Bar-Vi: vinos naturales y cocina de autor en el Barrio de las Letras
En una ciudad como Madrid, que marca tendencia y se reinventa cada semana en lo gastronómico, hay propuestas que apuestan por lo contrario: detenerse, saborear y volver al origen del placer de comer bien, sin prisas y entre amigos. En pleno Barrio de las Letras abre sus puertas Bar-Vi, un nuevo restaurante y bar de vinos naturales para los amantes de la cocina honesta.


Un nuevo bar de vinos que huye del artificio y abraza la autenticidad
Detrás del proyecto están el chef Carlos Gremone y Débora Schneider, conocidos por su trabajo en el exitoso Bar Centro en Barcelona, que ahora desembarcan en la capital con una propuesta más personal, más madurada. A ellos se suma Luis Miguel Castaño, aprendiz de cocina y nuevo socio, cerrando un triángulo que define bien la filosofía de Bar-Vi: trabajo colaborativo, formación continua y una pasión contagiosa por los sabores que cuentan historias.
“Su cocina es una invitación a viajar por Italia, desde una perspectiva única y creativa.”

Una carta pensada para compartir, con sabor italiano y acento caribeño
La cocina de Bar-Vi es una invitación a viajar por Italia, de donde son las raíces de Carlos, con escala en el Caribe, y siempre desde una perspectiva única y creativa.

Su menú está diseñado con inteligencia y ritmo: entrantes ligeros para abrir el apetito, platos principales que conquistan con sabor y técnica, y postres que cierran la experiencia con dulzura y coherencia. Entre los imprescindibles están el pan de masa madre con mantequilla de cítricos, o las anchoas de Cetara sobre brioche con ricotta y hierbas.

El viaje sensorial toma forma con propuestas como el roast beef tonnato, las zanahorias braseadas con hummus de cannellini, crema de almendra y chimichurri, el sweet chili pulled pork servido en brioche con cebolla de Figueres, menta y cilantro o los otoñales gnocchi de patata con ragú y salsiccia al hinojo. Todo ello rematado con postres que se alejan del exceso: brownie con helado de vainilla o el delicioso cremoso de mascarpone con mermelada de mora y PX.
La carta es breve, pero afinada como un buen disco, y cada plato parece pensado para acompañar una conversación, sin robar el protagonismo al momento.
Natural, orgánico, pequeño: así es el vino en Bar-Vi
La selección de vinos naturales es uno de los pilares del proyecto. Bar-Vi no quiere seguir modas, sino apostar por productores que cultivan con respeto por la tierra, que vinifican con mínima intervención y cuya historia se cuenta en cada botella.

“La carta es breve, pero afinada como un buen disco.”
Gracias a los vínculos personales de Débora y Carlos con enólogos, pequeños viticultores y cerveceros artesanos de toda Europa, la carta está viva, en constante evolución, y ofrece producciones limitadas, biodinámicas y sostenibles.
Aquí no hay etiquetas clásicas ni DOs rimbombantes: hay botellas que invitan a descubrir, probar y conversar. Es una carta que requiere atención, pero que también recompensa a quien se deja llevar.
Un espacio para gozar
El diseño del local acompaña esta filosofía de disfrute relajado. Con una atmósfera cálida y doméstica, Bar-Vi invita a quedarse, a repetir ronda, a perder la noción del tiempo, gracias a sus mesas pequeñas y a la cercanía de su servicio.

Una nueva etapa con el sabor de lo aprendido
En definitiva, lo que hace especial a Bar-Vi es su forma de unir oficio, sensibilidad y placer cotidiano. Un espacio donde cada elección —del producto a la vajilla, del menú al vino— responde a una filosofía clara: disfrutar sin artificios, compartir sin prisa y celebrar lo sencillo como si fuera extraordinario.

“Lo que hace especial a Bar-Vi es su forma de unir oficio, sensibilidad y placer cotidiano.”
(*) Fotos proporcionadas por Bar-Vi.
