Aralar, la cabaña en el bosque de nuestros sueños

Vivir en una cabaña o la menos tener una para escaparnos de vez en cuando es un deseo… Y tras conocer la preciosa Cabaña Aralar cada vez lo tenemos más claro.

El proyecto de esta cabaña nace de la reforma de una antigua caseta de aperos de 20 m² situada en un entorno natural de gran valor, rodeada por la exuberante vegetación del bosque de la Sierra de Aralar (Gipuzkoa). El diseño lo ha llevado a cabo BABEL studio.

Aunque de la construcción existente no se pudo mantener prácticamente ningún elemento, debido a la normativa vigente se tuvo que mantener su tamaño y volumetría. De esta manera, el proyecto propone realzar la simplicidad de la forma original, planta cuadrada con cubierta a dos aguas, eliminando todos los añadidos y potenciando la imagen característica de una cabaña en el bosque.

La fachada está compuesta por un entramado de madera con paneles del mismo material hacia el interior, aislamiento térmico intermedio, lámina impermeable respirable y revestimiento de tablas de madera sobre rastreles ventiladas hacia el exterior.

La cubierta se ha construido con un sistema de sándwich de aislamiento y chapa grecada. Para lograr un contraste visual con el verde del bosque y lograr una mayor abstracción de formas, se ha aplicado un tinte de color negro a toda la envolvente de la caseta, que se basa en sistemas sostenibles inspirados en el propio entorno de la construcción.

“Los propietarios buscaban un espacio de retiro y a su vez un lugar de inspiración y de trabajo.”

De esta manera, la cabaña se divide en dos mitades, de igual tamaño. La primera zona, se destina a una acogedora estancia de dormitorio con una zona de estar y chimenea, creando un ambiente cálido y confortable. En esta zona se incorporan dos grandes ventanales que conectan el espacio interior con el exterior, permitiendo una sensación de total contacto con la naturaleza circundante. Todo el mobiliario es de Narata.

La otra mitad se dedica a un taller de carpintería, donde se talla la madera recolectada en el propio bosque. Este espacio incluye una pequeña zona de baño en seco. Una ventana redonda de menor escala y una puerta abatible de gran tamaño facilitan la entrada de luz y ventilación. La apertura lateral sirve de acceso para la herramienta y los troncos necesarios para el trabajo en taller.

(*) Fotos: Biderbost Photo.

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