We Are Ona: El arte de crear experiencias culinarias irrepetibles

We Are Ona es un colectivo creativo que está redefiniendo la experiencia culinaria contemporánea. Fundado en 2019 por el sommelier y restaurador Luca Pronzato, ex integrante del icónico restaurante Noma (Copenhague), este proyecto ha conquistado las mesas más exclusivas del planeta gracias a un enfoque disruptivo, nómada y profundamente sensorial. Y es que más que un estudio gastronómico, We Are Ona es una sinfonía efímera, una celebración del gusto, el espacio y la estética, que borra las fronteras entre disciplinas para ofrecernos algo más grande que una comida: una experiencia artística total.

Una visión 360° de la experiencia culinaria

Desde su base conceptual, We Are Ona se define como un estudio culinario creativo 360°, con la misión de reforzar la conexión emocional entre las marcas y su audiencia a través de la gastronomía. No se trata de ofrecer platos, sino de diseñar momentos memorables, hechos a medida, donde todo —del menú al entorno— cuenta una historia.

Inspirados por el mundo del arte contemporáneo, la moda y el diseño, crean experiencias multisensoriales que reinterpretan la alta cocina, llevándola a escenarios inesperados como instalaciones inmersivas en ferias de arte o locaciones remotas, rodeadas de naturaleza.

Crean experiencias multisensoriales que reinterpretan la alta cocina.

Una comunidad de talentos creativos

Lo que distingue a We Are Ona no es solo su visión, sino su red global de talentos: chefs, sommeliers, artistas, diseñadores y productores que trabajan en colaboración para dar forma a cada evento. Esta diversidad de orígenes y estilos permite que cada experiencia sea única, reflejo del contexto local, de la personalidad de la marca y del espacio elegido.

Durante todo este tiempo han colaborado con algunos de los nombres más influyentes de la industria de la moda, el lujo y la cultura como: Hermès, Jacquemus, Givenchy, Saint Laurent, Y-3, Chanel, Gucci, Margiela,Vogue France, Balenciaga, Meta, y muchos más. Cada evento se convierte en un escaparate de creatividad interdisciplinaria, donde el storytelling cobra vida a través de sabores, texturas, iluminación, sonido y escenografía.

Lo que les distingue no es solo su visión, sino su red global de talentos.

Escenarios que cuentan historias

Una de las claves del éxito de We Are Ona es su selección milimétrica de espacios. Como os avanzábamos, no buscan lugares convencionales, sino escenarios que provoquen, estimulen y dialoguen con la propuesta artística y culinaria.

Uno de sus pop-ups más celebrados tuvo lugar en diciembre de 2024 en París, en colaboración con el diseñador Alexandre de Betak. La locación: un apartamento haussmanniano en proceso de renovación, con paredes desnudas, columnas agrietadas y suelos sin pulir. Lejos de ocultar la imperfección, el evento la celebró como parte del relato, sumando autenticidad a una cena que se convirtió en performance.

En otra ocasión, durante Art Basel, We Are Ona colaboró con el artista Carsten Höller para crear un comedor monocromático en tonos blancos que desafiaba los sentidos y jugaba con la percepción visual. Otro interesante ejemplo, sería el pop-up que organizó con Harry Nuriev, el arquitecto y diseñador de mobiliario ruso, donde un mar de fregaderos superpuestos funcionaba como cocina e instalación artística. Porque como ocurre en todo los eventos que organizan: nada es decorativo, todo tiene intención.

De lo local a lo global: ingredientes con identidad

Cada evento de We Are Ona comienza con una investigación profunda del contexto local. Los ingredientes, productores y tradiciones de la región se convierten en pilares narrativos del menú. En sus creaciones se prioriza lo sostenible, estacional y artesanal, con una cocina que respeta el origen pero lo reinterpreta desde una mirada contemporánea.

No hay un plato insignia ni un ingrediente fetiche. La esencia de We Are Ona está en la transformación continua, en la exploración, en la capacidad de conectar lo emocional con lo estético. A veces, un vegetal crudo puede ser más impactante que una proteína exótica, si está presentado con intención y belleza.

El diseño como lenguaje emocional

El diseño no es solo un acompañamiento; es parte del ADN de We Are Ona. Desde la disposición de las mesas hasta la selección del menaje, la luz o la música, cada detalle se orquesta como una sinfonía visual. Su enfoque bebe del minimalismo sensorial, del arte performativo y de la escenografía teatral. A menudo, los comensales se convierten en actores dentro de una experiencia viva, que solo ocurre una vez y luego desaparece. Así logran que cada evento no sea replicable.

Una filosofía de exclusividad sin elitismo

Aunque las experiencias de We Are Ona suelen ser exclusivas, no persiguen el elitismo, sino la emoción. El lujo no está en el precio, sino en la singularidad de lo vivido. La idea de efímero, de lo que solo ocurre aquí y ahora, se convierte en el verdadero valor diferencial.

Esto conecta con las nuevas generaciones de comensales, más interesados en lo auténtico que en lo ostentoso. En lugar de restaurantes fijos o menús repetitivos, buscan experiencias que les inspiren, sorprendan y conmuevan. De ahí que We Are Ona responda a esta demanda con una propuesta radicalmente contemporánea.

Aunque sus experiencias suelen ser exclusivas, no persiguen el elitismo, sino la emoción.

Una guía gastronómica curada por chefs

Como extensión natural de su comunidad, We Are Ona ha lanzado The Chefs’ Guide, una guía gastronómica internacional gratuita que recoge las recomendaciones personales de chefs de todo el mundo. Disponible en formato app, permite descubrir restaurantes únicos en distintas ciudades, con el aval de quienes mejor conocen el sector.

Este proyecto refuerza la misión de We Are Ona de crear una red global de saberes, sabores y talentos, conectando culturas y sensibilidades a través de la cocina.

Mirando al futuro: expansión y nuevos horizontes

We Are Ona está en plena expansión. Tras consolidarse en ciudades clave como París, Milán, Nueva York o Hong Kong, ya están proyectando abrir oficinas permanentes en Londres y Los Ángeles. Su intención es seguir colaborando con marcas visionarias, pero también desarrollar más proyectos independientes donde explorar nuevas narrativas sensoriales.

A lo largo de este año tendrá lugar nuevos pop-ups en destinos, algunos de ellos todavía secretos, pero también la colaboración con artistas, arquitectos y diseñadores de renombre que aportarán nuevas capas de complejidad a sus eventos.

La gastronomía es, más que nunca, una forma de arte vivo.

El sueño de Luca Pronzato y su equipo es claro: seguir sorprendiendo, emocionando y dejando huella en la memoria colectiva, demostrando que la gastronomía es, más que nunca, una forma de arte vivo.

We Are Ona: la memoria del instante

Lo que está claro es que en tiempos de experiencias estandarizadas y consumo masivo, We Are Ona no sigue la corriente sino que apuesta por lo excepcional, lo poético y lo artesanal. Cada evento es un manifiesto de belleza efímera, un canto a la creatividad colectiva y una prueba de que la cocina puede ser una herramienta poderosa para contar historias, construir identidades y emocionar profundamente.

Cada evento es un manifiesto de belleza efímera y un canto a la creatividad colectiva.

Con una estética inconfundible, un respeto absoluto por el proceso y una visión profundamente contemporánea, We Are Ona no solo alimenta, transforma. Y lo hace a través del arte de crear momentos que, aunque duren unas pocas horas, permanecen para siempre.

(*) Fotos proporcionadas por We Are Ona.

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