Entrevista a Georgia Taglietti

Mi encuentro con Georgia Taglietti fue pura serendipia, y acto seguido se fueron sucediendo las casualidades… Sea como fuere, decidí entrevistarla porque es una persona extraordinaria en muchos sentidos y un perfil muy CC/magazine. Es inteligente, generosa, apasionada, muy divertida, curiosa por naturaleza, techie, amante del arte, la música y la cultura, y tiene un gusto exquisito.

Para poneros en contexto, os adelanto que durante más de 20 años fue la Directora de Comunicación del Sónar, así que ya os podéis imaginar las mil y una anécdotas que guarda en su haber. Además, como es muy activa, mientras en la actualidad crea su propia empresa, también reparte su tiempo mentorizando, dando clases y formando parte de muchos otros proyectos como consultora estratégica, colaboradora y asesora.

Hace unos días tuvimos una charla muy interesante, en la que repasamos su carrera profesional y alguno de sus últimos proyectos, pero donde también hablamos sobre el Metaverso, las redes, el feminismo y el futuro. Pasen y lean.

Autodefinición

Soy movimiento.

¿Qué querías ser de mayor cuándo eras pequeña?

De pequeña quería ser bailarina, porque estudié ballet durante 12 años, y seguramente también quería ser cantante de Jazz. Mi padre cantaba, le gustaba mucho el Jazz y en esa época yo tenía buena voz, a pesar de que luego la fastidié cuando empecé a fumar. La verdad es que me hubiera gustado ser cantante.

Has sido la Responsable de Comunicación del festival Sónar, uno de los mejores festivales del mundo de música electrónica, desde 1995. ¿Qué destacarías de estos 25 años?

“Me quedo con haber tenido la oportunidad de conocer a los artistas de mi vida, de una forma, además, natural.

Y creo que a pesar de que en el mundo de la música decimos que esto es nuestro trabajo, no deja de ser una mitomanía increíble. Nunca me podré olvidar de momentos tan mágicos como estar en una misma sala con los Beastie Boys, organizar la rueda de prensa de Björk, darle la mano a Rosalía o divertirme muchísimo con los Duran Duran. Creo que todo esto no tiene precio. Es como ver que mis sueños de niña se han hecho realidad, y eso hace que me sienta muy afortunada.

¿Desde hace cuánto trabajas (Management y Comunicación) con Laurent Garnier, el mítico productor y DJ francés de música techno, quien ha sido nombrado mejor Dj del mundo en varias ocasiones y en diferentes publicaciones?

Llevo trabajando con él de manera individual desde hace 7 años.

“Laurent Garnier y yo somos casi familia, y es uno de mis mejores amigos.

Es una persona muy cercana. Trabajar para él es otra cosa.

¿Cómo ves el futuro de los festivales? ¿los veremos a través del Metaverso?

Sí. Estamos en las puertas del 3.0 y estamos a punto de saltar hacia este nuevo paradigma de una forma seguramente un poco forzada y más rápida debido al Covid. El 2.0 se ha saturado y se ha trasladado a lo que ya era un incipiente 3.0. A mí me parece normal, aunque sigue siendo un gran desconocido el impacto legal, fiscal, social y económico que va a tener, porque evidentemente es algo nuevo. De todos modos, y debido a la pandemia, también hemos perdido ese miedo a lo nuevo y estamos más abiertos y más flexibles al cambio.

Asimismo, en realidad, el Metaverso gamer siempre ha existido y en él han habido eventos, lo que pasa es que ahora estamos hablando de un Metaverso que se va a convertir en un Marketplace organizado y muchas marcas se va a unir a empresas de Gaming, que son las que saben como funciona este tipo de entornos.

En el caso de los festivales, tendremos que plantearnos que contenidos vamos a poner y la calidad de los mismos, ya que valorar la cultura desde un punto económico siempre resulta un problema. Pero este es otro debate.

Cuando nos conocimos, además de coincidir en uno de los regalos que les hicimos a nuestras sendas amigas, me comentaste que das clases de Metaverso. Así que vayamos al grano: ¿qué es exactamente el Metaverso, que nos espera en él, cuándo será inevitable transitar por él y cuáles son sus pros y sus contras?

Mis sobrinos juegan a la Playstation desde que tiene 2 años, y juegan a todo los juegos habidos y por haber. Hemos sido bastante permisivos con mi hermano, que es el padre, para fomentar este tipo de gammer. Y me acuerdo que al principio la madre estaba aterrorizada porque creía que el niño podría reproducir actitudes violentas que veía a través de esos juegos. Aquella forma de pensar era algo muy clásico de la época, pero la verdad es que eso es el Metaverso: construir una dimensión 3.0 en la que cual se puede construir por ejemplo un Marketplace. Para que quizás se entienda mejor, diría que es como el universo en el que vivían los famosos Sims. Así que esto sería un poco el Metaverso para Dummies.

En el Metaverso hay propiedades digitales que es se transfieren en códigos. Estos códigos son de tu propiedad y se distribuyen de una forma pseudo horizontal y pseudo transferente que se llama Blockchain, de la cual esos códigos, que podrían ser una casa, una obra de arte, un libro o tu persona, son únicos y no se reproducen. Es un poco como nuestro ADN en el Metaverso. De hecho, el NFT podría ser nuestro ADN en el Metaverso. Es un código irrepetible que se puede transferir y transaccionar pero sigue siendo tu ADN.

Yo creo que el Metaverso es un poco “The Golden Age”, en el sentido de que el 2.0 hizo dinero basado en sistemas muy ancestrales de Marketing – de hecho las redes sociales no son redes sociales como tal sino agregadores de datos para vender algo. Es decir, que son Market places super tradicionales – y lo que viene ahora es otra cosa. Y lo que ha pasado es que todas estas interacciones lo que han provocado es la creación de personas aka Influencers, que no solo venden sino que también son creadores de contenido, sin necesidad de un intermediario. No solo venden por ellos mismos sino que también lo monetizan y crean su propio Marketplace. Esto lo que implica es que se atomice la posibilidad de venta, ya que ya no se concentra en las manos de uno sino en muchos más. Sin embargo ¿que es lo que se vuelve a contemplar en el 2.0? Está muy claro: La concentración del Marketplace básicamente está concentrada en Zuckerberg (Meta e Instagram), Tik Tok que es de los chinos y Amazon. Hay unas estructuras muy piramidales que se parecen a El Corte Inglés de los años 70. Es una reproducción exactamente igual a lo que teníamos en Offline, porque pensamos que la innovación nos iba a llevar a un mundo muy libre, Internet, y en realidad, lo que pasó es que se reprodujeron los mismos vicios y las mismas virtudes del ser humano y también de la antigua economía capitalista vertical.

“El Metaverso es una evolución de las plataformas de gaming y redes, donde hay un espacio social y la gente interactúa. Una internet interespacial, 3D, con sensaciones corporales.

Actualmente, no estamos en la misma situación, y de hecho, hay una tendencia de horizontalización, comunitalización y disgregación del Marketplace desde el punto de vista de oportunidades de negocio, de crecimiento y de reconocimiento entre las comunidades. Pero también es verdad que estas grandes corporaciones están intentando otra vez colonizar el Metaverso, y hacerlo de una forma vertical. Por eso, la jugada de Zuckerberg de cambiar el naming y llamarse ahora Meta está bien jugado, pero no deja de ser un engaño. Así que podríamos decir que lo malo es dejar que el dinero se apropie de forma capitalista y clásica del Metaverso, y que tampoco lo haga de la cultura y los contenidos, porque aunque estén generados por creadores en sus propios Marketplaces, de nuevo dependerán de la distribución. Y este es el gran qué. Por ejemplo, Spotify no es una institución cultural sino que es un distribuidor tecnológico de música y precisamente esto es uno de los grandes malos entendidos sobre Spotify. Ellos no aportan nada a la cultura, sino que solo distribuyen. Amazon hace idem.

“Creo que lo más importante del 3.0 es redefinirnos y tener claro qué hacemos y qué queremos ser. Es decir, encontrar nuestra identidad desde un punto de vista metavérsico.

De hecho, es una reflexión que no puede hacer Mark Zuckerberg por mi, sino que es algo que deberemos hacer cada uno de nosotros. Es como el que se siente utilizado por Facebook… Yo siempre pienso que será porque él quiere, porque en realidad de lo que se trata es de una plataforma de distribución. Nadie te obliga.

¿Crees que la realidad descrita por Spike Jonze en Her es algo que vamos a vivir más pronto que tarde? ¿y nuestra humanidad? ¿qué lugar va a ocupar si cada vez estamos más hiper conectados al menos a través de las redes y de nuestros dispositivos móviles y dedicamos menos tiempo a vernos en persona, a interactuar en la vida real?

Aconsejo muchísimo ver ciencia ficción y redescubrir los guiones, por ejemplo, de Star Trek. Es fascinante la manera en la que Star Trek anticipó el 3.0, los hologramas, la interculturalidad y multiculturalidad… Se habla muchísimo de roles de género, homosexualidad, de la posibilidad de vivir en la mente o en el cuerpo. Por ello, me resulta alucinante que series B de este tipo en realidad ya viesen claro una serie de cosas que en su momento se consideraban ciencia ficción. Y lo que pasa es que ahora que las volvemos a ver, vemos que algunas siguen siendo ciencia ficción, pero sin embargo, otras ya se han realizado. Creo realmente que cada vez es menos ficción y cada vez es más ciencia.

De hecho, yo abrazo todo lo positivo que nos puede transferir la tecnología y la ciencia, sobre todo para sobrevivir y mejorar nuestra vida, teniendo en cuenta los retos a los que tendremos que enfrentarnos en un futuro no muy lejano.

“No podemos obviar que tenemos dos vidas: la digital y la física.

Yo por ejemplo trato a mis máquinas igual de bien que a mi marido. Les doy amor. De hecho, siempre me dicen que tengo buena mano con las máquinas jajaja Las entiendo y las trato de entender. Ellas me dan un servicio y tengo que saber de qué manera puedo mantenerlas y sacarles el máximo partido.

Cambiando de tercio, lo cierto es que eres una persona muy activa y estás involucrada en muchísimos proyectos. Uno de ellas es de portavoz internacional y miembro de SheSaidSo, una red de mujeres que trabajan en la industria de la música. ¿Cómo surgió este proyecto, quienes formáis parte del mismo y qué tipo de actividades lleváis a cabo?

Hace 7 años y medio que existe y se creó en Londres por Andreea Magdalina, que vive en L.A ahora.

Por aquel entonces yo quería crear un network y quería que fuese femenino, y entonces una amiga me puso en contacto con ella. Ella ya habría creado uno, pequeñín, y yo enseguida entré, y enseguida me di cuenta que me encantaba cómo lo había planteado. Afilié a mucha gente que conocía y también me di cuenta que me alejó de la cuestión más masculina de la industria. Fue un año o dos años antes del #Metoo.

Ahora somos casi 20.000 mujeres conectadas en el mundo y tenemos como 18 capítulos en cada país. Yo soy la persona que fundó SheSaidSo Barcelona, y ahora junto a Patricia de Mutek, Ana de Live Nation y Ludovic de British Council somos SheSaidSo España. Estamos a punto de organizar una gran fiesta de celebración de SheSaidSo otra vez después de 2 años en Libertine (Casa Bonay), el 8 de Marzo de 2022. Ese mismo día daremos a conocer los resultados del programa de Mentoring que llevamos a cabo de septiembre a diciembre de 2021, y ya sabemos que funcionó muy bien.

A pesar de que queda muchísimo camino por recorrer, estamos transitando por una época en la que la lucha feminista está más presente que nunca y en la que somos muchas las que alzamos la voz en pro de la igualdad. ¿Cuál es tu perspectiva al respecto?

El Covid ha hecho mucho daño. Próximamente, voy a dar 5 charlas en Soho House, que se van a trabajar desde un punto de vista femenino en temas como la moda, el cine, la tecnología y el arte. Estas charlas se van a basar en un concepto que he leído hace poco y que quiero retomar en mi cabeza para hablarlo bastante, y que se trata de la recesión femenina durante el Covid.

“El Covid ha dañado mucho sobre todo a las mujeres con hijos y ha provocado una recesión laboral impresionante de la mujer.

También ha provocado muchos embarazos en una época difícil donde hay muchos ERTEs y muchas no saben si van a poder volver a su empresa… Lo cierto es que ha sido una época muy difícil de gestionar a nivel laboral.

De todos modos, yo creo que el ethos sigue ahí vivo y sabemos lo que hemos conquistado, a pesar de todo. Ahora tenemos retos empresariales de reconstrucción de derechos que habíamos tenido y tenemos que volver a crear otra vez la ola.

“Tiene que haber una re-evolución de los derechos laborales de las mujeres.

Has impartido clases y sigues haciéndolo en diferentes centros y eres mentora. ¿Qué es lo que más te gusta de tu faceta docente y orientadora?

“Mentorizar es ser mentorizado siempre, sino no tendría sentido. Aprendo muchísimo.

Las nuevas generaciones suelen ser cortoplacistas y yo trato de trabajar con ellos justo eso, para que no sean tan inmediatos y valoren los procesos y el tiempo que requieren las cosas para que sucedan.

¿Qué puedes contarnos de Moonai?

Es una de las startups que he mentorizado. Ellas empezaron en 2020 a nivel de ideas, y yo llevo trabajando con ellas todo el 2021 a nivel de colaboradora, y estoy muy orgullosa. Ha sido muy difícil para ellas a nivel de producto y de inversores. He vivido con ellas todo el sufrimiento que representa ser mujer, joven y emprendedora en el ecosistema de las startups.

Por otro lado, también estoy muy orgullosa porque el lanzamiento ha sido todo un éxito y creo que va a provocar de forma retroactiva la supervivencia de la app. Ha generado tanto interés que los inversores se han dado cuenta de lo que significa.

“Moonai tiene un factor único, que es muy difícil de encontrar en una app, y es el hecho de que funciona con sonidos y neurociencia aplicada al dolor menstrual.

La infravaloración de la menstruación como actor de impedimento y de recesión de la mujer tanto mental como físicamente, con un fin basado en la cultura religiosa, es algo que debe cambiar. Y es que si nos olvidamos y enterramos estas creencias, nos daremos cuenta que en la vida real tener la regla es buena señal y es fundamental. Es importante revalorizarla y que la sociedad comprenda lo que es y que ofrezca soluciones holísticas a las mujeres sin estigmatizarla. La aplicación de Moonai es infinita y por eso tiene un valor distintivo que no tienen otras apps.

¿Qué papel ocupan las redes sociales en tu vida y en tu trabajo?

“Yo domino mis redes sociales y ellas no me dominan a mí.”

Tienen un rol fundamental para una red de contactos que me alimentan y me nutren. Me da igual ganar o perder followers, porque nunca he trabajado sobre cantidad. De forma natural conecto con la gente, aunque siempre digo que no se trata de conectar por conectar sino de conectar con empatía, y esta red (Instagram) me ayuda también a ayudar a los demás.

Asimismo, también creo que es muy importante ser consciente de lo que pones ahí fuera. Siempre digo que si no quieres ser público, deberías privatiza tus redes. Nadie te obliga a tenerlas abiertas. De hecho, es algo que deberíamos preguntarnos. Muchos de los jóvenes que conozco tienen las redes cerradas y me parece muy bien.

¿Cómo ves el futuro?

Abrumador e interesante. Y me encantaría tener toda la energía que pueda para estar hasta el último momento. Yo me baso mucho en la salud mental y física y me encantaría renacer 30 veces jajaja y tener ahora 20 años. Pero también tengo que decir que tampoco me escaparía de la época Covid, porque ha sido un gran aprendizaje.

¿En qué estás trabajando en estos momentos?

Estoy montando mi propia empresa. ICNAC será una compañía de servicios que conectará empresas, organizaciones y talentos con una red mundial de profesionales de las artes y la cultura. Lo llamo ¡»el Tinder de las artes»!

 ¿Quién no puede faltar en tu lista de música?

Soy muy fan de Fat Freddy´s Drop, que es una banda compuesta por 7 integrantes y es originaria de Wellington. Su estilo musical es diverso, y mezcla a partes iguales dub, reggae, soul, rhythm and blues y techno.

Por supuesto, casi todo el Jazz importante para mi de la época de John Coltrane, que lo he vivido muy intensamente.

Y últimamente estoy escuchando muchísimos talentos franceses por un proyecto en el que estoy ayudando. Hay una artista que me ha fascinado y que se trata de la hija de Neneh Cherry, Tyson McVey. Ha hecho solo un EP, pero me parece muy bonito. Y luego hay una artista noruega que se llama Aurora y que me gusta mucho.

También estoy escuchando la playlist de Despotika que se llama Equal y es de talento femenino. Está muy bien. Hay Equal en muchos países y me permite escuchar y descubrir talento femenino en cada país.

Un libro, una película, una serie y un podcast

Un libro: «Ángulo de reposo» de Wallace Stegner. Me ha marcado mucho y no sé porqué. Me gusta mucho la editorial Libros del Asteroide.

Una película: «Apocalypse Now». La película y también el documental y el libro de su mujer.

Una serie: «I May destroy you».

Un podcast: No escucho podcasts, pero el único que escucharía si tuviese tiempo es el de un artista con el que trabajo mucho: «Hanging out with audiophiles» de Jaime Lidell.  Es un artista que adoro y con el que sigo teniendo mucho contacto. Está en Nashville con su mujer y también hablo mucho con ella, es artista y fotógrafa.

Si te dijese que el mundo se va a acabar en un año ¿qué harías durante el último año de tu vida?

Seguir como estoy. Vivir hasta el máximo y pensar como mejorar la vida de los demás.

Por otro lado, ahora miso estoy obsesionada con dejar un legado tangible. Porque a esta edad siempre te pasan cosas por la cabeza como si me pasa esto o me pasa lo otro y, como no he tenido hijos, estoy construyendo mi legado digital y personal. De hecho, recientemente lo estuve hablando con mi abogado, y si pudiese tener mi identidad en NFT la tendría y quisiera que fuera muy identificada y que de mi nacieran otros códigos derivados. Este es mi futuro posiblemente. Algo que no muere y que siempre estará ahí.

Lugar favorito

El sur de Francia.

Tu mantra para 2022

Lo conseguirás. Lo conseguiré.

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