The Hangar reinventa la música electrónica en Bélgica y más allá

Desde su creación, The Hangar ha evolucionado de ser una visión audaz para la vida nocturna de Bruselas a convertirse en una plataforma creativa completa que redefine la experiencia de la música electrónica. Hablamos con el equipo detrás de The Hangar para descubrir cómo sus ubicaciones icónicas, colaboraciones culturales y enfoque flexible y sensible a las tendencias los han convertido en una de las voces más dinámicas de Bélgica en producción musical y de eventos. Desde raves en monumentos históricos hasta fiestas en el transporte público, su trabajo borra las fronteras entre entretenimiento, identidad e impacto cultural.

¿Cómo describirías The Hangar en una sola frase a alguien que nunca ha oído hablar de ello?

The Hangar trata sobre experiencias de música electrónica que reúnen a personas en lugares tanto icónicos como inesperados, en Bélgica y más allá.

¿Cuál fue la visión inicial detrás de The Hangar y cómo ha evolucionado desde entonces?

La visión inicial era innovar en la escena nocturna de Bruselas, mejorar la experiencia del público y hacer que los raves fueran más accesibles a una audiencia más amplia. También observamos que, si bien Bélgica contaba con muchos festivales de verano, el invierno se limitaba a eventos en clubes. Así surgió la idea de un festival indoor con múltiples escenarios durante los meses fríos, con una producción de alto nivel y un cartel variado con grandes nombres. Desde entonces, el concepto ha evolucionado hacia experiencias musicales durante todo el año, que van de 1.000 a 20.000 personas, en interiores y exteriores, de día y de noche, pero siempre en lugares increíbles.

“El concepto ha evolucionado hacia experiencias musicales durante todo el año, siempre en lugares increíbles.”

Vuestra propuesta parece combinar estrategia, estética y una narrativa audaz. ¿Cómo definís vuestro proceso creativo internamente?

No somos los pensadores más estratégicos. Tenemos una idea general de lo que queremos hacer o de cuál es nuestro ADN, pero somos muy reactivos a las oportunidades y tendencias. Preferimos mantenernos abiertos y adaptarnos a cómo evoluciona la industria y los gustos de la gente. Es la única forma de seguir siendo relevantes.

¿Podéis compartir un proyecto del que estéis especialmente orgullosos y contarnos por qué destaca?

Hay muchos… pero diría que los eventos en el Cinquantenaire destacan porque todo parece haber encajado perfectamente. La ubicación es increíble, las actuaciones han sido excelentes y siempre hemos agotado entradas. Además, hemos recibido mucha cobertura y elogios internacionales.

Si hablamos más allá de los eventos, destacaría la colaboración con la red de transporte público STIB, donde tomamos un tranvía durante un mes, lo personalizamos completamente como Hangar y organizamos una fiesta dentro. Fue divertido, innovador y nos hizo destacar.

¿Cómo equilibráis la identidad local con la relevancia global en vuestro trabajo?

A través de los lugares y las colaboraciones. Nuestros espacios son monumentos, edificios y lugares emblemáticos belgas, que ayudan a situar a Bruselas en el mapa. Estamos orgullosos de ser un concepto belga y muy agradecidos a la ciudad de Bruselas por permitirnos hacer lo que hacemos. Las colaboraciones con marcas belgas (Rambo, STIB, Café de la Presse, etc.) y proveedores locales también son fundamentales para nosotros.

En una época en la que todo el mundo «crea contenido», ¿cómo mantenéis la autenticidad y la originalidad?

Ensayo y error. Nadie sabe realmente cómo va a funcionar un contenido online hasta que se publica. Hay que probar tantos enfoques como sea posible. Algunos funcionarán, otros no. Nosotros simplemente intentamos crear contenido que nos guste y que valoremos, y esperamos que otras personas lo sientan igual.

¿Qué os inspira fuera de la industria creativa? ¿Hay libros, lugares o experiencias que influyan en la visión de vuestro equipo?

Viajar. Otras culturas, formas de pensar, la gastronomía, los lugares… no hay mejor fuente de inspiración. Hay mucho que aprender de cómo hacen las cosas los demás.

¿Cómo describiríais la escena creativa en Bélgica hoy en día?

Hay muchas personas creativas (y buenas) en Bélgica, en la música, la moda, el arte… Y los creativos belgas gozan de muy buena reputación en el extranjero. Lo que ocurre es que no hay mucho dinero en el trabajo creativo aquí, principalmente por el tamaño del país y del mercado. Desde un punto de vista financiero, suele ser más interesante trabajar con marcas internacionales fuera de Bélgica… si quieres vivir de ello.

¿Qué es algo que la gente probablemente no espera o no conoce de The Hangar?

La cantidad de tiempo que dedicamos a la mejora continua y la reflexión interna. Nos tomamos muy en serio las críticas y trabajamos cada año para mejorar nuestros eventos.

¿Qué viene ahora? ¿Algún proyecto, colaboración o evolución emocionante en el horizonte?

Tenemos una colaboración muy emocionante prevista para finales del verano con dos instituciones belgas. Ambas están relacionadas con la moda, pero son muy distintas en cuanto a audiencia y diseño. Estamos deseando verlas tomar forma.

(*) Fotografías cedidas por The Hangar.

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