Gagosian presenta «Japanese Art History à la Takashi Murakami»

«Japanese Art History à la Takashi Murakami» presenta unas extraordinarias y nuevas pinturas presentadas en una serie de pantallas históricas. Todas ellas pueden verse en la galería Gagosian Grosvenor Hill (Londres).

Dirección: 20 Grosvenor Hill, London
Horario: De martes a sábado de 10 a 18 h. Hasta el 8 de marzo de 2025

En esta ocasión, el artista continúa su fascinación por la narrativa del arte japonés, ofreciendo sus propias interpretaciones de pinturas históricas. Por ello, al «murakamizar» estas imágenes icónicas, al mismo tiempo reflexiona sobre la erosión del antiguo esplendor de la nación; y sobre ésta ha sido impactada por nuevas estéticas y valores asociados con su apertura hacia Occidente después del fin del período Edo (1603–1868).

«Rakuchu-Rakugai-zu Byobu: Iwasa Matabei RIP» (2023–24) está modelado sobre «Rakuchu-Rakugai-zu Byobu» (Escenas en Kyoto y sus alrededores) (Versión Funaki) de la colección del Museo Nacional de Tokio. La obra original del siglo XVII muestra la ciudad con extraordinario detalle a través de dos pantallas plegables de seis paneles. La versión de Murakami, encargada para su exposición «Mononoke Kyoto» en el Museo de Arte Kyocera de la Ciudad de Kioto, pobló sus nubes de pan de oro con calaveras, un memento mori inspirado por una visita al cementerio de Toribeno. Además, integra ejemplos de su propia iconografía, incluidos los personajes de caras sonrientes con flores y su familiar figura Mr. DOB.

Asimismo, las pinturas de Murakami sobre los «Cuatro Símbolos», guardianes míticos de Kioto, emparejan a cada uno de sus sujetos con ubicaciones metropolitanas alineadas con las cuatro direcciones del compás: la Tortuga Negra se asocia con el Monte Funaoka y el Monte Kitayama en el norte de la ciudad; el Dragón Azul con el río Kamo en el este; el Pájaro Bermellón con el estanque Ogura en el sur; y el Tigre Blanco con la carretera San’indo en el oeste.

Para llegar a estas yuxtaposiciones, Murakami combinó sus propios bocetos con imágenes generadas por inteligencia artificial y fragmentos de sus obras anteriores, en un proceso que paralelamente evoca la inventiva de los artistas anteriores al representar criaturas desconocidas o imaginarias.

Otro díptico espectacular representa a los dioses del viento y del trueno en una mezcla de técnicas clásicas de pintura japonesa con el pop art, el anime y los gráficos otaku que Murakami denomina «Superflat». Esta representación emparejada emplea los mismos motivos y composiciones que Tawaraya Sotatsu (c. 1570–c. 1640), Ogata Korin (1658–1716) y Sakai Hoitsu (1761–1828) volvieron a interpretar aproximadamente un siglo después. Al mismo tiempo, permite a los espectadores observar el desarrollo de la escuela Rinpa de Kioto. En las pinturas de los artistas premodernos, los sujetos son representados como deidades budistas o sus sirvientes; hoy en día, a veces incluso aparecen en packagings comerciales en forma de iconos similares a caricaturas, una transformación reflejada en el tratamiento de Murakami.

Otras obras destacadas de la exposición son las pinturas de figuras y flores, y un tondo. En una de ellas, Murakami rehace un conjunto de pantallas Daigo Hanami-zu de la colección del Museo Nacional de Historia Japonesa en Sakura, que muestra un evento de observación de flores de cerezo en los terrenos del templo Daigoji de Kioto; en otra, reinterpreta un par de pantallas Kiku-zu de Korin que representan crisantemos en blanco, verde, negro y dorado.

Una versión de otra pantalla del mismo artista presenta racimos de malvas en rojo, rosa y blanco, mientras que una obra inspirada en una pantalla de la colección del Museo Artizon en Tokio, reproduce una composición de malvas y pavos reales.

El tondo – es una composición pictórica realizada en forma de disco y no en rectángulo, como es tradicional – presenta patrones acuáticos, o «Agua de Korin», y crisantemos repetidos, motivos desarrollados por Korin que a veces también aparecen en telas de kimono. En este puente entre el arte y la moda, Korin, quien era hijo de un comerciante de kimonos, podría considerarse el precursor creativo de Murakami.

En paralelo a la exposición, el arte de Murakami también estará presente en la Gagosian Burlington Arcade, mediante cuatro nuevas pinturas de sus icónicas flores sonrientes.

Por último, también estará disponible un número de copias limitadas del catálogo que documenta la exposición de 2022, que bajo el mismo título realizó en la Gagosian Nueva York. El mismo incluye una postal coleccionable diseñada por el artista.

Muy recomendable.

Sobre Takashi Murakami

Takashi Murakami nació en Tokio, donde vive y trabaja. Sus obras están en colecciones de instituciones como el Museum of Modern Art, Nueva York; Museum of Fine Arts, Boston; Museum of Contemporary Art, Chicago; Museum of Contemporary Art, Los Ángeles; The Broad, Los Ángeles; San Francisco Museum of Modern Art; y 21st Century Museum of Contemporary Art, Kanazawa, Japón.

Entre sus exposiciones se incluyen «Murakami Versailles», Château de Versailles, Francia (2010); «Murakami: The 500 Arhats», Mori Art Museum, Tokio (2015); «Murakami by Murakami», Astrup Fearnley Museet, Oslo (2017); «The Deep End of the Universe», Albright-Knox Art Gallery, Buffalo, NY (2017); «Under the Radiation Falls», Garage Museum of Contemporary Art, Moscú (2017); «The Octopus Eats Its Own Leg», Museum of Contemporary Art, Chicago (2017, que viajó a Vancouver Art Gallery, Canadá, y al Modern Art Museum of Fort Worth, Texas, en 2018); «Murakami vs. Murakami», Tai Kwun Contemporary, Hong Kong (2019); «MurakamiZombie», Busan Museum of Art, Corea del Sur (2023); «Mononoke Kyoto», Kyoto City Kyocera Museum of Art, Japón (2024); y «Hiroshige’s 100 Famous Views of Edo» (con la participación de Takashi Murakami), Brooklyn Museum, Nueva York (2024).

(*) Fotografías realizadas por Josh White, y proporcionadas por Gagosian. © 2023–24 Takashi Murakami/Kaikai Kiki Co., Ltd. Todos los derechos reservados.

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