Cavea: del espacio de poder al lugar de encuentro

Brut Collective y DesignUnDisciplined reunieron en Gante a diseñadores, arquitectos y artistas para explorar cómo convivimos. En la antigua sala del consejo del Gouvernement, las piezas compartieron espacio con una pregunta sobre quién participa y qué lugar ocupa.

La disposición de una sala condiciona lo que sucede en ella: quién puede hablar, hacia dónde se dirige la atención y qué distancia separa a quienes participan. Cavea partió de esa relación entre espacio y comportamiento para ocupar la histórica sala del consejo de la antigua sede del Gobierno en Gante. Allí donde antes se discutía y se tomaban decisiones, Brut Collective y DesignUnDisciplined propusieron un encuentro entre distintas maneras de entender el diseño.

Celebrada del 3 al 11 de octubre de 2026 dentro de Design Fest Gent, la exposición reunió investigaciones materiales, objetos y propuestas artísticas alrededor de una cuestión compartida: cómo imaginar otras formas de vivir juntos. El emplazamiento aportó algo más que un escenario singular, porque introdujo en la lectura de las obras la memoria de un espacio dedicado a la representación y al ejercicio del poder.

De mirar el escenario a compartir las gradas

El título remite a la cávea, el graderío destinado a los espectadores en el teatro antiguo. La propuesta curatorial recuperó esa arquitectura de reunión y cuestionó la distribución jerárquica que históricamente ordenaba sus asientos. La atención se desplazó hacia quienes miran, escuchan y comparten un lugar, ampliando el interés de la exposición más allá de aquello que ocupa el centro.

Los organizadores plantearon las gradas como un espacio abierto a personas, objetos, máquinas, naturaleza y formas híbridas. Esta ampliación permitió interrogar qué incluimos cuando hablamos de convivencia: además de las relaciones humanas, entran en juego los materiales que utilizamos, las tecnologías que incorporamos y los entornos de los que dependemos.

Leída desde esa perspectiva, Cavea proponía pensar el diseño a través de las relaciones que establece. Un objeto puede estudiarse por su forma y su función, pero también por cómo modifica el espacio que comparte con otros y por el comportamiento que invita a adoptar. La antigua sala del consejo hizo especialmente pertinente esa lectura.

Cavea proponía pensar el diseño a través de las relaciones que establece.

Una exposición construida entre varias voces

La colaboración entre Brut Collective y DesignUnDisciplined reunió dos responsabilidades complementarias: ambos compartieron el comisariado, mientras DesignUnDisciplined asumió la coordinación y Brut Collective el diseño expositivo. Linde Freya Tangelder, Nel Verbeke, Charlotte Jonckheer y Bram Vanderbeke por parte de Brut, y a Siegrid Demyttenaere y Elien Haentjens por parte de DesignUnDisciplined.

Para Brut, trabajar colectivamente forma parte de una trayectoria iniciada en 2018. El grupo sitúa el potencial arquitectónico, escultórico y emocional del diseño entre sus intereses comunes y desarrolla instalaciones donde las obras individuales se relacionan dentro de un entorno concebido conjuntamente. Esa manera de trabajar permite mantener la singularidad de cada práctica y, al mismo tiempo, someterla a la proximidad de otras.

Brut Collective desarrolla instalaciones donde las obras individuales se relacionan dentro de un entorno concebido conjuntamente.

Cavea extendió esa conversación a participantes como Théophile Blandet, Liesbet Bussche, Marie Caye, Audrey Large, Odd Matter, Nonhuman Nonsense, Gijs Van Vaerenbergh y Sharon Van Overmeiren. La presencia de colaboraciones como Suhee Kim con Camille Tan, o Diane Steverlynck con Maud Vande Veire y OpenStructures, reforzó el interés por las autorías compartidas. El conjunto dio cabida a distintas disciplinas sin imponerles un único lenguaje formal.

Bram Vanderbeke: construir desde la materia

Entre esas aportaciones, el trabajo de Bram Vanderbeke permite seguir de cerca cómo una investigación material puede atravesar el objeto, la escultura y la arquitectura. El artista y diseñador belga, afincado en Gante, se graduó en la Design Academy Eindhoven en 2016, después de formarse en diseño en la Real Academia de Bellas Artes de Gante.

Su práctica estudia las relaciones entre las piezas, el entorno arquitectónico y quienes las utilizan. La ambigüedad entre una obra autónoma y un elemento funcional forma parte deliberada de su trabajo, que recurre a materiales y procedimientos constructivos para alterar nuestra percepción de la escala y del espacio.

En Cavea presentó obras de las series Casted Models y Alucast Sculptures, además del Woven Stool desarrollado con Wendy Andreu. Las tres propuestas permitieron observar operaciones distintas —moldear, fundir, plegar y ensamblar— y comprobar cómo el procedimiento deja una huella reconocible en el resultado.

Casted Models: pequeñas arquitecturas de hormigón

Los Casted Models son objetos únicos de hormigón que sugieren posibles desarrollos arquitectónicos. Su origen está en composiciones intuitivas de ladrillos apilados, a partir de las cuales Vanderbeke realiza las piezas. El cambio de escala queda abierto a la imaginación: una forma que se observa como objeto puede insinuar un fragmento de edificio o una construcción de mayores dimensiones.

Los Casted Models son objetos únicos de hormigón que sugieren posibles desarrollos arquitectónicos.

La superficie conserva rugosidades, imperfecciones y pequeñas variaciones cromáticas que le confieren un aspecto erosionado. El hormigón adquiere así una presencia expresiva vinculada a su propio proceso de elaboración, con detalles que invitan a detenerse en aquello que normalmente podría considerarse una irregularidad.

Esa atención modifica la lectura del material. Acostumbrados a asociarlo con estructuras y obras de construcción, aquí podemos observarlo a una escala cercana y reconocer cómo textura, volumen y proporción participan de una misma investigación. La pieza funciona tanto por lo que muestra como por las posibilidades constructivas que permite imaginar.

Alucast Sculptures: la superficie cuenta el proceso

En las Alucast Sculptures, las formas se esculpen inicialmente en grandes bloques de cera y después se funden en aluminio. Las marcas del trabajo físico permanecen visibles sobre el metal, de modo que la superficie conserva información sobre los gestos que la precedieron.

El pulido deliberadamente tosco produce zonas que reflejan la luz y otras que la absorben. La atención pasa entonces del contorno de la escultura a sus variaciones superficiales, donde las huellas de fabricación influyen en la manera de percibir el volumen.

En relación con los Casted Models, estas obras muestran cómo un cambio de material transforma la presencia de un objeto. El hormigón y el aluminio permiten explorar registros distintos, aunque ambos conservan rastros de su elaboración. Esa continuidad ayuda a comprender la investigación de Vanderbeke más allá de una colección de formas aisladas.

Woven Stool: pensar el metal como un tejido

La colaboración con Wendy Andreu traslada el interés por la construcción a un sistema de placas de aluminio que se entrelazan, se pliegan y se sueldan. En Woven Stool, el principio de ensamblaje recuerda al tejido, trasladando esa lógica a un material rígido.

La relación entre las partes define tanto la estructura como la apariencia del taburete. Su interés reside en hacer perceptible cómo está construido y en mostrar que una técnica asociada a una familia de materiales puede servir para investigar otra. El nombre permite reconocer esa referencia sin necesidad de ocultar la naturaleza metálica de la pieza.

Dentro de Cavea, el trabajo conjunto de Andreu y Vanderbeke aportó un ejemplo concreto de intercambio entre prácticas. La colaboración quedó expresada en un objeto donde material, sistema constructivo y función se desarrollan de manera inseparable.

El espacio que dejamos a los demás

La exposición planteó el encuentro como una condición para mirar de otra manera. En lugar de cerrar la conversación con una respuesta única, reunió obras capaces de suscitar lecturas diferentes sobre la materia, la construcción y el espacio compartido.

Cavea dejó una pregunta que sigue siendo pertinente después de su cierre: cómo diseñar lugares y objetos que admitan otras presencias y formas de participar. Su paso por una antigua sala de gobierno dio especial fuerza a esa cuestión, al recordar que disponer asientos, reunir cuerpos y orientar miradas también son decisiones sobre nuestra manera de convivir.

(*) Fotos: Alexander Popelier.

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