y hacer y deshacer a mi antojo. El estudio es un espacio de libertad total, algo que se ha hecho imprescindible en mi vida.

¿Cuáles son tus principales influencias y referencias artísticas?

Hay muchísimas y me va a costar escoger para no hacer una lista demasiado larga… Por ejemplo: La pintura barroca española e italiana (Velázquez, Ribera, Caravaggio…), la pintura flamenca renacentista (Van Eyck, Bruegel, El Bosco, Van der Weyden…), Goya por supuesto. El periodo de cambio de siglo (XIX-XX) es un momento fascinante para la pintura y podría nombrar a muchísimos autores, pero nombro a Picasso, que representa como nadie la revolución pictórica que estaba sucediendo.

Entrados en el Sigo XX tengo especial debilidad por los surrealistas (Magritte, DalíBuñuel); el expresionismo de Chaim Soutine, el más político de Otto Dix y Grosz o el más postmoderno de Philip Guston. Algunos de los/las artistas contemporáneos qué destacaría: Neo Rauch, Mark Tansey, Louise Bonnet, John CurrinGenieve Figgis, Liu Xiaodong, Friedrich Kunath, Gretchen Scherer, Ignacio Iturria, El Roto

¿Cómo ha afectado la pandemia a tu arte?

Alguna referencia temática tangencial o velada sobre el tema se ha colado en mis obras de alguna forma o de otra, pero la pandemia no ha afectado prácticamente nada a mi ritmo y proceso de trabajo.

Tras tu solo show en Galleri Benoni en Copenhague y la que hiciste en la Richard Heller Gallery en Los Ángeles, ¿qué otras exposiciones has llevado a cabo y qué puedes contarnos de tu presencia en Urvanity?

A finales de diciembre finalizó mi última exposición individual, que tuvo lugar en Robischon Gallery, Denver, EEUU. El próximo 26 de febrero, coincidiendo con Urvanity, se inaugura mi próxima individual en la galería madrileña My Name’s Lolita. Esta galería también tendrá su espacio en la feria, con la que participaré junto a Juan Cuéllar, Lusesita y Max Berry.

¿Sigues un proceso creativo concreto a la hora de abordar un proyecto nuevo?

El proceso que sigo suele ser el siguiente: Una vez que la idea de la imagen se genera y las fuentes visuales se sistematizan, dibujo la imagen final directamente sobre el lienzo. Cuando la composición se ajusta comienzo a pintar. Para mantenerme concentrado en la obra normalmente trabajo en largas sesiones.

Trabajo cada obra de principio a fin. Así el proceso en cada pieza no pierde continuidad. Y esto es así también para mantener la pintura fresca y maleable.

A veces la pintura aplicada necesita secarse completamente para que un color discordante o un área con un tratamiento diferente se pueda agregar después. Por lo tanto, el proceso de algunas obras puede tener diferentes etapas.

Trabajas con imágenes procedentes de documentales del siglo pasado o del XIX. ¿Cómo surgió la idea de recuperar este material y qué pretendes al convertirlas en óleos sobre lienzo?

La época del inicio de la fotografía y el cine (un período que comprende la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX) nos muestran un tiempo muy entusiasmado con las nuevas invenciones (fotografía y cine en sí, el motor de explosión, la radio, el teléfono, etc.), un tiempo más ingenuo e intrigante, antes de que el mercantilismo y la publicidad lo inundaran todo.

Las fotografías que me gusta recuperar de esa época son una gran fuente para mis obras. Estoy interesado especialmente en fotografía documental, de prensa y de aficionado (incluyendo también fotografías hechas por mí mismo a propósito para una pintura), y colecciones de fotografía familiares. Cuanto más directo o inexperto el fotógrafo, mayor es la radicalidad fotográfica y la distancia de los códigos visuales y compositivos de la pintura.

Tengo un extenso archivo de fotos al que suelo recurrir y que voy alimentando progresivamente. Muchas ideas surgen surfeando por ese arsenal de imágenes escogidas y guardadas.

En otras ocasiones tengo una idea que quiero desarrollar e intento buscar la fuente adecuada. Nunca sé qué idea para va a surgir para elaborar una nueva obra. Me gusta que me sorprenda la idea, que venga a mí de manera intuitiva, porque cuando uno intenta buscar algo no lo encuentra. Creo que es más interesante estar abierto a cualquier posibilidad.

Si persigues una idea concreta, se transparenta demasiado tu ego en el cuadro. Yo prefiero dejarme llevar por lo que me pueda sugerir una imagen y para ello, debo estar atento; que sea un proceso de absorción de fuera-adentro, no de proyección dentro-fuera.

¿Qué opinas del criptoarte?

Es algo tan novedoso que aún no me ha dado tiempo a digerir bien su aparición. No sé realmente a dónde nos va a llevar todo esto.

Espero que este nuevo «campo» no nos lleve exclusivamente a centrarnos en la cuestión de qué significa hoy en día poseer una obra de arte, ni que sea un campo abonado para la especulación financiera.

¿Qué importancia tienen para ti las redes sociales?

Es una herramienta muy útil para dar a conocer mi trabajo y también descubrir el de otros artistas. Mientras siga funcionando así en mi ámbito y no gane demasiado protagonismo el interés por la vida privada y el postureo todo irá bien, jaja!

¿En qué estás trabajando en estos momentos?

Ahora mismo estoy tomándome unos días de descanso. Los últimos meses han sido bastante frenéticos. El año pasado se acumularon tres exposiciones individuales debido a retrasos provocados por la pandemia, y coordinar eso ha sido complicado y cansado.

En breve, tras mi próxima inauguración, coincidiendo con el fin de semana de ferias de arte en Madrid, comenzaré a trabajar en diversas colaboraciones para exposiciones colectivas.

¿Cuál es para ti el sentido de la vida?

“Para mí, el sentido de la vida es lo inaprensible, absurdo e indescifrable. Algo parecido a la película del mismo nombre de los Monty Python o el film ‘La Edad de Oro’ de Luis Buñuel.

Tu mantra para 2022

Tomarme mi tiempo para el próximo proyecto. Estos últimos años han sido frenéticos, ¡un no parar!

(*) Créditos: Imagen portada «Nothing to see here» (Óleo sobre lienzo, 200×270 cm, 2021) · Fotos slider: 1. «Eden» (Óleo sobre lienzo, 130×170 cm, 2013), 2. «Mineros» (Óleo y esmalte sobre lienzo, 33×46 cm, 2017), 3. «Ellos» (Óleo sobre lienzo 150×130 cm, 2020), 4. «Fractal Bros» (Óleo sobre lienzo, 160 x 200 cm, 2013), 5. «9.11.01» (Óleo sobre lienzo 130×150 cm, 2021), 6. «Trapiello’s Way» (Óleo, acrílico y rotulador sobre lienzo, 60×81 cm, 2021), 7. «La última reunión del comité ejecutivo» (Óleo sobre lienzo 130×150 cm, 2021), 8. «Prime» (Óleo sobre lienzo, 130×170 cm, 2021), 9. «Trip» (Óleo sobre lienzo, 100×150 cm, 2021) · Foto fija 1: «The test» (Óleo sobre lienzo, 80×120 cm, 2013), Foto fija 2: «Los fundadores» (Óleo sobre lienzo, 60×80 cm, 2020). Foto interior texto 1.»Baile» (Óleo sobre lienzo, 73×60 cm, 2021) y 2. «Recordatorio» (Óleo sobre lienzo, 150×130 cm, 2021).


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