Val: la historia de un actor que lo tenía todo y que perdió hasta la voz

Todos conocemos a Val Kilmer. Y es que este actor no solo protagonizó verdaderos taquillazos como The Doors, Top Gun, Batman, Willow, etc… sino que además de llegar a lo más alto, fue considerado como una verdadera estrella de Hollywood además de un sex symbol. Sin embargo, durante su carrera también se labró una reputación de actor difícil, al que echaron de más de una película, porque parecía no encajar en el Star System ni en el tipo de películas que le surgían. Al menos, eso es lo que cuenta en este tremendo y extraordinario documental, que se ha ido tejiendo a partir de cantidades ingentes de material casero, que el propio actor ha ido grabando durante años.

Según Filmin, donde lo hemos visto, se trata de «uno de los mejores documentales que verás este año». Nosotros no diríamos tanto, pero sí que es cierto que nos ha gustado mucho. Tanto por el testimonio, por el valor de las imágenes y porque ayuda a entender a este actor, que ahora tiene que lidiar con una enfermedad que le ha arrebatado la voz – el cáncer de garganta que sufrió desde finales de 2015 le ha dejado casi sin habla y con duras secuelas – y su identidad.

Una vida de cine

Ya os avisamos que os costará reconocerle, sobre todo por la voz. Solo es capaz de hablar apretando un botoncito que tiene en la garganta, y para aliviarle todo ese esfuerzo que le agota, es su hijo, Jack Kilmer, quien hace de narrador en el film. Val está irreconocible y cuesta creer que el protagonista de Batman, ahora con 62 años de edad, esté viviendo en esas circunstancias.

Dicho esto, como se trata de un documental sobre su vida, él mismo empieza hablando de su familia. Tanto de su hermano al que quería con locura y que falleció con tan solo 16 años, y que fue quien le inoculó su pasión por el cine, como de su madre, a la que adoraba y también de su padre, un tipo particular del que habla con amor, pero también con cierta pesadumbre.

“Val Kilmer fue el estudiante más joven en ser aceptado jamás en la prestigiosa Escuela Juilliard.”

Val creció en Hollywood y tal y como él confiesa, siempre quiso ser actor. Nunca tuvo dudas. Por ello, este documental es a su vez un homenaje a esa profesión que siempre le fascinó, y también una reflexión sobre lo que significa ser actor. Quizás esto último le sirve para ayudarle a comprender/justificar ciertas decisiones que no tuvieron buenos resultados, y para encontrar sosiego en estos momentos en los que su estado de salud le ha cortado las alas.

“Todo niño quiere ser Batman. Quiere serlo. Eso no significa que necesariamente quiera interpretarlo en una película.”

Leo Scott y Ting Poo 

Este documental está dirigido por Leo Scott y Ting Poo y se trata de proyecto de A24, distribuido por Amazon Prime Video.

“Nos dio libertad para hablar de lo que quisiéramos. Fuimos nosotros los que íbamos con más cuidado con algunos materiales. Val fue muy abierto y muy generoso con nosotros y con el público.”

En él aparecen imágenes increíbles de la década de los 80 y 90, grabadas por el propio Val Kilmer y que son historia del cine. Sirven para contextualizar su vida y nos permiten ver a grandísimos actores en situaciones inéditas como a su admiradísimo Marlon Brando, con quien tuvo la oportunidad de trabajar en el rodaje de la desastrosa película «La isla del Dr. Moreau», una adaptación de la novela de H.G. Wells.

“Es una persona divertida, espiritual y muy creativa. Seguro que mucha gente tiene una idea preconcebida de quién es, cuando en realidad es un ser humano increíble.”

Un autorretrato filmado

Sus directores estuvieron barajando diferentes formas de llevar a cabo de este proyecto y finalmente decidieron que lo mejor o al menos lo que consideraban más interesante es que Val Kilmer fuera quien contase su vida en primera persona. Estuvieron valorando que fuese a través de testimonios, pero esta idea fue perdiendo peso.

“Nos pareció más interesante contar su propia versión de lo que había sido su vida.”

Por ello, y como os adelantábamos, por un lado su hijo Jack es quien pone la voz en off al docu, pero con las frases de su padre, y por otro es el propio Val Kilmer, con una voz robotizada debido a su enfermedad, quien explica y reconstruye su pasado. Y mientras esto sucede, un sin fin de imágenes de archivo históricas se van sucediendo.

Fiel a si mismo

Val asegura que a pesar de haber hecho películas muy exitosas, no era ese el cine que él quería hacer. Y quizás ese «ser fiel a uno mismo» fue lo que hizo, entre otras cosas, que su carrera como actor se fuese al traste.

Sea como fuere, él ama el teatro y relata con una ilusión y un brillo en los ojos especial la obra de teatro sobre el escritor Mark Twain, con la que estuvo girando más de un año y en la que estuvo trabajando durante diez hasta cumplir su sueño. Representándola se sentía realizado como actor, más satisfecho y feliz que actuando en Batman, por ejemplo, donde el traje le impedía moverse con soltura e interpretar.

“Me encontré con un monólogo de dos horas que él mismo había escrito, dirigido e interpretado. Ahí entendí que era una persona mucho más compleja e interesante de lo que imaginaba.”

Crudeza y realidad

Crudeza y realidad son dos palabras que definen muy bien a este documental. Pero también resiliencia, porque aunque la vida de Val Kilmer haya dado un giro de 180º grados, también ha sido capaz de ver y valorar lo que tiene en la actualidad. Tiene una relación excelente con sus hijos y su ex mujer, Joanne Whalley (su partenaire en «Willow»), sigue cosechando admiración entre sus fans más acérrimos y está llevando a cabo obras de arte, entre otras cosas. Y aunque su enfermedad le limita mucho, ha aprendido a vivir con ello, llegando a mostrarla y a mostrarse con honestidad y sin miedo.

Muy recomendable.


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