El paraíso se llama Buenavista Lanzarote Country Suites

Hay lugares en el mundo que descubres un día y que sabes que de alguna manera les perteneces. Bien, pues eso es lo que nos sucedió con Lanzarote, y concretamente con Buenavista Lanzarote Country Suites. Un conjunto de cinco apartamentos de diseño incomparable, ubicados en el paraje volcánico de La Geria, que están especialmente destinados a personas interesadas en el arte y la naturaleza, y que sobre todo quieran vivir la verdadera experiencia que esta preciosa isla aguarda.

Los artífices de este proyecto son el matrimonio formado por Mayca y Gonzalo Bethencourt, quienes además de regentar este lugar casi mágico, viven en él junto a sus dos hijas pequeñas.

La verdad es que da gusto que en los tiempos que corren todavía haya gente con ganas de hacer las cosas bien, alejándose de lo preestablecido, y que apueste por lugares con encanto, autenticidad, raíces… y vaya más allá de la estética.

Y es que Buenavista Lanzarote Country Suites no es un «hotel» al uso sino un proyecto de turismo rural sostenible, ecológico y respetuoso con el paisaje lunar de arenilla negra en el que se encuentra.

Aquí reciclan el agua, las habitaciones se iluminan con energía solar, las estufas proveen la climatización necesaria cuando hace frío, y, en definitiva, todo tiene sentido: desde el diseño de sus habitaciones, completamente en sintonía con el entorno, hasta las vajillas de Eguzkine con la que sirven los deliciosos desayunos elaborados con ingredientes locales y ecológicos, así como el silencio sepulcral que a los de ciudad nos parece la panacea y el trato cercano hasta la construcción en la que se erige el «Buenavista» – Gonzalo aprovechó un antiguo almacén rural para transformarlo en este bonito edificio de líneas minimalistas -.

«En este proyecto he podido reunir mis diferentes intereses. Y me siento feliz de poder vivir junto a mi familia rodeado de naturaleza y de poder compartir con los huéspedes este territorio y la manera que tengo de ver la isla.» Gonzalo Bethencourt

*Queremos hacer especial mención a las ricas mermeladas caseras que hace Mayca con las frutas de la finca.

Aunque como os adelantábamos el lugar en su remanso de paz, las suites están insonorizadas e incluyen cocina, barbacoa, TV, wifi – aunque estas dos últimas cosas son absolutamente prescindibles cuando estás en un lugar como éste – y también el desayuno, que lo sirven en cada una de las habitaciones con unas preciosas cestas de mimbre, generando una experiencia excepcional.

Las cinco suites han sido rehabilitadas y diseñadas por el arquitecto conejero Néstor Pérez Batista, amigo de toda la vida de Gonzalo, el propio Gonzalo y su mujer Mayca. Cada una de ellas tiene el nombre de un punto cardinal, menos la que recibe el nombre de Lagar, que hace referencia al recipiente donde se pisa o prensa la uva para obtener el mosto. Una denominación muy oportuna estando en La Geria, la zona vinícola por excelencia de Lanzarote.

Nosotros estuvimos en tres de sus suites y lo cierto es que no podríamos decidirnos por ninguna. Todas tienen una personalidad diferente que las hace incomparables. Lo mejor es que elijáis la que elijáis siempre acertaréis.

Como podréis ver a través de las fotografías, Buenavista Lanzarote Country Suites no tiene parangón. No es nada pretencioso, a pesar de tener los mimbres para poder serlo, y eso le honra. Todas las estancias cuentan con piezas de arte y obra de amigos artistas, como las baldosas del baño y la ducha de la Suite Lagar, que es una absoluta maravilla. Así como libros y detalles muy bien seleccionados por sus dueños, que dotan a cada espacio de esa maravillosa sensación de hogar, abstrayéndose por completo de cualquier otra experiencia hotelera. Lo dicho: esto es otra cosa.

«La felicidad es la naturaleza, belleza y tranquilidad.» Debasish Mridha

«Tenemos que recoger y aprender de nuestro propio medio para crear, sin tener que partir de ninguna idea establecida. Ésta ha sido la razón fundamental que ha reforzado la personalidad de Lanzarote. No tenemos que copiar a nadie. Que vengan a copiarnos.» César Manrique

Otro de los aspectos por los cuales elegimos este lugar para alojarnos es porque no está en zona de playa, aunque en realidad la isla es tan pequeña que todo está cerquita. Pero al estar localizado casi a los pies del Timanfaya, en el malpaís volcánico, y rodeado a su vez de 10 hectáreas de viñedo con los típicos emparrados circulares de malvasía, consigue lo imposible en este mundo loco: el descanso absoluto, la comunión con la naturaleza y la conexión con uno mismo. Ahora que por suerte está tan de moda la meditación y el mindfulness, no hay lugar más recomendado en la isla para sentir más que nunca el aquí y el ahora, sin florituras.

Asimismo, os dejamos por aquí el reportaje sobre Lanzarote que hemos preparado, para que no os perdáis nada de esta isla bonita. El broche de oro lo pone Buenavista Lanzarote Country Suites, el oasis canario que logrará que os enamoréis más si cabe de este paraíso.

«La paz viene del interior. No la busques fuera.» Siddhartha

(*) Fotos: Ely Sánchez y Cecilia camacho.


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