Entrevista al estudio gastronómico creativo Fondo Supper Club

Fondo Supper Club es un estudio creativo creado por Nora Silva, Marta Moya, Belén Cabello y Sara Oldenburg, que investiga prácticas artísticas a través de la gastronomía. Su proyecto es enteramente vegetariano y sostenible, y aúna diseño, arte y gastronomía con el fin de emplear la comida como herramienta de comunicación.

Para ello, colaboran con artistas, marcas como Bang & Olufsen, Loewe, Levi’s, WOW concept store o Carolina Herrera, instituciones y galerías como Medialab Matadero, La casa encendida, Mayrit Biennale o Badr el Jundi, con los que han desarrollado algunas de sus inolvidables cenas.

Hace unos días charlamos con ellas y esto fue lo que nos contaron. Pasen y lean.

¿Cómo os gusta definiros? ¿y cómo no os gusta que lo hagan?

Nos gusta definirnos como un estudio de diseño culinario que emplea la gastronomía como lenguaje para comunicar ideas y conceptos complejos. No nos gusta que nos definan simplemente como un catering, ya que nuestra propuesta va más allá, integrando arte, diseño y una narrativa curatorial en cada evento.

Gestasteis Fondo Supper Club hace dos años durante una cena. ¿Qué podéis revelarnos de aquella epifanía?

Empezamos Fondo en mayo del 2022. Nora hacía supper clubs en Londres desde el 2011, en los que comisariaba exposiciones en su espacio y diseñaba menús en los que los platos reflejaban las obras expuestas.

Al mudarse a Madrid conoció a Belén, diseñadora que ya estaba interesada en meterse en food design y que de hecho ya tenía un podcast llamado «Maridaje» sobre música y gastronomía. Ambas decidieron reclutar a Sara, que ya ejercía de sumiller y que también tenía un proyecto, «Hip Bistrot», en el que aunaba vinos y música, y a Marta, diseñadora de título pero que viene de familia de restaurantes y que estaba trabajando ya de chef.

Las cuatro nos conocimos en una cena en Casa Blasón, directamente con el objetivo de hacer una primera cena en el mismo formato del supper club de Londres (éste se llama «The Gramounce», plataforma madre de Fondo que co-dirije Nora con otra artista, que antes era el mencionado supper club pero que ahora ofrece cursos teóricos contemporáneos de arte y comida), en Madrid, montando una exposición de la artista Esther Merinero en el estudio de Nora, inaugurando el primer Fondo 0001.

A partir de ahí y gracias a la gran acogida, comenzamos a trabajar no sólo con galerías de arte, si no también con marcas, en el desarrollo del food design de sus eventos y exposiciones.

Las cuatro procedéis de distintos campos creativos pero entre todas existe una fuerte vinculación con el mundo del arte y el diseño. ¿Qué proceso creativo lleváis a cabo cada vez que os enfrentáis a un nuevo proyecto?

Primero nos empapamos del texto curatorial y la obra del artista, exposición o briefing. Luego, nos reunimos con el/la artista para intercambiar ideas, con el cliente en el caso de las marcas, y desarrollamos un set, menú y maridaje que refleje las ideas clave. Ajustamos la propuesta con la galería/cliente y, una vez confirmados todos los detalles, procedemos a la producción.

Habéis asegurado que empleáis la gastronomía como un lenguaje de comunicación que hace que conceptos e ideas complejas sean más accesibles. ¿Cuál diríais que es la ventaja competitiva de esta disciplina con respecto a otras herramientas de comunicación?

La comida es un denominador común a todas las culturas, lo que la convierte en un medio ideal para construir significado. Además, es una experiencia multisensorial que puede involucrar a los comensales de manera más profunda y emocional que otras formas de comunicación.

En cuanto a vuestros valores, destacáis el papel de la mujer en la gastronomía. ¿De qué manera lo ponéis en valor?

Ponemos en valor el papel de la mujer en la gastronomía al ser un equipo compuesto por mujeres, colaborando con diseñadoras locales y priorizando la sostenibilidad y responsabilidad climática en nuestros proyectos. Además, nuestros eventos destacan y celebran el trabajo de mujeres en el arte y el diseño. Si bien es verdad que tratamos de priorizar el trabajo con mujeres, no quita que en ocasiones específicas colaboremos con otros géneros.

“Ponemos en valor el papel de la mujer en la gastronomía colaborando con diseñadoras locales.”

Vuestras cenas están a medio camino entre una experiencia culinaria y un happening artístico. ¿Cuál es la reacción más común de los comensales que se enfrentan a vuestras experiencias multisensoriales?

La reacción más común es la sorpresa y la apreciación por la forma en que integramos la comida con el arte. Los comensales suelen comentar que nuestras cenas les hacen ver las obras de otra manera y apreciar más la comida vegetariana.

“La reacción más común es la sorpresa y la apreciación por la forma en que integramos la comida con el arte.”

¿Qué tipo de público suele asistir a vuestras cenas?

Nuestro público es diverso, pero generalmente son personas interesadas en el arte, el diseño y la gastronomía, que buscan experiencias únicas y significativas.

Uno de los pilares fundamentales de vuestra iniciativa es que todo gira en torno a la sostenibilidad. Por ello, os centráis en cocinar con vegetales por convencimiento y por respeto al medio ambiente. ¿Qué más podéis contarnos al respecto?

Nuestra filosofía es que la responsabilidad del cambio climático debe recaer en las empresas, ya que ha sido principalmente causado por irresponsabilidad corporativa.

Actualmente la industria de la carne constituye alrededor del 15,5% de emisiones de gases de efecto invernadero (de acuerdo con el FAO, EDGAR, World Resources Institute), que es un porcentaje altísimo. Evitamos promover el consumo de productos animales para reducir nuestra huella de carbono.

Además, buscamos hacer la comida vegetariana atractiva y demostrar su potencial creativo. No hace falta que haya solomillo para que un menú sea complejo, llene y asombre, ya que el mundo vegetal tiene mucha riqueza por sí solo.

¿Cuánta vía libre os dejan las marcas con las que trabajáis? y ¿cuál es el principal reto con el que os enfrentáis?

Las marcas generalmente nos dan libertad creativa, ya que confían en nuestra capacidad para comunicar sus ideas a través de la comida. El principal reto es mantener nuestra identidad y estándares mientras cumplimos con las expectativas y necesidades específicas de cada marca.

Los vinos también son un elemento fundamental, ya que solamente trabajáis con productores que se dedican al vino natural. ¿Por qué?

Elegimos trabajar con vinos naturales porque se alinean con nuestra filosofía de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Los vinos naturales suelen ser producidos de manera más ética y responsable, a pequeña escala, lo que complementa nuestra propuesta gastronómica.

“Elegimos trabajar con vinos naturales porque se alinean con nuestra filosofía de sostenibilidad y respeto al medio ambiente.”

Sophia Roe, activista entre fogones, considera que cocinar es lo más humano que podemos hacer, ya que somos la única especie que lo hace. ¿Qué opinión tenéis al respecto? De hecho, vosotras, con vuestro proyecto estáis ayudando a replantear lo que la sociedad piensa sobre los alimentos.

Estamos de acuerdo con Sophia Roe. Creemos que cocinar es una actividad profundamente humana que conecta a las personas con sus culturas y entre sí. Nuestro proyecto busca revalorizar la comida, no solo como sustento, sino como una forma de arte y expresión cultural.

La industria que sostiene la producción de alimentos es además la gran estructuradora del planeta, sobre todo a nivel geopolítico: la comida es «terraforming», es decir, que estructura la tierra. Por eso es vital integrar sus estructuras al pensar en constituir sociedades y ciudades.

Cada uno de vuestros menús es una obra de arte, y se nota que detrás hay una gran labor de investigación, un storytelling con fundamento y una dirección creativa exquisita que magnifica vuestra puesta en escena. ¿Cuánto tiempo empleáis a cada área?

El tiempo varía según el proyecto, pero en general, dedicamos varias semanas a la investigación y conceptualización, seguidas de un intenso periodo de diseño y pruebas antes de la producción final.

Normalmente alrededor de dos meses (¡si nos avisan con tiempo!)

¿Qué podéis contarnos de vuestra experiencia en Mayrit Bienal en la que colaboraréis por primera vez con el chef Martin Planchaud?

Estamos muy contentas de haber podido colaborar con Martin en Mayrit. Ha sido una oportunidad para fusionar nuestras ideas y técnicas con las suyas, algo que no habíamos hecho hasta ahora. Martin a su vez comentó que «ésta era la cena más rara que había co-creado nunca», el mejor cumplido que nos pueden hacer.

¿Os imaginábais que en tan poco tiempo vuestro proyecto tendría la repercusión que está teniendo?

No esperábamos una acogida tan rápida y positiva. Nos sentimos muy agradecidas y motivadas para seguir innovando y creciendo.

Tras toda esta experiencia y más de 30 cenas, ¿con quién os gustaría trabajar?

Nos gustaría poder hacer nuestras propias cenas, con la libertad de desarrollar y comisariar al completo todo el evento. Para esto nos encantaría trabajar con instituciones o fundaciones de arte que confiaran en nosotras como artistas, más que como un servicio.

Por soñar, nos encantaría trabajar a nivel nacional con el Reina Sofía, el CA2M, el MACBA o La Casa Encendida, y a nivel internacional con la Tate Modern, el Pompidou, el MMCA de Seúl, el MOMA, no sé, la lista es infinita.

¿Qué papel ocupa la divulgación y la formación en Fondo Supper Club?

La divulgación y la formación son fundamentales. Organizamos talleres y cursos para compartir nuestros conocimientos y técnicas, y para inspirar a otros a ver la comida desde una perspectiva artística y sostenible, generadora de futuros. A la vez, entendemos que nuestra propia formación también es importante, y nos encantaría poder dedicarle más tiempo y recursos.

¿En qué proyectos estáis trabajando en estos momentos? ¿qué podéis adelantarnos?

Estamos trabajando en las próximas cenas, por ejemplo una colaboración con la galería Gärna en Madrid durante Apertura en septiembre. También trabajamos en lanzar nuestra tienda, donde ofreceremos piezas únicas creadas por artesanas de Madrid. Por último, ya que Nora lleva mucho tiempo dando cursos, queremos lanzar dentro de muy poco nuestro primer curso online de Food Design.

Un sueño

Que la sostenibilidad se priorice en las agendas políticas y se regule la industria alimentaria pensando no sólo en la supervivencia de la especie humana, si no de la relación metabólica entre todos los mecanismos vivos.

Os animamos a que las sigáis en instagram: @fondosupperclub.

Background de las artífices de Fondo Supper Club

Nora Silva, Directora

Nora es artista, investigadora y educadora. Graduada por el Royal College of Art en 2017, ha expuesto en instituciones como el Camden Arts Centre, el Institute of Contemporary Arts y actuado en la Tate Exchange y el Design Museum de Londres. Como investigadora, ha colaborado en numerosas publicaciones y codirige un programa sobre comida y arte llamado The Gramouce. Nora lleva más de diez años organizando eventos, residencias y proyectos artísticos como comisaria, productora, facilitadora y educadora.

Marta Moya, Chef

Cocinera y diseñadora gastronómica afincada en Madrid con 4 años de experiencia en hostelería y 5 en diseño gráfico. En los últimos años se ha centrado en desarrollar su carrera culinaria como cocinera en varios restaurantes. Aprovechando su formación en diseño, ha incorporado aspectos de un flujo de trabajo de diseño en su enfoque de la hostelería, incluida la realización de investigaciones, la conceptualización del diseño de menús, la formación de equipos y la construcción de cocinas en espacios poco convencionales.

Belén Cabello, diseñadora

Diseñadora con muchos intereses. Tras haber trabajado en diseño gráfico, estrategia, investigación y galerías de arte en Madrid, Milán y Buenos Aires, ha desarrollado un enfoque multidisciplinar de su trabajo. Hace unos años empezó a ver demasiados vídeos sobre comida en Youtube y ahora cree firmemente que la comida es una herramienta transformadora y educativa para todos. Condujo un programa de radio sobre cocina y música llamado «Maridaje» en Radio Relativa y La Casa Encendida y ha descubierto su pasión por los cócteles como mixóloga de Fondo Supper Club.

Sara Oldenburg, Sumiller

Criada en una familia de amantes del vino, desarrolló su pasión por el vino y la comida a una edad muy temprana. A menudo acompañaba a su padre en viajes a viñedos y bodegas, donde aprendió sobre las diferentes variedades de uva y las complejidades del proceso de elaboración del vino. En 2018 se mudó a Buenos Aires y allí recibió una beca para estudiar sommelier. Es cofundadora de «Salado», una serie de eventos pop up que muestran comida vegetariana y vino natural, y tras su regreso a Madrid lo tradujo en «Hip Bistrot», un evento recurrente similar con vino y música electrónica.

(*) Fotos proporcionadas por Fondo Supper Club.

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