Arquitectura sin etiquetas: Pachón–Paredes diseña nuevas coreografías domésticas
Las series «Cross-Space» y «Non-Binary Space» del estudio Pachón–Paredes reformulan la vivienda colectiva como un sistema abierto, flexible y radicalmente contemporáneo, donde la estructura se convierte en el punto de partida para una vida libre, fluida y sostenible.


En una época marcada por la necesidad de repensar cómo vivimos, el estudio madrileño Pachón–Paredes nos ofrece una respuesta lúcida y visionaria. A través de sus series de investigación arquitectónica «Cross-Space» y «Non-Binary Space», este joven despacho plantea una relectura crítica de las estructuras residenciales del siglo XX. En sus manos, los muros se transforman en membranas activas, y las limitaciones espaciales en oportunidades para ensayar nuevas formas de habitar.

Su último trabajo, «Cross-Space III», ubicado en una vivienda ultra-compartimentada de 1972 en el barrio de Pacífico (Madrid), representa mucho más que una rehabilitación: es una declaración arquitectónica que fusiona estructura, libertad de uso y ética de la flexibilidad, proyectando una nueva forma de vida en el corazón del Ensanche madrileño.
Este proyecto ha sido recientemente reconocido con importantes galardones que avalan su impacto e innovación. Uno de ellos es el Premio MATCOAM en la categoría de Diseño Interior, un reconocimiento que destaca aquellas propuestas que integran estrategias sostenibles e innovadoras en el ámbito doméstico.
Además, «Cross-Space III» ha sido galardonado con el Premio de Arquitectura Española 2024, otorgado por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), en la categoría de «Rehabilitación: Valores asociados a la rehabilitación, renovación y regeneración», consolidando así su relevancia dentro del panorama arquitectónico nacional.

Habitar lo indefinido: la revolución tranquila
Enmarcado en la VIII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, este proyecto forma parte de una corriente crítica que propone desdibujar las fronteras entre lo público y lo privado, lo funcional y lo simbólico, lo construido y lo posible.
El estudio, liderado por Luis G. Pachón e Inés García de Paredes, aprovecha la estructura de hormigón original como plataforma para una nueva estrategia espacial: reinterpretar la retícula estructural para delimitar dos tipos de espacios. Por un lado, los «binarios», definidos y funcionales; por otro, los «no-binarios», libres, fluidos, sin etiqueta.
Esta estrategia permite una ocupación del espacio que se adapta a las necesidades cambiantes de sus habitantes, sin imponer jerarquías espaciales ni cronogramas de uso. Se trata de una arquitectura que respira al ritmo de quienes la habitan, que no impone, sino que invita a explorar.
Cross-Space: una plaza en el corazón del hogar
El núcleo del proyecto es el «cross-space», un vacío central no construido que actúa como plaza interior doméstica.

Más que un espacio funcional, es una infraestructura viva: una calle, un zaguán, una sala común que puede convertirse en oficina, cocina, gimnasio o espacio de juego. Las «fachadas» interiores —los límites del cross-space— contienen sistemas móviles y soluciones integradas: electrodomésticos, almacenamiento, dispositivos tecnológicos, mobiliario oculto e incluso un rocódromo doméstico.

Este espacio, según el propio estudio, «no se construye, se activa». Y esa activación es lo que lo convierte en un sistema abierto, una arquitectura inacabada, en perpetua transformación.
Materialidad neutra, sostenibilidad activa
El uso de materiales y acabados responde a una lógica de neutralidad estética y funcional, clave para permitir una apropiación libre por parte de los usuarios. Desde el mosaico vítreo de Hisbalit hasta los laminados de Formica, pasando por sistemas de aislamiento de Danosa, todo ha sido elegido con una mirada sostenible y atemporal.

Además, la recuperación de terrazas y la mejora de la ventilación natural refuerzan un compromiso medioambiental profundo, haciendo del «cross-space» no solo un entorno adaptable, sino también saludable y energéticamente eficiente.
Non-Binary Space: una ética para habitar el presente
La propuesta de Pachón–Paredes va más allá del diseño arquitectónico.
En cierta manera se trata de una reflexión política y social sobre el habitar. de ahí que en un contexto donde lo identitario, lo familiar y lo funcional se redefinen constantemente, el estudio propone una arquitectura sin etiquetas, capaz de abrazar la incertidumbre y la diversidad.

El espacio no-binario es también una infraestructura termodinámica, abierta a distintas orientaciones, luces y climas interiores, con múltiples conexiones físicas al exterior. Es, en definitiva, una plataforma para que las personas vivan como quieran vivir. Sin imposiciones. Sin rigidez. Sin binarismos.
Una mirada al futuro desde el pasado
«Cross-Space III» parte de un edificio anónimo del Ensanche madrileño, pero lo trasciende para convertirse en un manifiesto. Frente a la rigidez del urbanismo moderno, propone una arquitectura de posibilidad, donde el usuario es coautor del espacio y el tiempo, el verdadero proyectista.

Este proyecto, seleccionado por iniciativas como Fundación Arquia/Próxima, no solo reactiva un espacio, sino que lo redefine como un laboratorio de libertad doméstica. En tiempos donde todo cambia a gran velocidad, tal vez la revolución más radical sea, simplemente, volver a pensar cómo queremos vivir.

(*) Fotos: Luis Asín.




