Jojo Rabbit: la maravillosa sátira antibelicista de Taika Waititi

Jojo Rabbit del director, escritor, pintor, comediante y actor neozelandés Taika Waititi – quien en 2004 fue nominado a un premio Óscar por su cortometraje Two Cars, One Night – es una de esas películas redondas, que no solo te conmueven y atrapan, sino que hacen ingeniosos malabarismos con el drama y el humor, blanco y negro, en cuestión de segundos.

Jojo Rabbit es una delicia de film, que de principio a fin consigue lo imposible. Ridiculizar lo ridículo, con sutileza, inteligencia, una empatía extrema y grandes dosis de humor. Otro de los ingredientes que la convierten en deliciosa es el universo creado por Waititi, que, en parte, te remite a las pelis de Chaplin o Buster Keaton, y cuya estética y perfil de los personajes tiene reminiscencias al summer camp de Wes Anderson y su Moonrise Kingdom.

Como os adelantábamos, nada más empezar, la peli arranca con un tema de los Beatles: «I want to hold your hand» y donde se ven imágenes de archivo en blanco y negro, donde los fans de Hitler se desvivían por el Führer como si este se tratase de una estrella del rock – en la cruda realidad, todo ello era obra y magia de Leni Riefenstahl, la cineasta favorita de Hitler, famosa por sus producciones propagandísticas del régimen de la Alemania nazi -. Un inicio revelador para lo que más adelante acontecerá…

Jojo Rabbit – basada libremente en la novela de Christine Leunens ‘El cielo enjaulado’ (Ed. Espasa) – es la historia de un joven y solitario niño alemán de 10 años perteneciente a las Juventudes Hitlerianas, que se considera un auténtico nazi y que ve su mundo puesto patas arriba cuando un buen día descubre a alguien del que supuestamente debería huir y odiar (y hasta aquí podemos leer, ¡que no queremos haceros spoiler!). Lo más surrealista de esta trama es que su amigo imaginario es Adolf Hitler, quien adiestra día a día al inocente Jojo en ese nazismo ciego, en el que éste cree firmemente, muy a pesar de sus padres.

Aunque las interpretaciones de todos los personajes son sublimes, cabe destacar la increíble actuación de Roman Griffin Davis – este niño dará que hablar. Tiempo al tiempo… -, la de Sam Rockwell encarnando a un oficial nazi desencantado, tuerto y con impulsos homoeróticos; la de Thomasin McKenzie, esa genial niña que descubriréis quien es cuando la veáis…; Archie Yates, inolvidable en su papel de Yorki, el amigo leal de Jojo; una deslumbrante Scarlett Johansson y el propio Taika Waititi interpretando magistralmente a Adolf Hitler como a un bufón desquiciado que resulta hilarante.

Jojo Rabbit – nominada a seis Óscar como mejor película, mejor actriz de reparto (Scarlett Johansson) y mejor guión adaptado, entre otros – es un ejercicio complicadísimo de película, ya que crear una historia a partir de una realidad tan dramática como fue la del sangriento, brutal y demencial nazismo y a su desgarrador impacto en el mundo, y en este caso en Alemania, y que a su vez sea cómica, mientras se mofa de los fundamentos tan sumamente absurdos sobre los que se sustenta el fascismo… es un verdadero reto. Por ello, y como os decíamos al inicio, el film de Waititi es un juego de platos chinos, que te conduce de la risa al llanto contenido en un instante, pero de una manera elegante, ocurrente y sobre todo con una sensibilidad tremenda. Y que además, resulta ser una nueva oportunidad para recordarnos lo que aquel terrible episodio supuso para la humanidad, en un momento como el actual, en el que por desgracia grupos fascistas y racistas tristemente empiezan a proliferar…

Sin más, os recomendamos que no os la perdáis. Jojo Rabbit cala y es memorable.


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