Entrevista a la fotógrafa Thais Varela

Descubrimos el arte fotográfico de Thais Varela a través de Instagram, cuyo pseudónimo es AzulClaritoCasiBlanco, e inmediatamente después caimos rendidos a la fuerza y extrema sensibilidad que emanan sus imágenes.

A pesar de estar especializada en la fotografía de retrato, lo cierto es que durante todo este tiempo ha demostrado una gran versatilidad en sus diferentes proyectos, y de hecho, actualmente su preciosista y delicado trabajo con flores es uno de sus puntales.

Dicho esto, hace unos días charlamos con ella y esto fue lo que nos contó. Pasen y lean.

¿Qué querías ser de mayor cuándo eras pequeña?

Sinceramente, no lo recuerdo del todo.

Creo que desde pequeña era consciente de que los deseos que tenía a esa edad probablemente no se cumplirían. Pasé por varias etapas donde quería ser futbolista, cantante, bailarina, y la última aspiración que recuerdo de mi preadolescencia fue querer ser directora de cine.

¿Cuándo y cómo surgió tu interés por la fotografía? ¿te viene de familia?

Comencé a interesarme por la fotografía alrededor de los 26 años. Me regalaron una pequeña cámara digital, y con ella empecé a fotografiar todo lo que me llamaba la atención.

“Con 26 años descubrí el poder de capturar la eternidad en aquello que observaba.”

Descubrí el poder de capturar la eternidad en aquello que observaba, una conexión entre la emoción y la realidad que me cautivó. En mi familia, la fotografía nunca fue algo relevante, así que encontrarla fue una gran casualidad.

A los 30 dejé mi trabajo estable, y sin un futuro muy claro pero con todas la ganas me tiré a la piscina. Ahora, y después de 9 años en la profesión, puedo decir que está saliendo bien.

¿Qué tres adjetivos definen tu forma de mirar y fotografiar? Y ¿cómo diste con tu particular estilo?

Los tres adjetivos que definen tu forma de mirar y fotografiar son: onírico, colorista y vivo. Estos son los tres adjetivos que definen mi fotografía hoy en día.

“Onírico, colorista y vivo son los tres adjetivos que definen mi fotografía hoy en día.”

Mi trabajo es muy visceral, refleja mi propia emoción en cada etapa de mi vida. Soy muy versátil en mi enfoque, retratos, bodegones o fotografías de viaje, siempre buscando explorar nuevas luces y emociones.

Siento que mi camino se ha forjado siempre desde una sinceridad conmigo misma, y puede que la particularidad venga precisamente de esto.

¿Cuáles son tus principales influencias?

Tengo un gran imaginario lleno de escenas de cine, y me inspiro mucho en otras disciplinas como por ejemplo el diseño gráfico colorista y minimalista.

¿A qué fotógrafos de todos los tiempos admiras?

Admiro a fotógrafos como Annie Leibovitz, Robert Doisneau, Vivian Maier o Joana Biarnés. Siento que la fotografía antes se hacía con una vitalidad y frescura que hoy día es difícil de encontrar. Cuando quiero inspirarme, son a estos archivos a los que acudo.

“Siento que la fotografía antes se hacía con una vitalidad y frescura que hoy día es difícil de encontrar.”

En cuanto a artistas actuales, el primero que viene a mi mente es Chogi Seok, su mundo me tiene totalmente fascinada.

¿Sigues algún tipo de ritual determinado cuándo te enfrentas a un proyecto nuevo? ¿y qué es para ti lo más retador?

Cuando asumo un proyecto nuevo, mi primer paso es comprenderlo desde la perspectiva de quien me lo ha encargado. Luego, con esa información en mente, visualizo cómo puedo combinar sus ideas con las mías, utilizando un moodboard que englobe ambas visiones mediante fotografías, ilustraciones, escenas, etc.

Lo más desafiante para mí es poder incorporar mi esencia en cada proyecto, siendo consciente de que a veces tengo limitaciones en cuanto a la libertad creativa.

Mi trabajo es muy personal y esto puede generar tensiones en proyectos con clientes. Encontrar ese equilibrio puede resultar difícil, pero es un desafío que abordo con determinación.

“Lo más desafiante para mí es poder incorporar mi esencia en cada proyecto.”

Empezaste a trabajar con la cooperativa de fotografía de archivo Stocksy. ¿Sigues colaborando con ellos?

Entrar en Stocksy fue una gran oportunidad para mí al inicio de mi carrera.

Actualmente sigo colaborando con ellos, compagino mi trabajo de stock con distintas campañas que me van saliendo.

De un tiempo a esta parte lo analógico está permeando bastante. ¿Qué significa esto para ti?

Me parece maravilloso. Comencé a disparar en analógico hace unos dos años. Recuerdo que con ello logré tener una sensación de novedad dentro de lo conocido.

“Recuerdo que cuando empecé a disparar en analógico logré tener una sensación de novedad dentro de lo conocido.”

La ilusión del escaneado y las fotos limitadas te hacen pensar desde otra perspectiva, y eso siempre es emocionante. Si es cierto que ahora lo he dejado temporalmente debido al aumento de los precios, estoy segura de que volveré a ella en algún momento.

Por cierto, ¿con qué cámara/s trabajas habitualmente?

Hace poco que estoy disparando con la Fuji XT4 para mi trabajo diario, y estoy especialmente enamorada de su capacidad para simular películas analógicas, su tamaño y calidad. Para proyectos más específicos, me gusta sentir el peso y un clic fuerte, y para ello utilizo la Canon 5d mark4.

¿Prefieres trabajar únicamente con luz natural o cuentas con un equipo strobist? ¿qué otros accesorios son imprescindibles para ti?

Me gusta experimentar con diferentes esquemas de luces, tanto naturales como artificiales. Cuanto más comprendas diferentes esquemas de iluminación, siento que más variado será tu trabajo. Pero siento debilidad por la luz natural que inunda los espacios creando escenas entre las sombras y formas de lo cotidiano, sin duda es lo que más me inspira.

“Siento debilidad por la luz natural que inunda los espacios creando escenas entre las sombras y formas de lo cotidiano.”

En cuanto a qué accesorios son imprescindibles, te diría que una pantalla grande para poder editar en condiciones. La edición de color es una parte muy importante de mi trabajo, y cuando viajo y edito el color en el portátil se hace todo extremadamente pequeño.

Tu fotografía floral es impresionante. ¿Puedes contarnos cómo surgió esta serie? y ¿qué proceso creativo llevas a cabo para inmortalizar su belleza?

«Flora y Nostalgia» nace en 2021 durante mi regreso al País Vasco después de casi 4 años viviendo fuera. En ese proceso de readaptación, sentí la necesidad de crear un proyecto desde la calma y la paciencia, uno que me permitiera disfrutar cada proceso.

“Las flores siempre han sido una parte muy importante de mi vida.”

Las flores siempre han sido una parte muy importante de mi vida. En mi niñez, mi abuela tenía una floristería, lo que me llevó a mirar las flores con curiosidad y admiración desde muy joven.

Durante mi regreso a casa, leí «Éramos unos niños» de Patti Smith. Este libro movió muchas cosas en mí y me introdujo al trabajo de Robert Maplethorp, particularmente su trabajo floral, lo cual encendió la chispa de inspiración.

La primera flor que fotografié fue una camelia rosa sobre un fondo de cartulina verde botella. Experimenté con las luces de estudio y distintas perspectivas, lo que me inspiró a mezclar las flores con fondos sólidos de color.

El proceso creativo que sigo no es más que acercarme y dejarme sorprender por cada detalle de cada flor: el pétalo, el tallo, observarlas de cerca, emocionarme y, con esa emoción, intentar plasmarlo mediante la luz.

La edición y la textura final logradas en esta serie también son aspectos poderosos del proyecto, a los que he dedicado mucho cuidado desde el principio, y creo que eso es algo que se transmite.

¿Qué consejo te hubiese gustado que te hubiesen dado?

Ten un plan. Es decir: ten objetivos y metas que sostengan tu economía. Esa es mi gran lucha, el negocio. Me considero artista y no tanto empresaria.

Tomar mi arte como negocio es el consejo que me siempre se me ha dado, pero ahora es cuando después de casi 9 años de carrera como fotógrafa caigo en la importancia que tiene.

“Otro consejo que me hubiese gustado que me hubiesen dado sería: confía, confía más en ti.”

Llevas mucho tiempo en la profesión y seguro que tendrás mil anécdotas… ¿Alguna que puedas compartir, que te haya marcado especialmente o que haya sucedido recientemente?

La primera vez que realicé un road trip en Estados Unidos con tres de mis mejores amigos fotógrafos, desde Houston hasta Las Vegas, fue una experiencia inolvidable. Fue la primera vez que visitaba el país. Recorrer esos escenarios que siempre habían estado en el cine, dormir en moteles de carretera, compartir horas y horas en coche con conversaciones delirantes y enriquecedoras.

Este viaje está lleno de anécdotas, no podría quedarme sólo con una.

¿Qué relevancia tienen las redes sociales para ti y cuál es tu relación con ellas?

Las redes sociales tienen un gran peso en mi carrera, gracias a ellas he tenido muchas oportunidades cuando las estrategias ni siquiera existían.

“Las redes sociales tienen un gran peso en mi carrera, gracias a ellas he tenido muchas oportunidades.”

Todo avanza a una velocidad que, a veces, resulta abrumadora, y percibo cómo se ha diluido la esencia genuina de las redes. Soy consciente también de que resistirse al cambio no es sostenible.

La docencia también es una faceta tuya muy importante. ¿Qué papel ocupa en estos momentos?

La docencia me abrió muchas puertas, sobre todo al inicio.

Fue algo surrealista, nada más comenzar mi trayecto en el mundo de la fotografía recibí muchas ofertas para dar ponencias en distintas partes del mundo. Miro atrás y pienso en cuanta valentía tenía en decir a todo que sí. No tenía una carrera sólida ni mucho menos. Pero esto me brindó tener tablas y mucha seguridad.

Después de dos años dedicada a la docencia decidí parar, aún con el riesgo de que no me volvieran a llamar, ya que sentía la necesidad de explorar otros campos. Aun así, este año, quiero regresar a ello poco a poco. Siento que tengo mucho más que contar y compartir.

Si te decimos México, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza?

Es difícil decirte solo una. Pero la primera que me ha venido a la mente es experiencia. Es como mi segunda casa.

“México es como mi segunda casa.”

He visitado el país muchas veces para distintos proyectos fotográficos, y con ellos he forjado amistades maravillosas y recuerdos de película. Siempre que puedo regreso y me impregno de esa energía que México me brinda.

¿En qué estás trabajando en estos momentos y qué puedes contarnos al respecto?

Este año se presenta muy interesante, regreso a la docencia con distintos talleres. Quiero enfocarme más en la fotografía de viaje y lifestyle, y con ello estoy cuadrando distintos destinos. Tambien estoy dando vida a «Flora y Nostalgia» de una manera tangible.

¿Con quién te gustaría colaborar? (ya sean otros fotógrafos, marcas y/o artistas)

Algo que siempre he querido probar es la fotografía fija en el mundo del cine. Me parece muy interesante poder formar parte de una película y admirarla desde una perspectiva diferente.

“Me parece muy interesante poder formar parte de una película y admirarla desde una perspectiva diferente.”

Un deseo

Mi deseo es seguir creciendo como artista y encontrar un equilibrio entre mi pasión y mi negocio.

(*) Imágenes proporcionadas por Thais Varela.

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