«Cuanta más gente se muere, más ganas de vivir tengo»: el nuevo libro de Maruja Torres
Maruja Torres, una de las voces más destacadas del periodismo y la literatura española contemporánea, regresa con «Cuanta más gente se muere, más ganas de vivir tengo» (Temas de hoy), un libro en el que se funden sus inconfundibles pulsiones narrativas: el humor ácido, la reflexión profunda sobre la vida y la muerte, y un tono que se mueve entre la melancolía y la vitalidad desenfrenada. Una obra en la que, como bien sugiere el título, la autora no sólo se enfrenta a la inexorable realidad de la muerte, sino que se revuelca en la posibilidad de la vida con una energía casi rebelde.
“Es importante saber prepararse para largarse de este mundo sin otro bagaje que la gratitud por lo vivido.”
Una reflexión sobre la finitud humana y la urgencia de vivir
Esta particular reflexión sobre la finitud humana se convierte en un manifiesto de resistencia, un acto de reafirmación de la vida en toda su complejidad y contradicción. De ahí que Torres, a través de su escritura, se permita explorar los rincones más sombríos de la existencia, pero siempre con un espíritu combativo, una actitud frente al dolor que no renuncia al disfrute ni al sentido del humor.
El libro, compuesto de una serie de relatos que combinan la prosa lírica con el retrato social y la crónica personal, funciona como una suerte de bitácora emocional donde se entrelazan historias de personas cercanas, experiencias propias y reflexiones filosóficas sobre el paso del tiempo.
La relación con el paso del tiempo es otro de los temas clave. En sus páginas se palpa una urgencia por aprovechar cada momento, una reflexión constante sobre la finitud de la existencia y sobre la manera en que cada uno de nosotros enfrenta este hecho ineludible. Sin embargo, Torres no se deja arrastrar por el pesimismo: al contrario, es en la confrontación con la muerte donde encuentra una razón para vivir con mayor intensidad. En este sentido, «Cuanta más gente se muere, más ganas de vivir tengo» se convierte en un alegato por la vida, un canto a la necesidad de disfrutar cada instante, por fugaz que sea.
Una oda a la gratitud de estar vivo
Uno de los puntos más destacados de la obra es la habilidad de Maruja Torres para retratar la cotidianidad sin perder la capacidad de asombro. Las pequeñas tragedias y alegrías que componen la rutina diaria se convierten en momentos significativos gracias a su mirada aguda y sincera. La autora sabe cómo transformar un simple gesto en un acontecimiento memorable, cómo convertir una conversación trivial en un desencadenante de profunda reflexión.
Sin tapujos
A lo largo de las páginas, la autora también se dedica a desmontar las máscaras sociales y culturales que nos rodean. El mundo de la política, las relaciones personales, la muerte misma, son mirados con una ironía mordaz pero también con una sensibilidad que no se reduce a lo superficial. Torres no huye de los temas difíciles ni de las sombras que se ciernen sobre la humanidad, pero al mismo tiempo no deja que esas sombras eclipsen el resplandor de la vida.
Una vez más, Maruja Torres se revela como una escritora introspectiva y audaz, que sabe capturar la esencia de lo humano, que no teme mostrar sus vulnerabilidades, pero que también tiene la capacidad de transformar esas vulnerabilidades en fuerza. «Cuanta más gente se muere, más ganas de vivir tengo» es un testimonio poderoso de la vida misma, en toda su crudeza y belleza, y una invitación a vivir sin reservas, a abrazar el caos del mundo con una sonrisa y una mirada curiosa.

“Este libro no va de la muerte, sino de la celebración de la vida. De la lucha por la vida, que es la esencia de la vida misma, tal como la siento, aunque sea jodidamente corta incluso cuando más se prolonga. Va este libro, también, de entregarse al Tiempo y descansar en su incógnita, en vez de pelearlo. Convertir lo que te quede en una vivienda honda, un paisaje complejo donde importe menos la longitud que la profundidad.”
Sin duda, este libro será un refugio para los que buscan no sólo respuestas, sino también compañía en la travesía de la vida. Muy recomendable.
(*) Foto Maruja Torres por Jesús Ugalde.