Thinking MU: moda con raíces, visión regenerativa y propósito creativo
Hay marcas que nacen para vender ropa. Y hay otras que nacen para contar una historia, tejer comunidad y abrir preguntas. Thinking MU pertenece a este segundo grupo. Desde su fundación, esta firma barcelonesa ha sido algo más que una marca de moda: ha sido una declaración de intenciones. Un espacio desde el que reflexionar sobre cómo vivimos, cómo consumimos y qué papel queremos que ocupe la belleza, la creatividad y la coherencia en nuestra manera de estar en el mundo.
De lo ecológico a lo regenerativo
Thinking MU tiene su origen en Intrépida MU, una marca pionera que en 2008 ya hablaba de comercio justo y moda ecológica cuando nadie en España usaba esos términos con naturalidad. Para Barguñó, formado en sociología, botánica y producción textil sostenible, fue el inicio de un camino que ha evolucionado con él. Si en los primeros años el foco estaba puesto en la sostenibilidad, hoy el término que más resuena en su discurso es otro: regeneración.

Para Barguñó, no se trata solo de reducir el impacto, sino de dejar un entorno mejor. La moda, desde su visión, no debería conformarse con ser «menos dañina». Puede ser activamente positiva, capaz de transformar cadenas de producción, restaurar suelos, revitalizar comunidades locales y, sobre todo, reconfigurar nuestra relación con el consumo.
RAÍCES: el Mediterráneo como mapa de identidad
Para Thinking MU, el Mediterráneo no es un recurso estético ni una postal turística: es una forma de estar en el mundo. Bajo esta premisa nace RAÍCES, la colección otoño-invierno 2025, concebida como una declaración de amor a esa cultura compartida que se respira en la orilla del mar: pausada, ritual, tejida de detalles, profundamente conectada con la tierra y el oficio.
Las prendas hablan este idioma. A través de tejidos reinterpretados —como la pana teñida en tonos vivos, el punto trabajado con referencias al macramé o los trenzados inspirados en la cestería— la colección se convierte en un homenaje silencioso a saberes heredados. La paleta cromática, dominada por naranjas, marrones, verdes oliva y azules grisáceos, refleja una versión invernal del Mediterráneo, lejos del tópico veraniego. Es un Mediterráneo íntimo, recogido, de calle empedrada, manos curtidas y pan con tomate.

“Para ellos, el Mediterráneo no es un recurso estético ni una postal turística: es una forma de estar en el mundo.”
La colección introduce además nuevos códigos visuales que dialogan con la cultura popular: cordones de algodón que se transforman en flores, animales bordados que recuerdan a antiguos manteles, siluetas de workwear suavizadas por materiales orgánicos. También regresan clásicos de la marca como el blanket de algodón 100 % orgánico, esta vez reinterpretado en combinaciones de color más atrevidas.
RAÍCES no es solo una colección de ropa; es una manera de situarse: de reivindicar el origen sin nostalgia, de mirar hacia lo común sin caer en la caricatura.

En esa exploración de lo mediterráneo desde una mirada contemporánea, Thinking MU quiso también tender puentes con otras disciplinas creativas. Así nació una colaboración que encarna la esencia de esta colección: el diálogo entre oficio, cultura y diseño.
Julia Esqué x Thinking MU: tacto, forma y significado
Dentro del universo de RAÍCES —la propuesta conceptual que guía la colección AW25 de Thinking MU— emerge una colaboración especialmente significativa: la que une a la marca con la artista y diseñadora catalana Julia Esqué. Desde su estudio en el corazón de Barcelona, Esqué ha desarrollado una serie de estampados que rinden homenaje a la cestería tradicional mediterránea, explorando sus tramas manuales desde una perspectiva contemporánea. El proceso, que comenzó con el entrelazado físico de fibras, pasó luego por un cuidadoso proceso de digitalización y manipulación gráfica hasta dar lugar a prints que, sin perder su esencia artesanal, respiran actualidad.

El resultado es una cápsula que trasciende el mero producto: es una conversación entre técnicas antiguas y lenguajes visuales modernos, entre oficio y experimentación. Una muestra más del deseo de Thinking MU por tender puentes entre disciplinas, saberes y generaciones, sin perder de vista lo que les mueve: crear piezas que cuenten historias y, al mismo tiempo, dialoguen con el presente.
Tiendas como extensión del relato
Thinking MU no es solo una marca digital. Desde hace años, ha apostado por el contacto físico a través de sus tiendas en Barcelona, Madrid y San Sebastián —próximamente en Palma de Mallorca y en otras ciudades europeas— que funcionan como pequeños santuarios de su universo.
Lejos de parecer franquicias replicadas al milímetro, cada espacio tiene una narrativa propia, pero una atmósfera común: cálida, cercana, intuitiva. Aquí, la experiencia de compra no es una transacción, sino un acto de conversación con la marca.
Los muebles reciclados, los detalles artesanales, la selección musical, los materiales expuestos… Todo está diseñado para transmitir una filosofía: consumir menos, pero mejor. Y sobre todo, reconectar con el valor de las cosas bien hechas.
“Todo está diseñado para consumir menos, pero mejor.”
El bolso como declaración emocional
En su más reciente aventura, Thinking MU ha dado un paso que muchos esperaban: su primera cápsula de bolsos, una colección limitada y artesanal fabricada íntegramente en España. Lejos del bolso como símbolo de lujo ostentoso, esta propuesta se plantea como una extensión del cuerpo y de la memoria. Colores cotidianos, formas orgánicas y materiales reciclados se unen para crear objetos que no buscan destacar, sino acompañar.
«Un bolso no es solo un complemento; es una forma de posicionarte sin hablar. Si eliges bien los accesorios, todo lo demás adquiere sentido», explica Pepe. Cada pieza ha sido diseñada en diálogo con el resto de la colección RAÍCES, cuidando tanto la funcionalidad como el lenguaje estético. Realizados artesanalmente en talleres de Elche, los bolsos emplean pieles seleccionadas con criterios de sostenibilidad y trazabilidad, lo que refuerza esa coherencia que atraviesa todo el universo de la marca.

La cápsula busca responder a una necesidad esencial dentro del armario, pero sin renunciar a la emoción: «Los accesorios de calidad dejan un poso en tu ropa. Cuando están bien hechos, elevan todo lo que llevas encima», dice Pepe.
No hay logotipos visibles ni elementos estridentes. Solo intención, detalle y un diseño honesto que respira el mismo espíritu del que nacen las prendas: el de hacer menos, pero mejor.
Moda como medio, no como fin
Hablar de Thinking MU es hablar, inevitablemente, de Pepe Barguñó. Pero también es hablar de una forma de estar en el mundo. Porque si algo define el recorrido de este emprendedor catalán es su capacidad de imaginar empresas no como fines, sino como medios: herramientas para mejorar realidades, construir relatos con propósito, y activar cambios que vayan más allá del producto.
Con formación en sociología y botánica, y una especialización en producción textil sostenible, Barguñó ha hecho del cruce entre conocimiento y acción su hoja de ruta. Su recorrido es poliédrico, pero tiene un hilo conductor evidente: un compromiso con el impacto positivo, primero desde la sostenibilidad y ahora, con mayor ambición, desde la regeneración.

En su trayectoria se entrelazan sectores tan diversos como el textil, la alimentación o la bioconstrucción. Desde Thinking MU y 03AM —su proyecto hermano orientado al desarrollo textil circular— hasta iniciativas como The Brot, Mercat Local o la marca de vino natural La Natural, pasando por Hemp Ecosystems, enfocado en construir con cáñamo. En todos los casos, la lógica es la misma: observar el sistema, detectar qué falla y activar soluciones reales.
Pepe no es nuevo en esto. Antes de fundar Thinking MU en 2011, como os avanzábamos, ya había puesto en marcha Intrépida MU —la primera marca de moda ecológica y de comercio justo en España— en 2007, y aún antes colaboró con Sybilla, con quien impulsó la fundación Fabrics for Freedom.
En paralelo, fundó la ONG Ghana Una Sonrisa, un proyecto para crear orfanatos autosuficientes en zonas rurales. Y a día de hoy, además de dirigir Thinking MU como CEO, asesora a otras marcas como TropicFeel o la propia Sybilla, y colabora con escuelas como La Akademia, Elisava o el IED, donde comparte su visión con nuevas generaciones de emprendedores.
«No soy fan del radicalismo. Prefiero las evoluciones a las revoluciones», dice Pepe. Esa calma activa es la que define tanto su manera de pensar como su manera de vestir el mundo.
Pero por encima de todo, hay una constante que atraviesa sus decisiones: la voluntad de trabajar con lo vivo. Sea la tierra, los tejidos o los sistemas sociales, su impulso va más allá de la sostenibilidad entendida como mantenimiento. Su objetivo es regenerar: recuperar suelos, oficios, culturas, tejidos comunitarios.
“El objetivo de Pepe Barguñó es sembrar futuro, desde lo local y lo consciente.”
Pensamiento, emoción y práctica
Thinking MU ha encontrado su lugar en la acción. Y quizá ahí radique su fuerza: en ese equilibrio poco común entre lo poético y lo pragmático. Entre el diseño que emociona y el pensamiento que sostiene.
Pepe Barguñó insiste en que no hay respuestas definitivas, solo preguntas importantes. ¿Qué significa vestir con conciencia? ¿Qué historias cuentan nuestras prendas? ¿Qué impacto tienen nuestras elecciones?
La ropa, para Thinking MU, no es solo una segunda piel, sino una herramienta de conexión: con el entorno, con los otros, con uno mismo. Y esa conexión, como todas las cosas importantes, se cultiva con tiempo, cuidado y raíces profundas.
Thinking MU no quiere que compres más, sino que compres mejor. No quiere que sigas tendencias, sino que sigas tus valores. Y sobre todo, quiere recordarte que vestirse también puede ser una forma de expresión consciente.

(*) Fotos: Thinking Mu.