«La Habitación de al Lado», el brillante nuevo film de Pedro Almodóvar
Sinopsis
Ingrid es una novelista de autoficción que teme a la muerte y acaba de publicar un libro al respecto. El día de su presentación, se entera a través de Stella, una amiga en común, que Martha, reportera de guerra y amiga de ambas, está gravemente enferma. Ingrid decide ir rauda a ver a Martha. Una vez en el hospital, ambas escritoras rememorarán viejos tiempos y surgirá de nuevo, a pesar de todo el tiempo sin verse, el cariño que se profesaban. Este primer encuentro desembocará en conversaciones muy interesantes sobre la vida, el miedo, la soledad, la amistad, la familia… y, por supuesto, la muerte, así como en un viaje revelador y determinante.
“I’ve had the death in my hands… I never imagined it would be so light.”
Tilda Swinton y Julianne Moore protagonizan el primer largometraje de Pedro Almodóvar en inglés
Tilda Swinton y Julianne Moore protagonizan el primer largometraje de Pedro Almodóvar en inglés, el cual ganó un histórico y merecidísimo León de Oro en La Mostra de Venecia.
El guion está basado en la novela «What Are You Going Through» de la escritora neoyorquina Sigrid Nunez, donde una mujer enferma terminal de cáncer le pide a una amiga que la acompañe en el periplo final de su vida.
Tilda Swinton y Julianne Moore tienen actuaciones sublimes y hay una complicidad exquisita entre ambas. Son ellas, acompañadas de Juan Diego Botto, Raúl Arévalo, Victoria Luengo, Melina Matthews, John Turturro, Alessandro Nivola y Esther McGregor, quienes sostienen la película.
Hablemos sobre la eutanasia
Según la Ley se define como «el acto deliberado de dar fin a la vida de una persona, producido por voluntad expresa de la propia persona y con el objeto de evitar un sufrimiento». También se define como ayuda médica para morir.
Asimismo, el 18 de marzo de 2021, el Congreso de los Diputados aprobó por mayoría absoluta la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, la cual entró en vigor el 25 de junio y despenalizó la muerte asistida en algunas circunstancias. Esto significa que las personas (mayores de edad) con un sufrimiento intolerable a causa de una enfermedad en fase terminal, o por una enfermedad irreversible con limitaciones en su autonomía física podrán pedir una eutanasia a su médico.
Dicho esto, todavía existe mucha controversia al respecto por parte de sectores conservadores y sobre todo cristianos, cuyos argumentos suelen basarse en la creencia de que la vida es un don de Dios y que los seres humanos están hechos a imagen de Dios.
Sin ánimo de ofender a nadie y respetando ante todo las diferentes posturas sobre este tema, personalmente estamos de acuerdo con que cada persona de manera libre tenga derecho a una muerte digna. Y es sobre este statement sobre el que se sustenta la última película del cineasta manchego que, como no podría ser de otra manera, nos hace pensar en las implicaciones prácticas, morales y éticas frente a la decisión de acabar con nuestra propia vida cuando la única esperanza tras ser diagnosticados de una enfermedad terminal consiste en consumirnos hasta que la parca llame a nuestra puerta. Con esto en mente, Almodóvar ha sido capaz de tejer con gran talento una historia que no busca lágrimas fáciles, sino que ante todo que conectemos con nuestra humanidad, vulnerabilidad y con el amor.
Aceptación, amor y compasión
Uno de los aspectos que nos parecen más sobresalientes es la postura de cada personaje. Hay una tolerancia, una resiliencia y una compasión enormes ante una situación complicada y funesta. Y es ese respeto, esa aceptación y ese amor el que genera una especie de serenidad latente.
Y ese estado que se genera entre ambas traspasa la pantalla. Por ello, y a pesar de la tristeza profunda que conlleva la enfermedad y la muerte, la película no se recrea en ello, sino que va más allá. Además, y como os avanzábamos, Almodóvar incluye en las conversaciones entre ambas temas muy profundos y que no solamente hacen hincapié en el derecho a morir, la ética del suicidio, la legalidad y el consentimiento sino por ejemplo, en la relación entre Martha y su hija, su vínculo con los hombres, el pavor de Ingrid por la muerte, el temor de ambas a la soledad, así como los horrores de la guerra, el ascenso de la ultraderecha y el drama del cambio climático.
El gusto refinado por los pequeños grandes detalles
La refinada puesta en escena está repleta de detalles y de piezas de diseño de diseñadores españoles como Casa Josephine, Javier Jaén (artífice de la portada del libro que presenta Julian Moore) o Mayice, así como los cuadros de flores de Pedro Almodóvar y Jorge Galindo, la fotografía «Italia» (Apulia, 2000) de Cristina García Rodero o el retrato de Swinton pintado por su pareja, el artista alemán Sandro Kopp, entre muchos otros detalles como las constantes referencias literarias – en particular las de Dora Carrington, Lytton Strachey y Virginia Woolf – y cinéticas como «Los Dublineses» (The Death) de John Huston.
Para más inri, la sofisticada, elegante, pictórica y evocadora dirección de fotografía a cargo de Eduard Grau, la dirección de arte de Inbal Weingberg y el exquisito vestuario de Bina Daigeler se encargan de seducirnos mientras el film se nos va metiendo bien adentro sin que podamos hacer nada para evitarlo.
Caring is loving
Por último, y entre las muchas reflexiones que nos lanza la película para que le dediquemos tiempo tras su visionado, está la del cuidado, tanto a nosotros mismos, como a nuestros seres queridos. Y no porque nos vayamos a morir, que es algo por lo que todos vamos a pasar, sino porque el amor es el verdadero sentido de la vida. El amor hacia uno mismo, hacia los amigos, hacia la familia, hacia la pareja…
Sin más, «La Habitación de al Lado» no es un melodrama. Martha e Ingrid tienen pleno control de sus acciones, y no son mujeres al borde de un ataque de nervios.

“The snow falling faintly through the universe and faintly falling, like the descent of their last end, upon all the living and the dead.” James Joyce
Muy recomendable.
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