Entrevista a la periodista Lucía Taboada

Lucía Taboada (Vigo, 1986) es periodista, del Celta y una de las cuentas de Twitter (con más de 130.000 seguidores) que más nos gustan. Es ingeniosa, inteligente y derrocha buen sentido del humor. Lucía también trabaja en la radio, escribe guiones y libros, y de hecho ha sido galardonada con el premio Panenka al Libro del año de 2019 por «Como siempre, lo de siempre».

Hace unos días hablamos con ella y esto fue lo que nos contó. Pasen y lean.

Autodefinición

Profesionalmente periodista. Me encanta contar de historias. Soy curiosa y creativa.

¿Qué querías ser de pequeña?

Es un poco tópico, pero quería ser periodista. Siempre me lo dice mi madre.

“Hay grabaciones mías con 4 años y con el micrófono de madera que me regaló mi abuelo, con el que entrevistaba a mi familia en las sobremesas jajaja Lo mío con el periodismo es bastante vocacional.”

¿Te han dicho alguna vez que ¡eres clavada a Mira Sorvino!?

¿En serio? jajaja Me lo ha dicho solo un compañero de trabajo, que de hecho me llamaba Mira, pero no me lo han vuelto a decir.

Has escrito 4 libros y uno de ellos ha sido galardonado con el premio Panenka al Libro del año de 2019 por «Como siempre, lo de siempre». ¿Qué tal llevas el reconocimiento?

Me hizo muchísima ilusión. Fue una sorpresa muy grata, porque se trata de un libro de fútbol, del Celta, y es cierto que al final crees que este tipo de libros les interesa solo a los aficionados del fútbol de ese equipo y poco más, pero no ha sido así. Ha habido gente a la que ni siquiera le gusta el fútbol y que lo ha leído y me ha dicho que le ha gustado mucho y se ha sentido identificada. Eso es algo que me ha gustado mucho. Ha sido bonito. Toda la colección Hooligans ilustrados es preciosa, y éste era el primer libro que premiaban de la colección y también a una mujer.

Con respecto al reconocimiento, como soy bastante insegura. Normalmente cuando recibo una crítica me recreo mucho en ella, y cuando recibo un halago no le doy tanta importancia. Por eso cuando pasó lo de este libro, como no me lo esperaba, fue algo que viví con mucha ilusión.

Hace ya 6 años escribiste un libro – #Hiperconectados: en una relación estable con Internet – sobre la dependencia que tenemos a las redes sociales y a la tecnología, que ilustró Ester Córcoles, hermana de Raquel Córcoles. Tras todo este tiempo y una pandemia de por medio ¿crees que hemos aprendido algo o esta adicción no tiene remedio?

Hemos aprendido a valorar más las relaciones y las conversaciones cara a cara. Obviamente la tecnología ha sido un instrumento súper útil y una herramienta básica durante estos meses.

De hecho, si no llega a ser por la tecnología hubiese sido un confinamiento mucho más duro. Pero cuando salimos la primera vez y pudimos vernos en persona… fue revelador ser conscientes de lo que echábamos de menos ese contacto físico. Por ello, creo que hemos aprendido a valorar más el contacto personal. No sé si será una cosa temporal que se irá diluyendo conforme pasen los meses, pero por lo menos a mí me sigue pasando. La comunicación a través de la pantalla tiene un montón de carencias «afectivas».

“Y sí, creo que vamos a estar hiperconectados irremediablemente. Aunque el contacto físico se hace inevitable también, ya que la tecnología agiliza los procesos y lo hace todo más inmediato, pero al final, la carne es la carne.”

¿Cómo ves el futuro de las relaciones? ¿HER ya está aquí y ha venido para quedarse o por el contrario va a haber un revulsivo y vamos a volver a viejas tradiciones?

Pues curiosamente a mucha gente que ahora le gusta tener relaciones por WhatsApp. Por aquello de tener a alguien que se preocupe por ti, que esté pendiente. Y se quedan ahí, no van a ningún lado. Se conforman con el contacto virtual, sin la necesidad de verse y dar el siguiente paso. Yo lo veo bastante absurdo, pero eso existe.

Y en relación al paralelismo con la película, lo cierto es que ese escenario lo veo muy lejano. Creo que la carne sigue llamando a la carne. Sí que es verdad que si aspiras a una relación y a un contacto más estrecho, siempre vas a tener que dar el paso al contacto físico.

También es cierto que hay saturación de redes sociales, y eso ha hecho que haya personas que estén optando por quitárselas y por salir de este entramado de hiperconexión, en el que no se sienten cómodos. De hecho, dos amigos míos se han quitado WhatsApp porque no podían más con el estrés derivado del exceso de comunicación virtual de estos meses y han vuelto al sms. Creo que puede haber una contra revolución ante esta saturación.

De hecho, tú eres una heavy user de twitter y tienes más de 130.000 seguidores… ¿Qué tiene esta red social que no tengan las demás?

Twitter me entretiene muchísimo. Porque además de poder informarte, si sabes a quien seguir a pesar de toda la desinformación que hay, twitter es una red donde hay mucho talento. Y además, toda esa gente te ofrece ese talento de forma gratuita. A mí me encanta. Hay mucho ingenio, mucho humor, información. De hecho, cuando ocurre algún acontecimiento importante, la mejor red social para mí sigue siendo twitter.

También hay odio y haters y mucha polarización, pero sigue habiendo gente maravillosa que comparte su talento y por eso me gusta mucho.

¿Cómo ves el concepto «libertad de expresión» cuando quien se expresa es la ultra derecha y dice una cantidad de sandeces e improperios que ponen en peligro la democracia y denigra a muchísimos colectivos?

Creo firmemente en la libertad de expresión, porque creo que si la atacas porque lo que están diciendo no son tus ideales, estás atacándote a ti mismo.

“Pero creo que hay un límite en la libertad de expresión que son los delitos de odio, y cuando traspasas ese límite solo queda una cosa que es denunciar.”

Me genera muchas dudas si es conveniente dar un altavoz a ciertos mensajes de odio, porque lo único que consigues es darles mayor amplitud, pero por otra parte también pienso que hay que denunciarlos. Por eso siempre tengo dudas sobre si ignorarlos o denunciarlos abiertamente, aunque de esta manera ellos consigan su cometido, que es estar en boca de todos…

Tras la polémica por la entrevista de Évole a Miguel Bosé, ¿crees que los medios tienen la responsabilidad de no servir de altavoz a personas cuyo discurso promueve corrientes ideológicas que ponen en peligro la salud, ya que niegan las evidencias?

La primera parte en la que hablaba de su vida personal me pareció interesante, pero la segunda parte me sobró.

Aún así, no creo que Miguel Bosé con su discurso convenciese a nadie. Creo que ocurrió todo lo contrario. Dicho esto, yo soy de las que siempre he pensado que hay que entrevistar a todo el mundo, y no le pondría coto por ejemplo a una entrevista a Miguel Bosé en la Ser, si se diese el caso. Si es cierto que darle 3 horas en prime time propagando solo discursos negacionistas pues me parece demasiado, pero también me parece que él mismo se puso en evidencia a él mismo y a su negacionismo.

Estamos en un momento muy delicado en muchos sentidos. No solo estamos en pandemia, sino que estamos sumidos en una crisis que afecta no solo a la economía sino a nuestros valores. ¿Cómo estás viviendo este momento? ¿Ves esperanza?

Yo lo veo con mucha esperanza. Sí, sí. Además, a mi padre ya le han vacunado, a mi abuela ya le han puesto las dos dosis, y ver que estamos avanzando en esto y que mi gente querida se está poniendo a salvo son cosas que me llenan de alegría y de esperanza. De hecho me emociono cuando alguien comparte en redes que han vacunado a un familiar. Significa que estamos más cerca de que esto acabe. Obviamente creo que todavía nos quedan unos cuantos meses, y que no vamos a volver a la misma normalidad que teníamos antes, al menos de forma inmediata, pero sí que creo que va a mejorar bastante la cosa. Y a finales de año estaremos mucho mejor. Veo como en China ya tienen el virus controlado y eso me da esperanza.

“Hace un par de semanas hablé con la corresponsal de El País en China y me dijo que allí ya ni siquiera se habla del coronavirus. Ha desaparecido de las conversaciones. Por eso, tengo fe y creo que todo va a ir bien.”

Volviendo a tus libros, junto a Raquel Córcoles has publicado «Dejar de amargarse para ImPerfectas» y «Fuera complejos para ImPerfectas». ¿Qué tal fue la experiencia de trabajar juntas en estos dos proyectos? ¿tenéis previsto hacer algo más juntas?

Fue muy bonito. Fue una oportunidad que salió porque la editorial Planeta se puso en contacto con Raquel, ya que querían publicar un libro ilustrado sobre ese tema. Una especie de libro de autoayuda pero sin ser exactamente eso y sobre todo con elementos de humor y más cotidiano. Sobre todo porque nosotras no somos psicólogas, aunque nos asesoramos mucho con expertos en los diferentes temas que tratamos en el libro. Así que cuando a Raquel le propusieron el proyecto, comentó que quería hacerlo pero con alguien que escribiese de una forma cercana, para conseguir que fuese un libro generacional y que transmitiese cercanía. Y me propuso a mí. Al final hicimos un libro mucho más ilustrado que lo esperado, con muchos personajes geniales, y lo cierto es que fue un proceso muy divertido donde nos retroalimentamos mutuamente. Raquel dibujaba mis textos, y a mí me inspiraban sus dibujos a la hora de escribir.

Tras esa experiencia surgió la nueva colaboración para hacer el siguiente libro. Ambos tuvieron mucho éxito y fue algo bastante inesperado, ya que nunca nos imaginamos que fuese a gustar tanto. Después de esta segunda parte, Raquel se embarcó en proyectos personales como su primer libro «Idiotizadas», que es un gran libro, y ahí acabó nuestro proyecto. La verdad es que los dos libros nos reportaron cosas muy bonitas. Y lo mejor fue que muchas chicas y chicos nos escribieron agradeciéndonos lo mucho que les había ayudado, que se habían sentido muy identificadas/os y que les había servido para relativizar algunos de sus problemas. Guardo muy buenos recuerdos de estos dos ejemplares. Los recuerdo como con nostalgia, porque ya han pasado 7 años. Fue un regalo.

Como feminista ¿cómo vives el debate alrededor del feminismo?

El feminismo está más vivo que nunca y es normal que se generen debates dentro del feminismo. Unos debates me parecen más necesarios que otros, pero sí que me parece natural que un movimiento abierto y en plena expansión genere múltiples opiniones. Hay realidades muy distintas, muchas problemáticas que abordar, pero me parece bien que vayan surgiendo debates paralelos. Pero tengo que reconocer que hay algunos debates que se me escapan muchísimo, y que tengo que leer mucho e informarme para poder hablar al respecto. Como por ejemplo el movimiento TERF – es un acrónimo del término en inglés trans-exclusionary radical feminist, que, por su traducción literal al español, significa feminista radical trans-excluyente – porque no entendía nada. Y tuve que preguntar a amigas mías que están más metidas en este tema, para que me pasaran libros y documentación para enterarme de lo que estaba pasando ahí y poder tener una opinión válida.

¿Cómo ves el presente y el futuro de las mujeres? ¿hay luz al final del túnel?

Me gusta pensar que hay luz. Pero luego miro a mi alrededor, y aunque se producen cambios, éstos se suceden muy poco a poco.

“Yo trabajo en un medio de comunicación, y la realidad es que los medios siguen teniendo estructuras muy masculinizadas. Entiendo que es un cambio progresivo, pero creo que para que eso cambie queda mucho.”

Lo que realmente me molesta es que ahora haya partidos de ultra derecha que vuelvan a cuestionar cosas ya conseguidas como el aborto y otras libertades que ha costa muchísimo tiempo conseguir. No lo puedo entender. Nos queda mucho camino y tenemos que estar juntas para luchar contra el patriarcado y sus secuaces.

Eres una colaboradora habitual en «Todo por la radio» de la Cadena Ser. ¿Qué puedes contarnos de tu trabajo?

Llevo 11 años trabajando en La Ser y en «Todo por la radio» 7. Ahora trabajo como redactora en «La ventana», pero la verdad es que en La Ser he hecho de todo. He trabajado en «Hoy por hoy», también he estado en el departamento de documentación y en «A vivir que son dos días». He hecho todos los horarios, buenos y malos jajaja

Mi trabajo se resume en contar historias y tratar de contarlas de la mejor forma posible. A mí me parece un trabajo muy bonito. Me encanta mi trabajo, la verdad.

¿En qué estás trabajando en estos momentos?

En la radio, como siempre; con una columna en el As; sigo estando de guionista con Pantomima Full, con los vídeos que hacen semanalmente; y ahora estoy trabajando en llevar a podcast el proyecto de Hooligans ilustrados. Lo presentaremos este año – quizás para después del verano – y me hace mucha ilusión. Y va a ser una colaboración entre Podium podcasts y Libros del KO.

¿Qué canciones de todos los tiempos forman parte de la banda sonora de tu vida?

¡Muchísimas! La música es muy importante en mi vida. «Wish you are here» de Pink Floyd«England» de The National «There is a light that never goes out» de los Smiths y Turnedo de Iván Ferreiro.

¿Qué tres libros, tres películas, tres series y tres podcasts nos recomiendas?

3 libros: «Gente normal» de Sally Rooney, «Middlesex» de Jeffrey Eugenides y cualquier libro de Eduardo Mendoza. 3 películas: «Amanece que no es poco» de José Luis Cuerda, «El apartamento» de Billy Wilder  y«Mystic river» de Clint Eastwood. 3 series: «The office», «Line of Duty» y otra de mis grandes obsesiones vitales es «The good wife». 3 podcasts: «Serial», «Guerra 3» de Podium podcast y «Hotel Jorge Juan».

¿Qué te pone contenta y qué te saca de tus casillas?

Me pone muy contenta el humor.

“Lo que me saca de mis casillas sobre todo en mi profesión son los egos. Es lo que más me desquicia. Y suele coincidir que la gente con mucho ego suele ser muy mediocre.”

Lugar favorito en el que perderte

La isla de Ons.

Mantra particular

“Mi mantra particular es no hacer ostentación de lo bien que te van las cosas. Me gusta la humildad.”

Es algo que me inculcó bastante mi abuela y mis padres. Y no me gusta la gente que prodiga sus reconocimientos y lo bien que les va la vida. No me gusta la gente que se regodea en el éxito.

(*) Foto portada: Javier J Bas.


 BACK


 BACK TO TOP


Deja un comentario