Sant Jordi 2026: la lista de libros que queremos regalar
El 23 de abril es, sin duda, uno de los días más bonitos de Cataluña. Barcelona, en particular, se llena de libros, de rosas y de una energía difícil de replicar el resto del año. Las calles se convierten en un recorrido continuo de paradas, firmas y encuentros, donde la ciudad se vive de otra manera.
Más allá de la tradición, lo interesante es lo que activa: una forma distinta de relacionarse con la lectura. Más física, más directa. Elegir un libro, regalarlo, recomendarlo. Volver a ese gesto simple que, con el tiempo, se ha vuelto casi excepcional.
Con esa idea, reunimos una selección de títulos que nos parecen relevantes ahora. Libros que dialogan con el presente, que incomodan, que acompañan o que simplemente entretienen.
Lecturas para Sant Jordi 2026
1. Cómo escuchar — Thich Nhat Hanh (Editorial Kairós)
En un contexto saturado de ruido, este libro propone algo casi radical: aprender a escuchar de verdad. Desde una perspectiva sencilla pero profundamente consciente, Thich Nhat Hanh entiende la escucha como una herramienta de conexión real, tanto con los demás como con uno mismo. No hay teoría compleja, sino práctica y presencia. Es un texto breve, pero con una capacidad transformadora notable. Ideal para quienes buscan introducir una pausa lúcida en medio del ritmo cotidiano.
2. Reliquia — Pol Guasch (Editorial Anagrama)
Una novela que confirma a Pol Guasch como una de las voces más singulares del panorama literario actual. Su escritura, contenida y precisa, construye una atmósfera emocional donde cada palabra parece medida. «Reliquia» aborda el suicidio desde un lugar poco habitual: sin dramatismo excesivo, pero con una profundidad que incomoda y obliga a detenerse. No busca grandes giros, sino una intensidad sostenida que atraviesa al lector y lo enfrenta a preguntas difíciles. Es un libro que se mueve entre lo íntimo y lo político con naturalidad, dejando una huella profunda y persistente.
3. A Measure of Life — Curated by David Miró (Standart Magazine)
Un libro que convierte lo cotidiano en relato visual. Publicado por Standart Magazine, «A Measure of Life» reúne 185 fotografías de archivo que recorren un siglo de cultura en torno al café, entendida como un ritual silencioso pero profundamente significativo. A través de tres capítulos —paciencia, placer y calma— el libro construye una narrativa que conecta momentos íntimos, espacios compartidos y gestos repetidos.
La presencia de figuras como David Bowie o Chloë Sevigny se diluye en favor de algo más universal: la experiencia común. Más que una recopilación de imágenes, es una invitación a mirar despacio y a encontrar sentido en lo aparentemente ordinario.

4. Monsters — Claire Dederer (Hodder & Stoughton)
Claire Dederer plantea una pregunta incómoda: ¿podemos separar la obra del artista? A partir de figuras controvertidas, el libro explora los límites de la admiración y la ética. Su enfoque es inteligente, honesto y profundamente contemporáneo. No ofrece respuestas fáciles, pero sí abre un debate necesario. Una lectura que incomoda, pero precisamente por eso resulta imprescindible.

5. Other Internet 2018-2024 — Diferentes autores (Metalabel)
Este libro propone una lectura alternativa del entorno digital, alejada de la hiperexposición y la velocidad. A través de una mirada más calmada, reivindica la soledad como espacio de pensamiento y creación. No se trata de desconectar, sino de habitar internet de otra manera. Su enfoque resulta especialmente pertinente en el momento actual. Una reflexión silenciosa, pero necesaria.
6. 1984 & Rebelión en la granja — George Orwell (Debolsillo)
Hay autores que no solo escriben su tiempo, sino que anticipan el nuestro. George Orwell es uno de ellos. «1984» y «Rebelión en la granja», leídas en conjunto, funcionan casi como un mismo cuerpo crítico: dos formas distintas de abordar el poder, la manipulación y los mecanismos de control. Mientras «1984» plantea un escenario asfixiante donde la vigilancia y el lenguaje se convierten en herramientas de dominación, «Rebelión en la granja» recurre a la fábula para exponer, con aparente sencillez, las derivas del poder colectivo.
Ambos textos comparten una cualidad poco habitual: no envejecen, sino que se vuelven más incómodos con el paso del tiempo. Leerlos hoy no es solo un ejercicio literario, sino también político. En un contexto marcado por la sobreinformación y la construcción de relato, su vigencia resulta evidente. Por ello, su lectura que se amplifica aún más al conectarla con el documental «Orwell 2+2=5», que profundiza en cómo su pensamiento sigue atravesando la cultura contemporánea.
7. Matar un bar — Carles Armengol (Col & Col)
Más que un libro, «Matar un bar» es una toma de posición. Carles Armengol, autor de «Collado: La maldición de una casa de comidas» combina autobiografía, crónica costumbrista y ensayo político para analizar cómo muchos bares han ido perdiendo su esencia, atrapados entre la precariedad laboral y una gentrificación disfrazada de modernidad. El resultado es un retrato que conecta directamente con la transformación de las ciudades y la desaparición de espacios cotidianos, especialmente en contextos como Barcelona. Con un estilo lúcido, punzante y cargado de ironía, el autor no solo describe este cambio, sino que señala responsabilidades y cuestiona el modelo actual de restauración. Hay nostalgia, pero también análisis; una mirada que es al mismo tiempo íntima y colectiva. Un texto que funciona como duelo, pero también como crítica necesaria y reflexión sobre lo que aún podría ser.

8. No la dejes sola — Desirée de Fez (Blackie Books)
Desirée de Fez, también autora del ensayo «Reina del grito. Un viaje por los miedos femeninos» (Blackie Books, 2020). sitúa esta historia en Cornellà de Llobregat para construir un relato donde lo cotidiano se va cargando de tensión. A través de Alba —una mujer marcada por un miedo profundo a quedarse sola— la novela explora cómo ese temor se infiltra en la vida familiar, en los gestos repetidos y en una aparente normalidad que empieza a resquebrajarse. El costumbrismo funciona aquí como base, pero también como trampa: cuanto más reconocible es el entorno, más inquietante resulta lo que ocurre. El encierro en un centro comercial durante Nochebuena actúa como detonante, obligando a que todo lo reprimido emerja sin filtro. Una historia que conecta miedo, familia y memoria desde un lugar incómodo y muy cercano.
9. ¿Qué pasa con Baum? — Woody Allen (Alianza Editorial)
Woody Allen vuelve a su territorio más reconocible con una novela que combina neurosis, humor y una mirada ácida sobre la vida cultural neoyorquina. A través de Asher Baum —un escritor bloqueado, inseguro y permanentemente en crisis— el relato explora el fracaso, la vanidad y las tensiones familiares desde un tono tan absurdo como lúcido.
Nueva York aparece aquí no solo como escenario, sino como estado mental, reforzando esa sensación de caos sofisticado tan propia de su universo. Entre matrimonios fallidos, egos literarios y revelaciones inesperadas, la historia avanza con un ritmo ágil y lleno de ironía. Un libro que funciona como sátira, pero también como retrato incómodo de ciertas aspiraciones contemporáneas.
10. Seis mil — Laura C. Vela (niños gratis*)
En «Seis mil», Laura C. Vela se adentra en un territorio donde el lenguaje, la memoria y la identidad aparecen fragmentados, inestables. La novela parte de una ruptura —con el pasado, con el propio relato— y avanza sin la necesidad de cerrar ni ordenar, aceptando el desconcierto como forma. A través de imágenes sueltas, pensamientos y escenas que no siempre encajan, emerge una historia de reconstrucción personal: la de alguien que intenta entender qué queda cuando se pierde el hilo.
Hay una reflexión constante sobre las palabras —sobre lo que se dice y lo que se calla— y sobre cómo el miedo a nombrar puede enquistarse. Más que explicar, el libro señala, rodea, insiste. Y en ese gesto construye una forma honesta de acercarse al dolor, sin dramatizarlo ni simplificarlo.
11. Meet the Newmans — Jennifer Niven (Pan McMillan)
Ambientada en la América de los años 60, «Meet the Newmans» parte de una premisa tan reconocible como inquietante: la distancia entre la imagen pública y la vida real. A través de una familia convertida en icono televisivo, Jennifer Niven construye un relato donde la perfección es solo fachada. A medida que las audiencias caen, también lo hace el equilibrio interno de los personajes, revelando secretos, tensiones y contradicciones.
La incorporación de una joven periodista introduce una mirada crítica sobre el papel de la mujer y la idea de familia en un momento de cambio social. Con un tono ágil, emocional y lleno de matices, la novela funciona como retrato de época y, al mismo tiempo, como reflejo de dinámicas que siguen vigentes hoy.

12. A cuatro patas — Miranda July (Random House)
En «A cuatro patas», Miranda July parte de un gesto mínimo —abandonar la autopista, detenerse en un motel cualquiera— para abrir una grieta en la vida de su protagonista. Lo que iba a ser un viaje físico entre Los Ángeles y Nueva York se transforma rápidamente en otra cosa: una exploración obsesiva, incómoda y profundamente lúcida sobre el deseo, la identidad y la idea de libertad en la mediana edad.
July escribe desde un lugar difícil de clasificar, donde lo íntimo y lo extraño conviven sin jerarquías. Su protagonista se replantea su matrimonio, su cuerpo y su forma de estar en el mundo con una mezcla de humor, vulnerabilidad y una curiosidad casi radical. Hay algo desquiciante en ese proceso, pero también una honestidad poco habitual al abordar temas como la sexualidad, la frustración o la necesidad de reinventarse.
La novela avanza sin pedir permiso, moviéndose entre lo absurdo y lo emocional con una cadencia muy propia. Más que ofrecer respuestas, desplaza las preguntas hacia lugares inesperados, cuestionando lo que entendemos por estabilidad, deseo o plenitud. Un texto que incomoda, divierte y desarma a partes iguales, y que confirma a July como una voz imprescindible para pensar lo contemporáneo desde lo personal.
13. Oxígeno — Marta Jiménez Serrano (Alfaguara)
«Oxígeno» parte de una experiencia límite —un accidente doméstico que casi le cuesta la vida a la autora y a su pareja— para construir un relato que va mucho más allá del suceso. Marta Jiménez Serrano escribe desde ese lugar incómodo donde la vida se interrumpe de forma abrupta, pero lo hace sin caer en el dramatismo, combinando lucidez, ironía y una conciencia muy afinada del lenguaje.
El libro no se limita a narrar lo ocurrido, sino que expande ese momento hacia atrás y hacia delante: el enamoramiento, la construcción de una vida compartida, los meses posteriores al accidente y la forma en la que todo se resignifica. Hay una tensión constante entre la fragilidad y la celebración, entre la cercanía de la muerte y el asombro de seguir aquí.
Con una escritura precisa y emocional, la autora convierte ese «parpadeo» entre la vida y la muerte en una reflexión más amplia sobre el tiempo, el amor y la vulnerabilidad. No busca respuestas cerradas, pero sí una forma honesta de mirar de frente lo que normalmente evitamos. Y en ese gesto, el libro encuentra su verdadera fuerza.
14. En la naturaleza las cosas crecen — Yiyun Li (Chai Editora)
«No hay una buena manera de exponer estos hechos». Así comienza un libro que no intenta suavizar lo irreparable. Yiyun Li escribe desde la pérdida de sus dos hijos, ambos muertos por suicidio, y lo hace sin recurrir a consuelo, estructura o cierre. Lo que aparece en estas páginas no es un relato de superación, sino la aceptación de un tiempo quebrado, de una realidad que ya no puede recomponerse.
Lejos de cualquier forma de sentimentalismo, el texto se sostiene en una honestidad radical. La autora no busca explicar ni justificar, tampoco traducir el dolor en algo comprensible. Más bien se enfrenta a los límites del lenguaje, a aquello que no puede decirse del todo. Ser madre, aquí, deja de ser una identidad reconocible para convertirse en una experiencia que no tiene precedentes ni referencias.
Hay en el libro una forma de pensamiento que avanza sin certezas, pero con una claridad implacable. Una escritura que no ofrece respuestas, pero que permite habitar —aunque sea por momentos— ese espacio donde la vida y la muerte dejan de oponerse de manera sencilla. Un texto difícil, pero profundamente necesario.

15. The Unusual Barcelona (4ª edición) — CC/magazine
Más que una guía, es una invitación a redescubrir la ciudad desde otra mirada. Esta nueva edición amplía su selección de espacios únicos y direcciones con historia. El enfoque combina curaduría, diseño y narrativa. Es una publicación pensada tanto para locales como para visitantes. Y una herramienta perfecta para explorar Barcelona con criterio. En Barcelona, podréis encontrarla en estos puntos de venta.
16. On the calculation of (Volume I) — Solvej Balle (New Directions)
La premisa es tan simple como perturbadora: Tara Selter despierta cada día en la misma fecha, el 18 de noviembre. El tiempo no avanza, no se acumula, no deja rastro para nadie más. Solo para ella. Mientras el mundo repite ese día por primera vez una y otra vez, Tara es la única que arrastra la memoria de lo vivido, enfrentándose a una realidad que se vuelve cada vez más extraña y difícil de sostener.
Solvej Balle construye así una narrativa que no gira en torno a la acción, sino a la percepción. El paso de los días —idénticos en apariencia— se convierte en un ejercicio de observación minuciosa: la luz, los gestos, los sonidos, las pequeñas variaciones que empiezan a adquirir un peso inesperado. Lo cotidiano deja de ser neutro para convertirse en una estructura que aprisiona.
A medida que se acumulan los «mismos» días, emerge una pregunta más profunda: qué significa vivir cuando el tiempo pierde su dirección. Sin dramatismo ni artificio, la novela plantea una reflexión inquietante sobre la repetición, la conciencia y la posibilidad —o no— de escapar de una realidad cerrada sobre sí misma. Una propuesta tan hipnótica como exigente, que se instala lentamente y no desaparece con facilidad.
Volver a lo esencial
Más allá de cualquier lista, lo que realmente importa sigue siendo bastante básico: entrar en una librería, coger un libro y pensar en alguien concreto. Sin recomendaciones automáticas ni algoritmos de por medio. Solo ese gesto directo que conecta la lectura con la vida cotidiana.
Esta selección nace desde ahí. Desde el placer de leer, de compartir y de recomendar desde la experiencia propia. Leemos mucho, y, sobre todo, disfrutamos con ello. Por eso, los títulos que aparecen aquí no responden a tendencias ni a compromisos, sino a lecturas que nos han interpelado de una forma u otra.

Sant Jordi funciona precisamente por eso. Porque no necesita reinventarse ni explicarse demasiado. La ciudad se activa, los libros salen a la calle y, durante unas horas, todo gira en torno a algo tan sencillo como compartir historias.
El 23 de abril está a la vuelta de la esquina, y nos apetece muchísimo celebrarlo. Ojalá disfrutéis de estas recomendaciones tanto como nosotros al leerlas.
(*) Imagen de portada: Jean Jullien.