Entrevista a Clara Diez de Formaje

Clara Diez es emprendedora, activista del queso artesano, creativa, musa para unas cuantas marcas de moda y ante todo una mujer luchadora e intuitiva, que no se deja amedrentar por nada a la hora de llevar a cabo sus sueños. Hace unos días tuvimos ocasión de entrevistarla y esto fue lo que nos contó sobre ella y su nuevo proyecto Formaje.

Autodefinición de Formaje

«FORMAJE nace para promover la excelencia del queso artesano y fomentar su apreciación.»

Creamos espacios que permiten conocer el apasionante valor cultural de la artesanía quesera y facilitan el acceso a su consumo. Trabajamos para reunir una selección de quesos excelentes que abanderen las buenas prácticas en quesería artesana, entendiendo excelencia como la constante mejora en los factores que impactan directamente en el resultado final: la calidad de la leche, los métodos de alimentación de la ganadería, el manejo y cuidado en los procesos de elaboración y el compromiso por generar un impacto positivo en el entorno de producción. Por último, la defensa de la leche cruda como principal fuente de aportación de valor y carácter en el queso.

¿Cuándo, cómo y por qué decidisteis crear este proyecto?

Tanto Adrián (mi marido) como yo llevabamos trabajando con queso seis años ya, pues desde muy pequeñitos participamos en la creación y puesta en marcha de nuestro anterior proyecto (Cultivo) teniendo sólo 22 y 24 años. Por aquel entonces apenas conocíamos el sector del queso artesano, sin embargo, después de seis años trabajando en él, y creando valor desde todas las perspectivas posibles dentro del mismo (pues nuestro trabajo se ha desarrollado tanto de puertas para adentro, trabajando con productores, etc… Como de puertas hacia afuera, en la relación con clientes y desarrollo de vías de comercialización, tanto a nivel nacional como internacional)…

«Sentíamos que necesitábamos volcar todo el aprendizaje de los últimos años en una nueva plataforma/ proyecto que representase de una manera clara y locuaz nuestro recorrido en el sector en los últimos años.»

Al final, el aprendizaje y los pasos andados hacen que tu visión se vaya actualizando, y sentíamos que era momento de dar paso a esa «renovación».

¿Quiénes formáis parte de él?

Adrián y yo somos los fundadores del proyecto y la empresa bebe de la perspectiva y del conocimiento y experiencia de ambos.

En mi caso, he estado siempre más volcada en la parte de comunicación y difusión del trabajo que realizamos, intentando que se perciba el cariño y honestidad que siempre ponemos en nuestros proyectos, para que la esencia de los mismos resuene y se comprenda. Adrián desarrolla toda la parte logística de la empresa, encargándose de que el engranaje empresarial de Formaje funcione correctamente. Es un buen combo, que creo nos ayuda a tener una empresa equilibrada y bien fundamentada.

¿Cuál es el valor añadido de Formaje?

El valor añadido de Formaje es ser capaces de defender y ayudar a preservar la cultura de un producto (el queso) muy ligado a la tierra y a la singularidad de cada territorio. Es decir, un producto ancestral, pero facilitando su acceso y el entendimiento del valor que hay detrás al público de hoy: un público que necesita que las plataformas a través de las cual consume (por tanto, en las que deposita su confianza) se adapten a sus necesidades reales y les brinden la posibilidad de establecer un vínculo real con los valores con los que buscan identificarse cuando deciden comprar un producto concreto.

«Formaje añade valor a un producto milenario y culturalmente olvidado y desconocido mediante el desarrollo de vías que faciliten su consumo al público de hoy.»

Como activista del queso ¿qué tipo de acciones llevas a cabo para reivindicarlo?

Para mí, la mayor reivindicación ha sido el poner mi vida profesional a disposición de la artesanía quesera. No es sencillo, pues estamos hablando de un sector muy empobrecido (los artesanos en España son muy, muy pequeños, no es como en el vino, por ejemplo) y muy poco trabajado, de manera que todos los que nos dedicamos a generar valor y visibilidad dentro del mismo, ya sea productores, vendedores, o cualquier otro valor en la cadena, somos activistas por el simple hecho de intentarlo.

Personalmente, mi forma de reivindicar es hablar continuamente del valor cultural que tiene el queso y de qué manera representa al territorio en que se elabora, cómo se ve definido por la bacteriología y riqueza de su entorno, y de qué manera estamos olvidándonos de la singularidad de la materia prima «leche» cuando consumimos productos de carácter industrial que no aportan riqueza ni carácter, en pro de un precio que consideramos más ajustado, pero que no es real, ni para el cliente (que se ve engañado) ni para el pequeño productor (que se ve aplastado). Intento hablar mucho de esto en términos crudos, porque la realidad es cruda. Creo que explicarle al mundo esto e introducir la conversación – no siempre cómoda- del consumo ético, responsable y consciente, es mi forma de activismo más común y constante.

Formaje es mucho más que una tienda de quesos. ¿Podrías contarnos algo más al respecto?

Entendemos que quien decide comprar queso en Formaje, busca mucho más que un simple queso. Además de el mero acto de compra, que consideramos tiene que ser excelente, honesto y cercano, para que el cliente vea satisfechas sus dudas y sienta que realmente se lleva un producto que entiende y que va a disfrutar…

«Queremos que Formaje sea una comunidad que busca, a través del queso, su historia y sus particularidades, respuestas a preguntas que van mucho más allá del ámbito alimentario…»

(y mucho más allá del queso) y que pueden verse satisfechas, de una manera u otra, a través de una serie de encuentros, actividades, sinergías y experiencias que involucran otras muchas disciplinas que aportan valor al discurso. Más allá de ver clientes, vemos seres humanos que entran en nuestro espacio y buscan respuestas a sus inquietudes de consumo, como miembros de una comunidad. Intentamos empatizar con esas inquietudes, que en muchos casos compartimos, y buscamos crear un ecosistema que las acoja y las satisfaga. Para que todo esto tenga sentido, hemos creado un espacio, tanto físico (pues la tienda cuenta con un espacio de reunión) como virtual (el ecommerce, con un importante peso de difusión de contenido) que nos permita fomentar estos encuentros.

Eres musa de muchas marcas de moda y has logrado que el queso y su consumo hayan adquirido connotaciones que van más allá de un mero placer gastronómico. ¿Cómo lo has vivido tú y cómo entiendes este tipo de alianzas?

Siempre he pensado que el comer y el vestirse tienen algo muy importante en común: lo hacemos todos los días. Además de hacerlo todos los días, ambas acciones involucran una serie de decisiones que definen nuestros modos de consumo, y además ambos sectores han vivido en los últimos años un proceso de «concienciación» social; nos hemos ido haciendo más conscientes del peso que dichas decisiones tienen en la sociedad y a fin de cuentas, en nuestra vida. Este planteamiento, que siempre he defendido con el queso, que es mi sector, resulta ser cercano para muchas marcas, que han encontrado en el discurso un punto en común con su manera de entender el textil. Es así como todas estas colaboraciones han ido surgiendo. Admiro el discurso creativo de la moda, así como las posibilidades de auto definición que te brinda: siempre lo he disfrutado desde niña, y para mi es un lujo colaborar con marcas de moda con las que comparto una filosofía.

¿Con quién os gustaría colaborar?

Me haría mucha ilusión colaborar con Loewe porque admiro el trabajo que hacen desde su fundación promoviendo acciones que salvaguardan el patrimonio de diferentes ámbitos artísticos y culturales, así como dando visibilidad e integrando la artesanía en sus procesos productivos. Admiro mucho que una gran casa de moda haya sabido darle tanto valor a los procesos artesanos y los ponga en valor de una manera tan clara. Admiro mucho en este sentido el trabajo que ha hecho Jonathan Anderson.

¿Podéis adelantarnos algo sobre lo próximo de Formaje?

Creo que la plataforma web va a cambiar la manera de consumir queso en casa y va a llevar la experiencia a otro plano. Tenemos muchas ganas de que vea la luz y además cuenta con la participación (siguiendo el discurso de involucrar diferentes disciplinas) de voces a las que admiro. Estamos muy felices con esto.

Si tuvieras que recomendarnos una tabla de quesos para esta temporada… ¿cuál sería? Y ¿con qué la maridarías?

Queixo Do País (el nuestro de Palas de Rei es otra historia, aluciante), Sant Ignaci (de Reixagó), Stilton (siempre!) y Ossau Iraty (país vasco francés), maridados con una sidra francesa, que me encantan. Eso, y unas sardinas braseadas de Güeyumar, en Ribadesella, y un buen pan de masa madre. Ya estaría.

Lugar favorito en el que perderte…

Tengo muchas ganas de volver a la costa azul francesa. Hace unos años nos escapamos a Antibes (cerca de ST Tropez) y me apetece mucho volver a perderme por los mercaditos franceses.

Un deseo…

Pop up de Formaje en Nueva York. Va a pasar pronto, lo deseo y lo sé! 

(*) Fotos: Justino Diez.


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