11 documentales de música imprescindibles
Nos encantan los documentales de música, especialmente aquellos que no se conforman con repasar cronológicamente la carrera de un artista, sino que consiguen trasladarnos a una época, descubrirnos una escena desde dentro o entender cómo nace una canción, un disco o incluso una identidad artística. Y lo mejor es que algunos logran algo todavía más difícil: cambiar la percepción que teníamos de músicos que creíamos conocer perfectamente y hacer que volvamos a escuchar sus canciones con otros oídos.
Hace un tiempo publicamos nuestra selección de los 25 mejores documentales de música, una lista a la que, desde entonces, se han ido sumando nuevos candidatos. Porque en estos últimos años se han estrenado documentales magníficos sobre algunos de nuestros artistas favoritos y hemos descubierto historias que merecían formar parte de una segunda entrega.
Así que hemos elegido algunos de nuestros documentales de música favoritos estrenados desde 2021. Aquí van nuestros nuevos 11 imprescindibles:

1. Patti Smith: Electric Poet (2022)
Poeta antes que estrella del rock, escritora, fotógrafa, performer y figura fundamental de la contracultura neoyorquina: Patti Smith nunca ha encajado demasiado bien en una sola definición.
Patti Smith: Electric Poet se acerca a la autora de Horses reconstruyendo el recorrido de una mujer que convirtió poesía y rock en un mismo lenguaje. Pero también sirve para comprender la efervescencia cultural del Nueva York de los setenta y aquella generación que hizo de clubes como el CBGB mucho más que lugares donde escuchar música.
El documental consigue capturar muy bien el magnetismo de Patti Smith y esa manera tan personal de entender la creación, en la que música, poesía, fotografía y literatura forman parte de un mismo universo. Una personalidad artística difícil de separar de su propia forma de mirar y relacionarse con el mundo.
2. KYLIE (2026)
Sobrevivir varias décadas en el pop quizá sea más difícil que alcanzar el éxito. Kylie Minogue lleva haciéndolo desde los años ochenta y KYLIE ayuda a comprender cómo una joven actriz de televisión australiana terminó convirtiéndose en un icono global.
La serie documental de tres episodios recorre su transformación desde Neighbours hasta las diferentes reinvenciones que han marcado su carrera. Y esa es precisamente una de las cuestiones más interesantes: cómo evolucionar sin dejar de ser reconocible.
Hay archivo personal, memoria, vulnerabilidad y mucho pop, pero también una reflexión sobre la longevidad en una industria obsesionada con lo nuevo. Después de más de cuatro décadas de carrera, Kylie sigue aquí, y está claro que no es una casualidad.
3. Little Richard: I Am Everything (2023)
Antes de Bowie, Prince o innumerables estrellas que dinamitaron las fronteras entre masculinidad, feminidad y espectáculo estuvo Little Richard.
Dirigido por Lisa Cortés, Little Richard: I Am Everything no se limita a reivindicar a uno de los grandes arquitectos del rock and roll. También analiza las contradicciones de un hombre negro, queer y profundamente religioso que vivió durante décadas dividido entre su identidad, su fe y una sociedad que no sabía, o no quería, aceptar todo lo que representaba.
El documental plantea además una cuestión esencial: quién escribe la historia de la música y quién acaba llevándose el reconocimiento. Porque escuchar hoy a Little Richard es escuchar el ADN de buena parte de la cultura pop posterior.
4. blur: To the End (2024)
blur: To the End documenta el regreso de Damon Albarn, Graham Coxon, Alex James y Dave Rowntree para grabar The Ballad of Darren, su primer álbum en ocho años, antes de enfrentarse a dos conciertos multitudinarios en Wembley.
Pero lo mejor del documental no está en la nostalgia britpop ni en los grandes himnos, sino en algo bastante más universal: el paso del tiempo. Aquí vemos a cuatro músicos enfrentándose a la edad, a sus propias vidas y a la extraña intimidad de reencontrarse con quienes compartieron una juventud irrepetible.
Más que un documental sobre una reunión, es una película sobre la amistad, y justo eso es lo hace mucho más interesante.

5. Esta ambición desmedida (2023)
C. Tangana entendió hace tiempo que un disco puede ser mucho más que un conjunto de canciones.
Esta ambición desmedida, dirigido por Santos Bacana, Cris Trenas y Rogelio González, sigue durante más de cuatro años el proceso que rodeó El Madrileño y la creación de Sin cantar ni afinar, una gira concebida casi como un espectáculo cinematográfico.
La película muestra Cuba, estudios, ensayos, reuniones, negociaciones, conciertos y decisiones creativas. Pero, sobre todo, permite observar algo fascinante: la construcción consciente de una obra y de un personaje.
Es uno de esos documentales que interesan incluso más allá de la música porque habla de creatividad, riesgo, dinero, ambición y de lo difícil que resulta transformar una idea aparentemente imposible en algo real.
6. Summer of Soul (2021)
Durante el verano de 1969, mientras Woodstock entraba en la mitología popular, miles de personas asistían en Harlem a otro acontecimiento extraordinario: el Harlem Cultural Festival.
Por allí pasaron Stevie Wonder, Nina Simone, Sly and the Family Stone, Mahalia Jackson, B.B. King o The 5th Dimension. Sin embargo, gran parte de aquellas imágenes permanecieron durante décadas fuera de la memoria colectiva.
Questlove recuperó ese material en Summer of Soul (…Or, When the Revolution Could Not Be Televised) y creó una película extraordinaria sobre música, identidad y memoria cultural que terminó ganando el Oscar al mejor documental.
La energía de las actuaciones sería suficiente para recomendarla, pero hay algo todavía más poderoso: descubrir un pedazo de historia que, incomprensiblemente, parecía haber desaparecido.
7. It’s Never Over (2025)
Jeff Buckley solo necesitó un álbum, Grace, para dejar una huella enorme en la música de los noventa antes de morir en 1997, con apenas 30 años. Dirigido por Amy Berg, Jamás habrá un final, Jeff Buckley recorre su breve e intensa trayectoria a través de material de archivo inédito, mensajes de voz y testimonios de su madre, exparejas y compañeros de banda.
Un retrato íntimo que permite acercarse al músico más allá del mito y entender mejor su personalidad, su extraordinaria voz y una creatividad cuya influencia sigue muy presente casi tres décadas después.
8. The Velvet Underground (2021)
Pocas bandas representan mejor la idea de influencia que The Velvet Underground. Su éxito comercial inicial fue limitado, pero las ondas expansivas de su música todavía se perciben.
Todd Haynes evita el biopic convencional y construye un documental que formalmente parece pertenecer al mismo universo artístico que Lou Reed, John Cale y compañía: pantalla dividida, cine experimental, fotografías, grabaciones y material relacionado con Andy Warhol y la vanguardia neoyorquina.
No es solo la historia de una banda, sino la radiografía de un ecosistema creativo en el que música, cine, arte, literatura y vida nocturna se contaminaban constantemente.

9. Meet Me in the Bathroom (2022)
Nueva York, principios de los 2000. Antes de que Instagram convirtiera cada concierto en contenido, una nueva generación de músicos estaba recuperando guitarras, clubes pequeños y cierta actitud deliberadamente despreocupada.
Meet Me in the Bathroom, de Dylan Southern y Will Lovelace, se adentra en aquella escena a través de The Strokes, Yeah Yeah Yeahs, Interpol, LCD Soundsystem, TV on the Radio, The Rapture y otras bandas que volvieron a colocar Nueva York en el centro del mapa musical.
Basado en el libro de Lizzy Goodman y construido a partir de material de archivo, funciona como una cápsula del tiempo de una ciudad y de una escena que todavía podían crecer lejos de las redes sociales. Nostalgia, sí, pero de la buena.
10. Daytime Revolution (2024)
Durante una semana de 1972, John Lennon y Yoko Ono copresentaron The Mike Douglas Show, uno de los programas más populares de la televisión estadounidense, y aprovecharon la ocasión para hablar de política, feminismo, arte y contracultura junto a invitados como Chuck Berry, George Carlin, Bobby Seale o Ralph Nader.
Dirigido por Erik Nelson, Daytime Revolution recupera aquel insólito experimento televisivo y permite asomarse a una época en la que Lennon y Ono querían utilizar su popularidad para agitar conciencias. Y sí, también está ese fantástico momento en el que Lennon toca junto a Chuck Berry.
11. One to One: John & Yoko (2024)
En 1971, John Lennon y Yoko Ono se instalaron en Greenwich Village, iniciando una etapa en la que música, arte, política y activismo se mezclaban constantemente. One to One: John & Yoko, dirigido por Kevin Macdonald y Sam Rice-Edwards, recupera aquellos años utilizando como hilo conductor el concierto benéfico que ofrecieron en el Madison Square Garden en 1972.
Con películas caseras, conversaciones telefónicas, imágenes restauradas del concierto y mucho material de archivo, el documental consigue acercarnos a la intimidad creativa de la pareja y, al mismo tiempo, al efervescente Nueva York de principios de los setenta. Una época fascinante para descubrir desde el apartamento que Lennon y Ono compartían en Greenwich Village.
La música como máquina del tiempo
Una de las cosas que más nos gustan de los buenos documentales de música es todo lo que acabas descubriendo casi sin darte cuenta. Puedes empezar queriendo saber más sobre un artista y terminar obsesionado con una escena musical, buscando un disco que nunca habías escuchado, leyendo sobre un productor que aparece durante cinco minutos o intentando averiguar qué sucedía en determinado club de Nueva York en los años setenta.
Y quizá ahí esté parte de su magia: terminas de verlos con una lista de discos por escuchar, artistas por descubrir e historias sobre las que quieres saber mucho más.