Tiempo + Materia: artesanía que trasciende en Valencia Design Fest 2025
Durante el València Design Fest 2025, Estudio Savage regresa con la tercera edición de «Tiempo + Materia», una muestra de artesanía contemporánea que se celebra en el MuVIM y que propone abrir un espacio auténtico de reflexión sobre el diseño, la memoria y lo efímero en nuestras vidas.
Para Xavi Calvo, director de la Fundació del Disseny, esta edición marca un paso decisivo: consolidar el festival como «el gran escaparate anual del diseño» de la ciudad. Aunque joven —apenas la tercera edición—, nace de la semilla plantada durante la Capitalidad Mundial del Diseño y hoy reúne a sectores creativos, asociaciones y entidades en un mismo «espacio en común». El resultado es un programa más plural, con más agentes implicados, una agenda que crece y una proyección internacional cada vez mayor.
¿Y los momentos clave? Artesanía con «Tiempo + Materia», arquitectura y sostenibilidad, todo ello con un punto rebelde —incluso gamberro— y en formatos pensados para públicos diversos. Son más de sesenta actividades que buscan el equilibrio entre lo profesional y lo divulgativo, y entre lo local y lo internacional.

En ese mapa, «Tiempo + Materia» ocupa un lugar emblemático. La apuesta del València Design Fest por la propuesta de Estudio Savage desde la primera edición ha sido, en palabras de Calvo, «uno de los mayores aciertos»: permite pensar el diseño desde una perspectiva plenamente contemporánea —sostenibilidad, circularidad e innovación material, y este año también lo inmaterial—, al tiempo que dialoga con la tradición artesanal y con la industria del hábitat, tendiendo puentes entre lo local y lo global, entre la memoria y la experimentación.
Con ese respaldo institucional y el peso ganado dentro del festival, «Tiempo + Materia» se presenta en 2025 como una de las propuestas más esperadas del programa.
Una exposición que evoluciona con el tiempo
«Tiempo + Materia» nace con una vocación clara: poner al día la artesanía dentro del diseño contemporáneo. Frente a la hegemonía industrial, propone un territorio para lo manual, lo sensible y lo ritual. Esa voluntad se concreta en el discurso de Estudio Savage, con quienes conversamos recientemente y que nos ofrecieron una mirada reflexiva, comprometida y profundamente poética sobre el presente y el futuro de la artesanía.

Esta es ya la tercera edición de Tiempo + Materia. ¿Cómo ha evolucionado el proyecto desde su primera propuesta hasta hoy?
«Tiempo + Materia» nació hace tres años como una muestra destinada a visibilizar el papel de la artesanía dentro de un festival y una ciudad fuertemente vinculada al diseño industrial, pero donde apenas había representación de proyectos artesanales o de diseño coleccionable.
En la segunda edición comprendimos que era necesario abrir una reflexión más amplia: ¿qué significa la artesanía hoy? Desde entonces, nos hemos propuesto revisitar esta pregunta cada año, a través del trabajo de los participantes y la colaboración con instituciones, empresas y particulares.
La artesanía no es estática: es un campo vivo, dinámico y en constante transformación. Nosotros queremos acompañarla y observar cómo, desde esa vitalidad, se convierte en una disciplina profundamente contemporánea, revolucionaria y necesaria.
El lema de esta edición es «Otras formas de permanecer». ¿Cómo llegasteis a esta idea y qué significa para vosotros en el contexto actual del diseño y la artesanía?
Este año quisimos mirar la artesanía desde un lugar menos habitual. Solemos pensar en ella como materia, objeto, herramienta tangible, pero más allá del objeto queda la experiencia: la memoria de una cena, el sabor de un alimento, la huella que deja un gesto.
«Otras formas de permanecer» habla de esa dimensión intangible: lo que queda cuando lo material desaparece, lo que sobrevive en la memoria, en el vínculo o en la emoción. En este sentido, la artesanía contemporánea no solo se manifiesta en lo que produce, sino en cómo conecta pasado, presente y futuro, generando un legado inmaterial tan poderoso como lo físico.
“La gastronomía se ha convertido en un espacio de experimentación cultural.”

Proponéis entender la permanencia no desde el objeto físico, sino desde el gesto, la memoria o el vínculo. ¿De qué manera se traduce esta visión en la selección de piezas y en el discurso expositivo?
Nos inspiramos en proyectos como Steinbeisser, Fondo Supper Club o Formaje, que sitúan lo efímero en el centro de la experiencia.
La muestra reúne piezas que no solo son utensilios o esculturas, sino también procesos, prácticas y experiencias en las que el comer, el compartir o el interactuar se convierten en la verdadera esencia artesanal. El discurso curatorial se construye así desde lo que permanece en el recuerdo, más que en lo que perdura como objeto.

La mesa se convierte en un espacio central de reflexión. ¿Por qué habéis elegido este escenario cotidiano como punto de partida para hablar de memoria, ritual y colectividad?
Porque la mesa es el lugar donde se cruzan memoria, ritual y colectividad. La gastronomía se ha convertido en un espacio de experimentación cultural, casi como las antiguas concept stores, pero donde participan todos los sentidos. El umami, ese «quinto sabor» difícil de definir pero inolvidable, es nuestra metáfora: lo que deja poso más allá de lo inmediato. Así entendemos también la artesanía: no como un espectáculo fugaz, sino como la huella que nos acompaña en el tiempo.
En la muestra del MuVIM reunís a Julia Esqué, Frama, Worn Studio, Alice Herón, Florentine Kitchen Knives, Los objetos decorativos, Aléa y 08room, mientras que en las experiencias paralelas participan Fondo Supper Club, Steinbeisser, Clara Díez (Formaje), Canoa Lab, Sara Sorribes y Campo a través – Microheladería trashumante, entre otros. ¿Qué criterios curatoriales habéis seguido para articular el diálogo entre estos perfiles y cómo se relacionan la exposición y las experiencias?
Queríamos representar no solo objetos experimentales vinculados a la mesa, sino también proyectos que están construyendo nuevos campos profesionales.
Diseñadores que son chefs, artistas que trabajan con alimentos, artesanos que colaboran con cocineros, arquitectas que piensan los espacios de la alimentación, agencias que producen experiencias gastronómicas, diseñadoras que cultivan hongos en artefactos creados por ellas…
La idea es mostrar cómo la artesanía hoy se desborda, contaminando y enriqueciéndose con disciplinas diversas, y cómo esos cruces generan nuevas formas de permanencia.

Las piezas oscilan entre utensilios experimentales e instalaciones comestibles. ¿Qué papel juega lo efímero en vuestra narrativa curatorial?
Lo efímero es un punto de partida y, al mismo tiempo, un desafío. Nos interesa que el visitante comprenda que la artesanía no es solo aquello que dura materialmente, sino también lo que activa memoria, emoción o comunidad en un instante. Esa fragilidad aparente es, en realidad, una permanencia más profunda.
“La artesanía sigue brotando incluso en un mundo saturado de pantallas y algoritmos, ofreciendo un contrapeso necesario.”
La artesanía se entiende aquí como un legado inmaterial. ¿Cómo dialoga esta visión con la aceleración tecnológica y la cultura de consumo rápido que caracteriza nuestra época?
Minusvaloramos el poder de la artesanía. Lejos de ser un vestigio del pasado, es un proceso vivo que se adapta a los nuevos tiempos. Frente al consumo rápido, propone lentitud; frente a lo inmediato, propone memoria; frente a la obsolescencia, propone cuidado.
Cada edición de «Tiempo + Materia» nos permite comprobar cómo la artesanía sigue brotando incluso en un mundo saturado de pantallas y algoritmos, ofreciendo un contrapeso necesario.

Dentro del València Design Fest, ¿qué aporta Tiempo + Materia como propuesta singular en comparación con otras actividades más orientadas al diseño industrial o de producto?
En los grandes eventos internacionales —desde la Bienal de Arquitectura de Venecia hasta Art Basel o el Salone del Mobile— la artesanía ya convive de forma natural con el arte, el diseño y la arquitectura. En Valencia, queríamos sumar a la fuerza del diseño industrial un espacio para mostrar otros mercados, canales y lenguajes. «Tiempo + Materia» se ha convertido en un punto de convergencia donde la artesanía se muestra en todas sus facetas: desde el arte y el folclore hasta el diseño coleccionable, la tecno-artesanía o el ocio.
Vuestra propuesta no se limita a la exposición: incluye charlas y experiencias paralelas. ¿Qué importancia tiene para vosotros generar comunidad y pensamiento colectivo en torno a la mesa?
Desde la primera edición hemos querido que la muestra fuese un espacio de encuentro. Organizamos visitas guiadas y actividades para que el público no solo vea las piezas, sino que conozca a quienes las crean y entienda los discursos detrás de cada objeto. Crear comunidad significa que, edición tras edición, el concepto de artesanía vaya calando con más profundidad y poco a poco deje de percibirse como algo superficial o anecdótico.
Mirando al futuro, ¿qué dirección os gustaría que tomara Tiempo + Materia en próximas ediciones?
Nos gusta recordar una frase de Mahler: «La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la transmisión del fuego». Para nosotros la artesanía no debe conservarse de manera inerte, sino como un fuego vivo que se reinventa y transmite a cada nueva generación.
Queremos que «Tiempo + Materia» siga siendo un observatorio y laboratorio abierto: un espacio que acompañe esa llama, ayudando a comprender y redefinir lo que significa artesanía en el presente y hacia el futuro.

“Queremos que Tiempo + Materia siga siendo un observatorio y laboratorio abierto.”
Tiempo + Materia 2025: una invitación a permanecer
Más que una exposición, esta tercera edición de «Tiempo + Materia» es una experiencia compartida, un espacio donde lo efímero cobra sentido y donde la artesanía se despliega como memoria, gesto y colectividad. A lo largo de septiembre, el proyecto propone encuentros, diálogos y rituales que trascienden lo tangible y nos invitan a pensar en otras formas de estar, de crear y de cuidar.
Para conocer toda la agenda de actividades, experiencias paralelas y visitas guiadas, os recomendamos que sigáis a Estudio Savage en Instagram: @estudiosavage. Porque lo verdaderamente valioso no siempre se queda en el objeto, sino en lo que somos capaces de construir juntos.
(*) Imágenes proporcionadas por Estudio Savage.