«Yoga» de Emmanuel Carrère: un auto exorcismo redentor extremadamente recomendable

Hace apenas un par de días finalicé «Yoga», el último libro de Emmanuel Carrère. Una travesía por las tinieblas vitales y personales de su autor, donde su estrecho vínculo con su sanador cuadro de mandos compuesto por la práctica del yoga, taichi y la meditación le mantiene, en parte, a flote… A través de él y de sus experiencias, narradas sin florituras y con toda la crudeza con la que es capaz, nos muestra sus aristas pero también la luz en su propio camino. Y todo ello, lo hace compartiendo los parabienes que esta triada (yoga · taichi · meditación) ha tenido en su vida, mientras nos narra en primera persona una de sus crisis depresivas más profundas, que provocó que tuviesen que hospitalizarle en un psiquiátrico durante cuatro meses, y le diagnosticasen trastorno bipolar…

“Es perturbador que casi a los sesenta años te diagnostiquen una enfermedad que has sufrido, sin denominarla, toda tu vida. Al principio te sublevas, después lees lo que se puede leer sobre este tema, repasas toda tu vida y te das cuenta de que encaja. Que toda mi vida ha estado sujeta a esa alternancia de fases de excitación y de depresión, donde esos altos son más altos y los bajos más bajos que la media, hasta el punto de que su sucesión llega a ser patológica.”

Como os adelantaba, «Yoga» es directo y no contiene artificios, y justo eso es lo que lo hace tan apetecible y devorable. Basta con un fin de semana para poder engullirlo sin freno, aunque os aconsejo que lo paladeéis. Vale la pena. Sumergirse en él implica traspasar capas y atravesar zonas pantanosas que el propio Carrère relata con dolor, pero que son necesarias para que el «auto exorcismo» surta efecto, y para que logremos ponernos en su lugar buscando lugares comunes. Porque ya sabemos que de nada sirve guardar la basura bajo la alfombra…

“La meditación es todo lo que te pasa por la conciencia durante el tiempo en que estás inmóvil, en silencio. La meditación es provocar que nazca en tu interior un testigo que observa el torbellino de los pensamientos sin permitir que te arrastren. La meditación es ver las cosas como son. La meditación es descubrir que eres otra cosa que tu ego. La meditación es zambullirse y afincarse en las contrariedades de la vida. La meditación es no juzgar. La meditación es prestar atención. La meditación es estar al corriente de que los demás existen. La meditación es estar en tu lugar, sea donde sea. La meditación es aceptar todo lo que se presenta. La meditación es no contarse más historias. La meditación es vivir en el instante presente.”

Por otro lado, uno de los aspectos que más me han gustado de «Yoga» es la forma en la que Carrère comparte sus aprendizajes, sin una vocación evangelizadora o idílica. Y eso es lo que hace que te vincules más fuertemente con su discurso, sin sentir que te está contando milongas, ya que narra tanto sus experiencias como sus propias sensaciones siempre desde un punto de vista crítico y nada aleccionador. Y digo esto, porque aunque a simple vista y debido a su título pueda parecer un libro de autoayuda, no lo es en absoluto. Su vocación nace de la autoexploración y de la necesidad de compartir lo aprendido, mientras reconoce que sigue transitando por el camino de las baldosas «para ser mejor persona».

Por último, y sin querer desvelaros más allá…, tenéis que saber que «Yoga» también es un diario de viaje, de recuerdos, de vivencias como su retiro de Vipassana, de trágicos incidentes como el atentado de Charlie Hebdo, y de anécdotas que ayudan a humanizar a su autor y también a nosotros mismos. Porque a través de sus errores, de sus juicios, de sus remordimientos, de su tristeza, de ese autocastigo que se infringe… y de lo que acontece en su vida, nos reconoceremos, aunque no hayamos vivido sus mismas circunstancias, y conectaremos con nuestro propio sufrimiento, con la bendita compasión y con el autocuidado como vía de salvación.

Editorial Anagrama.

(*) Foto: Rtve.


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