Miss Beige en el Museo Cerralbo: “Hay que saber estar”
Con motivo de su centenario, el Museo Cerralbo acoge hasta el 7 de septiembre la muestra de Miss Beige como parte de PHotoESPAÑA 2025, una reflexión crítica sobre la feminidad, los filtros digitales y la cotidianeidad.


Un centenario muy especial
En su recta final de centenario, el Museo Cerralbo —joya del siglo XIX ubicada en el corazón de Madrid— presenta «Hay que saber estar», la gran exposición creada a la medida del palacio por Miss Beige, alter ego de la artista multidisciplinar Ana Esmith. Este proyecto, enmarcado en la programación de PHotoESPAÑA 2025, celebra los diez años de trayectoria de una performer singular que ha sido capaz de abrir nuevas formas de mirar el mundo.

Museo Cerralbo: historia, colecciones y vínculo con la fotografía
El Museo Cerralbo, propiedad del Ministerio de Cultura, exhibe una excepcional colección histórica reunida por el marqués de Cerralbo entre 1883 y 1893. Con más de 50.000 piezas —pinturas, muebles, cerámicas y tapices— conserva intacto el espíritu de palacio decimonónico. Desde hace casi veinte años colabora en PHotoESPAÑA con propuestas que conectan la fotografía y el arte contemporáneo, incorporando tanto fondos históricos como propuestas nuevas.
Miss Beige: identidad, origen y filosofía creativa
Miss Beige surge en 2015 como respuesta conceptual a la ausencia de heroínas no sexualizadas en el imaginario colectivo. A través de un traje monocromo beige, guantes, bolso y un martillo que asoma como símbolo de la fuerza cotidiana, la artista propone una figura radicalmente alejada de los clichés estéticos dominantes en redes sociales.
“Me atrevo a ser quien soy.”

Tras licenciatura en Periodismo (UCM) y formación dramática en Londres (Philippe Gaulier), Ana Esmith vivió en la capital británica durante quince años. Desde su llegada de regreso a Madrid, Miss Beige ha recorrido ferias como ARCO, JustMad y festivales culturales como RIZOMA, Formentera Fotográfica o exposiciones en CA2M y CarmenThyssen.
“Hay que saber estar”: una exposición diseñada para el palacio
El título «Hay que saber estar» juega con el doble sentido.
Por un lado, la elegancia cortesana en un palacio rococó, y por otro, el imperativo contemporáneo de posicionarse ante los filtros sociales. De ahí que Miss Beige lance un alegato visual: «si no estás, no existes», expresando que la presencia silenciosa y la dignidad también son formas de resistencia estética.
La muestra invade el palacio y dialoga con su arquitectura y colecciones. En dos salas principales, se exponen fotos de estos diez años, obras únicas creadas para el museo, maquetas, objetos icónicos (zapatos, martillo, mochila Glovo), y un cortometraje performático en blanco y negro donde aparece Miss Beige bailando, reivindicado como guiño a un «LaLaLand» desde Usera.
Estética crítica: el beige como bandera
El beige —color neutro, aséptico, sin connotaciones previas— se alza como símbolo del «antiselfie». Critica el retoque digital, el narcisismo de Instagram y la uniformidad global mediante filtros, al tiempo que representa una feminidad digna, sin artificios.
La artista utiliza humor y fantasía para hacer política estéticamente. Miss Beige convierte la cotidianidad en performance, situando al espectador en una posición de descubridor del absurdo cotidiano, promoviendo la reflexión a través de lo inesperado y cómico.

Interacción con el público: del mito a la experiencia
El protagonismo del público es clave. En «Hay que saber estar» el visitante pasa del observador al observado, generando un intercambio silencioso donde la sorpresa nace del silencio de la figura beige. Es una invitación a detenerse, mirar sin filtro y cuestionar «qué lugar ocupa uno en el mundo».
Miss Beige como performer urbana y fílmica
Miss Beige interviene en espacios urbanos y artísticos: en ARCO pisando con mochila Glovo, en performances performativas en galerías, museos o calles.
También ha realizado acciones como «La Miss Beige de Michelangelo» (2017), «Maison Beige» (2018), «Se Nota, Se Siente…» (2019) y «Paseo en Glovo» (2020).
Su presencia ha trascendido el lienzo humano: primero en redes con más de 12k seguidores en Instagram, luego en el cortometraje musical «Usera» y una aparición en «Tristesse» de 2020.

Sus autorretratos recrean clásicos como American Gothic, en diálogo con su propuesta subversiva (ver sala principal).
La exposición en clave feminista y social
Miss Beige no es solo una performance visual: es una veta feminista y de lucha de clases.
El martillo, acción silenciosa, alude a la defensa contra la violencia de género, la mochila de Glovo visibiliza precariedad laboral, y su actitud impasible cuestiona los espacios reservados a élites culturales.

“La fantasía y el humor son herramientas políticas para apropiarse del lugar y debatir el poder de la mirada. Probar a pensarnos distinto.”
Por qué merece la pena visitarla
Un giro fresco al arte contemporáneo: combina fotografía, performance, escultura e instalación.
Propuesta crítica: fomenta reflexión sobre filtros sociales, feminismo y visibilidad.
Integración arquitectónica: dialoga con el palacio y sus colecciones, creando un todo coherente.
Experiencia transformadora: convierte al espectador en parte activa del mensaje.
Diversión y provocación: la risas y la sorpresa son motores de cambio cultural.
Reinventar el estar
«Hay que saber estar» es más que una exposición: es un manifiesto silencioso y contundente de cómo una propuesta visual, crítica y feminista puede emerger desde la cotidianeidad y subvertir el imaginario social sin gritar. El beige se convierte en bandera, el silencio en comunicación, y la presencia en acto de disrupción cultural.
Hasta el 7 de septiembre, el Museo Cerralbo abre sus salones a una heroína sin capa ni filtros. Nos espera una oportunidad única de reflexionar, reír y, sobre todo, volver a saber cómo estar.
Datos clave de la exposición:
Fechas: 12 de junio – 7 de septiembre de 2025.
Lugar: Museo Cerralbo (Ventura Rodríguez, 17, Madrid)
Horario: Martes–sábado 9:30 a15 h. (jueves hasta 20 h.), domingos y festivos 10 a 15 h.
Entrada: incluida en el acceso general al museo
(*) Fotos proporcionadas por La Fábrica.


