Arquitectura con alma, juego y propósito: así es BIG en España

En un momento en el que la arquitectura no solo moldea espacios, sino también formas de vivir, trabajar y relacionarnos con el entorno, los estudios más visionarios del mundo están redefiniendo las reglas del juego. Uno de ellos es BIG (Bjarke Ingels Group), el influyente estudio de arquitectura danés que ha conquistado la escena global con proyectos tan icónicos como disruptivos. Ahora, con la mirada puesta en el sur de Europa, BIG apuesta por España como un nuevo punto de inflexión en su expansión.

Donde el diseño se convierte en idea

En el universo de BIG (Bjarke Ingels Group), la arquitectura no es solo una forma de construir, sino una forma de pensar. Una idea llevada al espacio. Un cruce entre utopía y estrategia.

Hablamos con João Albuquerque, socio del estudio y responsable de su presencia en la península ibérica, para descubrir cómo esta visión única está tomando cuerpo en España a través de proyectos emblemáticos y, ahora, con la apertura de su nueva oficina en Barcelona.

Barcelona como laboratorio: una nueva sede que también es arquitectura

La nueva oficina de BIG en Barcelona no es solo un punto de operaciones, sino un manifiesto arquitectónico.

Diseñada por el propio estudio, la sede encarna los valores que definen su ADN: apertura, fluidez, creatividad y sostenibilidad. No se trata de un espacio corporativo al uso, sino de un entorno pensado para fomentar la colaboración, el pensamiento disruptivo y el contacto directo con el tejido local.

“Barcelona representa un cruce muy interesante entre cultura, historia y experimentación urbana. Estar aquí nos permite conectar con lo que ocurre en el sur de Europa desde dentro”, nos cuenta João.

Sostenibilidad hedonista: diseñar para el placer (y el planeta)

Uno de los conceptos más provocadores que BIG ha introducido en el discurso arquitectónico actual la sostenibilidad hedonista.

“BIG ha introducido en el discurso arquitectónico actual la sostenibilidad hedonista.”

Lejos de los discursos culpabilizadores, propone una mirada optimista: ser sostenibles no implica renunciar, sino ganar en calidad de vida.

Este principio se refleja claramente en dos de los proyectos más significativos que el estudio está desarrollando en España: el Joint Research Center en Sevilla y el Gastronomy Open Ecosystem (GOe) en San Sebastián.

JRC Sevilla: ciencia, luz y territorio

En Sevilla, el Centro Común de Investigación, promovido por la Comisión Europea, se levanta como un campus-laboratorio que busca redefinir la forma en que trabajamos, pensamos e investigamos.

La arquitectura se adapta al clima y al paisaje andaluz: una gran pérgola solar cubre el espacio, filtrando luz y produciendo energía, mientras los materiales locales –como piedra caliza o cerámica– reducen la huella de carbono y dialogan con la historia.

“El edificio no solo acoge la investigación, la inspira. Queríamos que el diseño potenciara la colaboración y la creatividad, como si el espacio mismo fuera un experimento”, explica João.

GOe San Sebastián: arquitectura que se saborea

En el corazón del distrito de innovación de San Sebastián, el GOe es mucho más que un centro culinario: es una plataforma para la exploración, el aprendizaje y la comunidad. Su forma sinuosa se integra en el paisaje urbano como si fuera una ola –en referencia al cercano mar Cantábrico–, y su cubierta verde no solo embellece, sino que regula temperatura y recoge agua de lluvia.

Es un proyecto que combina lo tangible y lo simbólico: arquitectura como ingrediente activo de un ecosistema gastronómico, cultural y sostenible.

Más que edificios: una manera de mirar el mundo

BIG ha sido desde sus inicios un estudio que rehúye etiquetas. Su arquitectura es a la vez seria y lúdica, racional y provocadora, técnica y emocional. En lugar de elegir entre dicotomías, las abraza.

Para João, esto se traduce en una forma de trabajar que combina pensamiento analítico, intuición artística y tecnología avanzada:

“Cada proyecto es una oportunidad para replantear lo que creemos que sabemos sobre los espacios. ¿Cómo podemos hacer que un edificio sea más útil, más bello, más accesible, más eficiente… y más inspirador?”

El futuro ya está aquí

Con la llegada de tecnologías como la inteligencia artificial, la fabricación digital o los gemelos digitales (digital twins), BIG ve una oportunidad de enriquecer sus procesos, no de sustituir la creatividad. La tecnología, para ellos, es un medio, no un fin.

Y esa visión se vuelve aún más relevante en el contexto español, donde las restricciones normativas o presupuestarias pueden convertirse en retos fértiles para la innovación. La nueva sede en Barcelona permite a BIG estar más cerca de esas realidades, entendiendo las particularidades de cada lugar, cada cliente y cada oportunidad.

BIG en España: redibujando lo posible

La presencia de BIG en España no es una extensión, sino una inmersión. Proyectos como el JRC en Sevilla o el GOe en San Sebastián, junto a la nueva oficina en Barcelona, no solo amplían su mapa geográfico: expanden su imaginario.

Son ejemplos de cómo una arquitectura radicalmente contemporánea puede ser profundamente humana, local y transformadora.

Porque al final, como concluye João Albuquerque, “lo que realmente nos mueve no es construir más, sino construir mejor. Y eso empieza por escuchar, imaginar y atreverse a pensar en grande.”

(*) Imágenes proporcionadas por BIG. Foto portada, foto slider 1, 5, 7 y 9: Laurian Ghinitoiu; Render 4 by Playtime; Render 2, 8 y 10 by Fusao; Fotos oficina de Barcelona: Adrià Goula; Imágenes de Noma 2.0: Rasmus Hjortshøj.

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