Be inspired But don’t Copy
Recientemente sufrimos un plagio por parte de un Director Creativo. Y como algunos de vosotros habéis compartido con nosotros otros casos, queríamos aprovechar para hablar sobre este tema tan desagradable, injusto e intolerable.
Dándole muchas vueltas, tenemos claro que este tipo de situaciones básicamente las generan personas inseguras, sin recursos creativos y sin principios ni valores. Es decir, personas que ven algo, lo quieren y automáticamente hacen todo lo que está en su mano para apropiarse de ello y cumplir con sus deseos.

Esto, nos recuerda a un artículo de Milena Busquets de su última novela, en el que habla sobre los intereses desatados de ciertas personas, sobre la ambición mal entendida, el egoísmo y la mala educación. En el mismo, Busquets narraba como un amigo suyo estaba comportándose de manera interesada con una persona únicamente porque consideraba que podría serle útil en un futuro. De hecho, el argumento de este amigo era el siguiente:
“Solo importa lo que uno quiere. Lo que uno quiere. Nada más.”
Desgraciadamente, esta máxima tan terrible está mucho más presente en la sociedad actual de lo que podemos imaginar. Y puede ser el desencadenante, entre otras cosas, de copias y plagios.
Por otro lado, tal y como os avanzábamos en un inicio, es evidente que todos nos estamos inspirando continuamente. Sin embargo, el objetivo de inspirarnos no es copiar el proyecto de otro. El objetivo de sentirnos inspirados por ideas ya existentes forma parte del proceso creativo, y su fin jamás puede ser la réplica, sino que bajo ese influjo debemos encontrar nuestra particular manera de hacer las cosas. Eso implica pensar, usar nuestra imaginación y experiencia, y ser creativos. Porque si se opta por el atajo, estaremos causando daños y perjuicios a otra persona/marca/proyecto.
Asimismo, si a pesar de lo comentado, hay personas que están dispuestas a utilizar el trabajo de otra persona/marca/proyecto, es importante obtener su permiso antes de hacerlo. Y si no nos lo da, no podemos hacer oídos sordos y hacerlo igualmente. Es mandatory solicitar la autorización para reproducir, distribuir, exhibir o adaptar una obra/proyecto. De lo contrario, estaremos plagiando.
Sin más, lo que está claro es que estas situaciones se pueden evitar. No es tan difícil ser éticos, profesionales, y ante todo, buenas personas.
(*) Foto portada: Pixabay (Pexels).