Entrevista a María Vázquez, protagonista de «Matria»

«Matria» es la ópera prima de Álvaro Gago, y María Vázquez es la protagonista de la historia real en la que está basada la película. Se trata de la vida de Francisca Iglesias, una heroína anónima que cuidó del abuelo de Gago durante los últimos años de su vida y con la que el director sigue manteniendo una íntima amistad.

 

Además de ser el primer largometraje del director gallego, parte del personaje principal del cortometraje homónimo que le ha llevado a recibir innumerables reconocimientos a nivel nacional e internacional, como el «Gran Premio del Jurado» en el Festival de Sundance 2018 y la nominación al Goya a «Mejor Cortometraje de Ficción» en 2019.

La película se ha rodado en gallego en distintas localizaciones de las Rías Baixas (Pontevedra), y ha sido producida por Matriuska Producciones, Avalon P.C, Elastica Films, Ringo Media y Felicidad La Película, AIE.

Hace unos días charlamos con María Vázquez, ganadora de la Biznaga de Plata a la «Mejor actriz» en el pasado Festival de Málaga, y recientemente nominada a «Mejor Actriz» en los Forqué, en los Feroz y en los Goya. Su interpretación es soberbia y estamos seguros que estas nominaciones se van a materializar en premios. Pasen y lean.

¿Cómo llegó esta película a ti? Y ¿qué fue lo que te motivó a interpretar a Ramona?

Conocía a Álvaro Gago de otra película, «Trote», el primer largometraje de Xacio Baño, en la que él era el montador, y la verdad es que nos caímos muy bien. Tanto, que tras esa primera experiencia quisimos trabajar juntos.

Más tarde, cuando él ya estaba empezando a escribir«Matria», empezamos a hablar mucho de ella, antes si quiera de que me ofreciese el papel. Luego me pidió participar en una jornada de trabajo sobre la peli, en la que yo tenía partes pero no el guión entero. De hecho, tardó bastante en dármelo, algo que agradecí porque quizás me hubiese echado para atrás, ya que se trata de un personaje complejo.

Lo que me motivó a interpretar Ramona fue que ya había visto el corto y me había encantado, y me representaba.

Además, tenía muchas ganas de ponerle voz a todas estas mujeres que luchan día a día por dignificar sus vidas y que son tan maltratadas en todos los sentidos y en todos los ámbitos, porque no se reconocen sus trabajos ni económica ni socialmente. También quería hablar de la lucha de clases desde el punto de vista de las mujeres obreras, porque yo también me considero una obrera de la interpretación.

Lo que también me encantó es que fuese una mujer imperfecta e incorrecta, porque es algo que normalmente no vemos mucho en la televisión. Así que tenía todos los ingredientes para que yo sintiera la necesidad y las ganas de contar esta historia.

Eres gallega como la protagonista de Matria. ¿Has vivido o has estado involucrada con esa realidad tan dura, opresiva y frustrante?

Creo que no hace falta ser de un sitio concreto para poder ver de cerca esta realidad. Por suerte, no he vivido algo tan fuerte en mis carnes, pero sí que es algo que veo mucho en pueblos de Galicia.

Yo soy del interior, pero toda la vida las mujeres de mi entorno rural las he visto trabajar como esclavas, dentro y fuera de casa, y con trabajos no remunerados. Esta es la gran mentira del matriarcado, porque parecía como que las mujeres gallegas que trabajaban dentro y fuera de casa tenía un poder social y económico, y la relajad es que no tenían ninguna de las dos cosas. Eran esclavas de sus casas.

Desagraciadamente, los matriarcados no existen. Ojalá existieran. Nos han hecho creer que existían, que las mujeres mandaban en casa, y esa es la gran mentira del heteropatriarcado.

Un aspecto muy interesante de tu personaje es que a pesar de ese carácter seco e irritable, hay en su interior una persona alegre, con ganas de vivir, algo que es capaz de mostrar con su mejor amiga. ¿Te inspiraste 100% en Francisca Iglesias?

Como la película está inspirada en la vida de Francisca Iglesias, que es la protagonista del corto y la mujer que aparece de camarera en el bar de la película, para mí, obviamente, fue una gran fuente de inspiración. Además, ella me ayudó muchísimo, me contó muchas confidencias que fueron clave para construir el personaje y estuvo muy presente. Tanto los meses previos como durante los ensayos, y en el rodaje, porque para Álvaro ella es una persona muy importante en muchos sentidos.

“Francisca Iglesias ha sido todo un descubrimiento. Es una mujer muy generosa y la quiero muchísimo.”

Y como no, también han sido de inspiración muchas mujeres de mi vida como mi propia abuela, mi madre, que utilizan el humor negro para seguir, para sobrevivir y para no hundirse.

Otro elemento interesante es que a pesar de esa fortaleza que tiene y esa rabia, no es capaz de escapar de su propia vida que la hace tan infeliz. ¿Podríamos decir que es debido a una mezcla entre miedo a dejar lo poco que tiene y la poca confianza en sí misma?

Yo creo que es algo estructural. Hay mucha gente que me dice: «¿Cómo con el carácter que tiene no es capaz de salir de esa casa y de esa relación?». Pues muy fácil: primero, porque está en una situación de precariedad absoluta, y salir de ahí es muy difícil porque no tiene nada; y segundo, porque la confianza es clave, y al ser una mujer a la que le han dicho toda la vida que no vale para nada pues desgraciadamente se lo ha creído.

Cuando tú te crees que no eres digna de nada, no te atreves a ir a ningún lado… Necesita luchar contra muchas creencias que le han inculcado desde su infancia, de las que es muy difícil despojarse. Se necesita mucha ayuda y mucha red para lograrlo.

“Me ha gustado hacer esta película, para visibilizar la precariedad en la que viven estas mujeres.”

Su relación con su hija también es peculiar. Hay amor, a pesar de que ella no sabe demostrarlo… Con su mejor amiga es cercana y cariñosa. Y con el Señor Pepe y su perra es muy tierna prácticamente desde el inicio. Es como si cuando ella se siente querida, aflorase de su interior ese amor que tiene, pero que permanece escondido por protección. ¿De dónde vienen todas esas heridas de Ramona?

A Ramona nunca la han querido, siempre le han dicho que es una mierda, y por eso ella no se siente digna de ser querida y tampoco sabe querer, porque no le han enseñado.

Yo creo que con la hija es con quien tiene el reto más grande. Se da cuenta de que lo está haciendo fatal, pero no sabe cómo hacerlo mejor. Se siente impotente y eso despierta su rabia, que lo que realmente esconde es dolor. Además, su propia hija le hace de espejo.

“Gracias a su hija se plantea vivir de otra manera, cuidarse más y quererse para poder querer mejor a los demás.”

La relación de Ramona con los hombres también es compleja, y parece estar condicionada por el hecho de no tener una casa propia y tener problemas económicos. ¿Era esta la vida real de Francisca Iglesias?

La película está inspirada en su vida, pero no es 100% literal.

La verdad es que ésta es la vida real de muchísimas mujeres que están atrapadas, porque el machismo es estructural, y porque para salir de él no solo tenemos que cambiar nosotras, sino que tienen que cambiar ellos y la sociedad.

Y que conste que el propio machismo también lo tenemos nosotras. Ramona es un ejemplo, ella muy machista, porque es así como le han enseñado.

Por eso hay que aprender y querer cambiar este paradigma arcaico, así como creer que es bueno para toda la sociedad, porque yo creo que el machismo también es terrible para los hombres. Se les presupone de una manera, y con un tipo de masculinidad que yo creo que hoy en día no se sustenta.

“Necesitamos otros referentes masculinos, en los que los hombres se puedan reflejar, para poder ir cambiando a la sociedad de una vez por todas.”

¿Cuánto crees que queda de ese machismo recalcitrante y de esas mujeres que se desloman dentro y fuera de la casa?

Muchísimo, por eso funciona tan bien esta película y hay tantas mujeres que se sienten identificadas. Tristemente queda mucho por cambiar.

Se te ve una persona muy activa al igual que Ramona. ¿Hay algo más de ti que se refleje en este personaje?

Sí, soy muy activa, y muchas personas de mi confianza me llaman «guindilla» porque estoy siempre haciendo muchas cosas. No paro.

También comparto un poco el carácter de Francisca, y es algo que estoy tratando de limar para no ser tan brusca. Esto es algo que les digo mucho a mi hijo y a mi hija. Y por supuesto, me lo digo a mi misma para poder cambiarlo. De todos modos, que conste que reivindico la bravura, porque muchas veces es necesaria para que se nos oiga y para protestar.

¿Qué ha supuesto trabajar en un gallego propio de la costa, que no es el tuyo. ¿Cómo fue de complicado?

El acento quizás fue lo más complicado de la película, pero trabajé mucho y muy duro para lograrlo.

Estuve tres meses de inmersión total con una lingüista y la propia Francisca y las mujeres de la fábrica con las que me relacionaba. Fue como un trabajo completo.

Durante un tiempo estuve hablando así para no perderlo, porque tuve que trabajar con muchas personas que no eran actores ni actrices profesionales, y también quise hacerlo por respeto a la lengua, ya que quería hacerlo muy bien. Me esforcé mucho y de hecho mis propios hijos me preguntaban: «¿pero por qué hablas así? ¿qué te pasa?» (risas)

¿Qué tal la vida en Galicia? ¿echas algo de menos de la gran capital?

Estoy feliz en Galicia y me gusta mucho vivir aquí. Estar en conexión con la tierra, con la naturaleza y con mi familia es muy importante y necesaria para mí, así como para la conciliación, que en este trabajo es casi inexistente.

No hecho de menos las grandes ciudades, ya que por mi profesión viajo mucho, y muchas veces las echo de más. (risas)

Has sido nominada a Mejor Actriz en los Premios Forqué, los Premios Feroz y eres una de las favoritas en los Goya. ¿Cómo te sientes al respecto?

Me da un poquito de vértigo y prefiero no pensarlo, porque nunca se sabe lo que puede pasar, y porque lo importante  no son los premios.

Por supuesto que me gusta recibirlos, por el cariño que sientes de la gente y por la repercusión que puede tener la película y el personaje, pero para mí cuanta más gente la vea pues mejor.

“Me siento muy orgullosa de este proyecto y me da mucha alegría que funcione, que se vea y que se valore.”

También tengo que decir que me pilla con una edad suficiente para disfrutarlos, sabiendo que mañana todo pasa, que una tiene que volver a trabajar y a seguir con la vida. Así que mientras duren estas alegrías hay que vivirlas y disfrutarlas.

¿En qué proyectos estás trabajando en estos momentos?

Acabo de terminar una película que se llama «Nosotros», la dirige Helena Taberna y comparto protagonismo con Pablo Molinero. Va sobre el amor y el desamor, y me ha gustado mucho porque desmitifica mucho el amor romántico, lo que nos han enseñado sobre cómo debe ser una pareja, etc.. Todos estos mandatos aprendidos que en realidad hacen mucho daño y que dificultan disfrutar de las relaciones de pareja. También habla sobre cómo saber despedirse de las relaciones con amor y con cariño, sin pensar que es un fracaso cuando acaban sino que fueron un éxito mientras las vivimos y disfrutamos .

Me queda por estrenar «Los pequeños amores», una película dirigida por Celia Rico con Adriana Ozores, Blanca Apilánez, Aimar Vega y Ferran Rañé. Elena es un amor de directora, y la película habla sobre el amor de una madre y una hija, y sobre esas pequeñas cosas del día a día que nos unen y nos separan de nuestras madres.

También tengo por estrenar otra película con Pau Teixidor que se llama «Alumbramiento», que trata sobre los niños robados. Es muy interesante.

Y el 12 de enero estreno «Honeymoon», una película gallega con Nathalie Poza dirigida por Quique Otero. Es una road movie con mucho humor negro y una historia de amor y de segundas oportunidades, en las que creo firmemente.

(*) Fotos proporcionadas por MadAvenue.


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