Niceaunties: la revolución estética, política y tierna de las tías del futuro

En una era donde la inteligencia artificial parece alejarse de lo humano, el proyecto Niceaunties hace exactamente lo contrario: utiliza la tecnología para amplificar la memoria, la emoción y la imaginación colectiva, especialmente desde la experiencia femenina del sur global. Detrás de este universo visual surrealista, hilarante y profundamente político, se encuentra Wenhui, una artista y diseñadora con sede en Singapur que ha decidido rendir homenaje a esas mujeres que suelen ser invisibilizadas: las tías.

Como media partners de OFFF Barcelona, recientemente conversamos con ella sobre cómo surgió este proyecto, por qué la figura de la tía tiene tanto poder narrativo y qué papel puede jugar el arte generado con IA para reflexionar sobre la identidad, la memoria y la ternura radical.

¿Cómo nació Niceaunties?

Niceaunties nació de la curiosidad. A comienzos de 2023 descubrí la inteligencia artificial y el uso de prompts en lenguaje natural. Empecé a experimentar y, de forma muy natural, dirigí mi atención hacia las mujeres que me rodeaban: las tías con las que crecí. Sus comportamientos, contradicciones y calidez moldearon gran parte de mi mundo. Quería explorar por qué el término «tía» tenía connotaciones tan negativas donde yo crecí, y cómo sería reapropiarlo desde el humor, la exageración y la ternura. Empezó como algo pequeño, pero rápidamente se convirtió en un mundo especulativo completo: el Auntieverse.

¿Qué representan las “Niceaunties”? ¿Por qué decidiste centrarte en esta figura y cómo ha evolucionado a lo largo del proyecto?

Las Niceaunties representan complejidad: fuerza, absurdo, amor, cuidado, terquedad, resiliencia. Encarnan a mujeres que muchas veces han sido ignoradas, ridiculizadas o reducidas a estereotipos. Centrarme en las tías me permitió explorar el envejecimiento, las expectativas culturales y los estándares de belleza de una forma lúdica y especulativa. Con el tiempo, el proyecto se expandió: las tías pasaron de ser figuras locales a convertirse en arquetipos universales, navegando el colapso ambiental, el capitalismo, la tecnología y la alegría, siempre en sus propios términos.

Tu obra está profundamente conectada con la cultura del sur de Asia, la experiencia de la diáspora y un imaginario femenino colectivo. ¿Cómo interactúan estas capas dentro de tu trabajo?

Crecí rodeada de mujeres moldeadas por la tradición y la modernidad, el deber y los sueños. Las culturas del sur y sudeste asiático —especialmente las comunidades de la diáspora china— valoran la familia, la comunidad y la resiliencia, pero también imponen muchas expectativas sobre las mujeres a medida que envejecen. Todas esas tensiones viven dentro del Auntieverse. La mirada diaspórica me permite ver a las tías tanto desde dentro como desde fuera: con afecto, pero también con una crítica suave, equilibrando la memoria personal con la creación de mitología colectiva.

Niceaunties es también una crítica aguda y humorística de los estereotipos de género. ¿Qué papel juega el humor en tu narrativa visual?

El humor es esencial. Abre puertas a conversaciones difíciles. Hace que la crítica se sienta cercana, en lugar de conflictiva. Muchas tías reales son cómicamente directas, prácticas, sin rodeos, y quería que el tono del proyecto reflejara eso. El humor también protege la ternura: me permite criticar las expectativas sociales sin amargura y construir narrativas donde el absurdo sea una herramienta de supervivencia y de poder.

“El humor es esencial. Abre puertas a conversaciones difíciles.”

¿Cómo abordas el proceso creativo cuando trabajas con IA?

Trato a la IA como un cuaderno de bocetos que responde en tiempo real. Suelo tener una idea clara antes de comenzar —estructuras visuales, emociones, relatos— y uso los prompts y la iteración como una forma de pensar en voz alta con la máquina. No es automatización, es colaboración. Cuido mucho la curaduría, edito y doy forma intencionadamente a los resultados, combinando habilidades de diseño tradicional con materiales generados por IA para construir relatos visuales complejos y significativos.

En tu opinión, ¿cómo puede el arte generado con IA servir para explorar o amplificar temas sociales? ¿Han surgido estos temas de forma orgánica en tu trabajo?

La IA puede visualizar futuros especulativos y realidades emocionales de forma rápida, lo que la convierte en una herramienta poderosa para amplificar narrativas sociales poco exploradas. Temas como el envejecimiento, la degradación ambiental, el trabajo femenino y el consumismo surgieron de forma muy natural en el Auntieverse. La IA me ha permitido exagerar, hibridar y comprimir visualmente estas ideas, acercando la sátira, la crítica y la ternura en un mismo plano.

“A través de la IA puedo reimaginar esos actos íntimos e invisibles de cuidado de una forma universal y surrealista.”

Un ejemplo fue cuando trabajé en Goddess, un proyecto que comenzó como un intento personal de recrear recuerdos de mi abuela haciendo albóndigas de pescado —algo de lo que no existía ningún registro visual—. Lo que comenzó como un acto de memoria se convirtió en una reflexión más profunda sobre el trabajo doméstico y afectivo que realizan nuestros seres queridos, muchas veces olvidado o infravalorado. Espiritualmente, me hizo pensar en lo fácil que es perder de vista quiénes somos o cuál es nuestro vínculo con los demás.

A través de la IA puedo reimaginar esos actos íntimos e invisibles de cuidado de una forma universal y surrealista. Tal vez este trabajo no trata solo de gratitud, sino de rastrear vínculos, memorias y la búsqueda constante de sentido, especialmente en un mundo que prioriza la velocidad y la superficie por encima de la profundidad.

Tu proyecto ha conectado con una comunidad global muy diversa. ¿Qué reacciones te han sorprendido más? ¿Y qué has aprendido de ellas?

Lo que más me sorprende es lo universal que es la figura de la «tía». En todas las culturas, la gente ve reflejos de sus propias madres, abuelas, vecinas. Algunas personas se ríen, otras lloran.

He aprendido que el humor y el cuidado trascienden fronteras, y que las personas anhelan espacios donde el envejecimiento y lo cotidiano sean celebrados, no despreciados. Me confirmó que contar historias —incluso historias absurdas y especulativas— puede tener una resonancia emocional muy profunda.

En un mundo digitalmente saturado, ¿cómo logras crear imágenes tan potentes y memorables? ¿Qué hace que una imagen “funcione” para ti?

Para mí, una imagen funciona cuando lleva una historia en su interior, cuando algo en la escena parece vivo, aunque sea extraño o irreal. En un entorno saturado, la honestidad corta el ruido. Me concentro en la claridad emocional, en yuxtaposiciones inusuales y en texturas de la memoria, asegurándome de que cada imagen se sienta a la vez sueño, documento y anhelo.

“Las personas anhelan espacios donde el envejecimiento y lo cotidiano sean celebrados, no despreciados.”

¿Qué te inspira más allá del arte? ¿Hay libros, películas o experiencias que nutren tu universo visual?

Los recuerdos de la infancia, especialmente los más mundanos. Los azulejos de la cocina de mi abuela. Mangas como Doraemon, que me enseñaron que el futuro podía ser absurdo y mágico. Documentales medioambientales. Fotografías antiguas de ciudades antes de la globalización. Libros como «The Magic Faraway Tree» de Enid Blyton. Los viajes, especialmente esos momentos de desplazamiento y absurdos cotidianos. Me nutre todo lo que muestra cómo la vida real puede deslizarse suavemente hacia la imaginación.

¿Qué nuevas posibilidades o caminos narrativos imaginas para Niceaunties? ¿Estás imaginando nuevos formatos, colaboraciones o caminos narrativos?

Estoy desarrollando NiceJellies, una extensión del Auntieverse en forma de proyecto especial que se revelará este año. También estoy explorando instalaciones físicas, performance y colaboraciones que lleven las narrativas del Auntieverse a espacios públicos compartidos. A largo plazo, me encantaría construir entornos interactivos donde los visitantes puedan entrar en el mundo de las tías: mitad parque temático, mitad archivo crítico.

Por último, ¿cómo imaginas a la tía del futuro? ¿Sigue siendo amable? ¿Sigue siendo rebelde?

Por supuesto. La tía del futuro es aún más rebelde: se ha descargado en la blockchain, convierte microplásticos en alta costura y está fundando comunas intergeneracionales en ciudades flotantes. Es tierna y feroz, divertida y política, sabia y caótica. Sigue siendo amable… pero a su manera. Siempre.

“La tía del futuro es tierna y feroz, divertida y política, sabia y caótica.”

(*) Fotos proporcionadas por Niceaunties.

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