Sergio Gómez: pintar desde la impermanencia

Con motivo de la próxima edición de CAN Madrid, la feria que celebra este 2026 su décimo aniversario consolidando su evolución desde Urvanity hacia una plataforma internacional de arte contemporáneo, entrevistamos a uno de los artistas que mejor encarnan esa transición entre lenguajes y generaciones: Sergio Gómez.

La feria, que reunirá a más de 50 galerías en Matadero Madrid y de la que CC/magazine es media partner, se ha convertido en un espacio donde conviven propuestas que desdibujan las fronteras entre lo urbano y lo institucional, entre lo emergente y lo consolidado. En ese territorio híbrido, la obra de Gómez encuentra un encaje natural.

Lejos de ofrecer respuestas cerradas, su trabajo se mueve en el terreno de la contradicción y la pregunta. Desde la combinación sutil de elementos reconocibles con otros puramente abstractos, su pintura cuestiona la idea de obra acabada y pone en tensión conceptos como error, corrección y permanencia. Hay en su proceso una atención casi estructural al fallo como motor de avance, una aceptación de la imperfección como condición necesaria tanto de la práctica pictórica como de la experiencia vital.

En esta conversación hablamos con él sobre tiempo, observación, accidente, cuerpo e impermanencia; sobre cómo mirar sin forzar y cómo dejar que una pintura se construya a partir de capas que dialogan entre sí. También sobre su participación en CAN Madrid junto a la galería Herrero de Tejada y los proyectos que marcarán su próximo año.

Tu trabajo plantea una forma de observación que se aleja del consumo inmediato y se aproxima más a la espera, al estar presente sin forzar. ¿De dónde nace esta relación con el tiempo y la mirada? ¿Qué papel juega en tu proceso pictórico?

Nace de la forma en que me relaciono con el mundo. Me interesa mirar sin buscar nada concreto, intentar estar presente y dejar que las cosas aparezcan por sí mismas. Una pieza no comienza en el momento de materializarse; es un pensamiento constante que se concreta en una acción física. Al ser recurrente, es normal que cualquier estímulo pueda incorporarse y alimentarlo.

Trabajo por capas: muchas veces, tras una capa completa, solo me quedo con un pequeño fragmento, y a partir de ahí construyo lo siguiente, dejando que cada parte dialogue con lo anterior.

Tu obra parte de una atención especial a lo que aparece en el espacio urbano de forma casual o residual: marcas en el pavimento, restos de pintura, arañazos… ¿Cómo transformas esos estímulos visuales en lenguaje pictórico? ¿Qué te interesa de esos fragmentos que a menudo pasan desapercibidos?

Me apasiona lo que surge de manera accidental. Registro esos fragmentos a través de fotos o la memoria visual, y los utilizo como detonantes. No los copio literalmente, sino que me sirven para generar relaciones de forma, ritmo y composición.

Me atrae su capacidad de existir entre lo casual y lo compositivo, y cómo transmiten información sobre el tiempo y la acción humana.

Tu paleta de colores tiene algo orgánico pero también muy contenido, como si tratara de dialogar con lo primario y no de imponerle una emoción. ¿Cómo construyes tu paleta?

Mis piezas se mueven siempre dentro de la misma gama; no busco inventar paletas nuevas, sino explorar cómo estos colores interactúan dentro de cada pintura.

Bajo mi pensamiento, el color adquiere importancia según la composición, y la composición se define a su vez por el color.

¿Qué lugar ocupan el error, el accidente o lo inesperado en tu proceso de trabajo?

Enfrentarme a una pieza es como jugar una partida: no hay un tiempo ni movimientos definidos, y cada acción es una reflexión sobre si es válida o no, que conlleva al siguiente movimiento. El ensayo/ error es fundamental; muchas veces las decisiones posteriores surgen de estos movimientos imprevistos.

Cada gesto abre nuevas posibilidades y puede cambiar el rumbo de la pieza, ampliando su potencial sin que exista un resultado fijo desde el inicio.

Intento documentar todo el proceso, para poder llevármelo fuera del taller y reflexionar que ha ido por buen camino.

¿Cómo influye tu cuerpo en tu manera de pintar, especialmente en formatos murales o en entornos públicos? ¿Hay algo coreográfico o rítmico en tu forma de producir?

Mi trabajo surge desde la implicación física con el espacio y la superficie. En murales y espacios públicos, cada movimiento, cada extensión corporal o gesto tiene un ritmo propio, marcado por el tamaño y las condiciones del espacio.

Incluso en el estudio, aunque más contenido, hay una dimensión física en la pintura: la postura, la repetición de movimientos y la adaptación al gesto determinan cómo la pieza se construye y se transforma en el proceso.

“Me interesa mirar sin buscar nada concreto, intentar estar presente y dejar que las cosas aparezcan por sí mismas.”

Jordi Pallarès, curador de tu exposición «Birding» en La Bibi + Reus, habla de la impermanencia como condición esencial de tu trabajo. ¿Cómo entiendes tú ese concepto? ¿Tiene que ver también con una posición frente al mundo?

Como apunta Jordi Pallarès, el cambio y como saber afrontarlo está muy presente en mi trabajo, y en «Birding» se siente más que nunca, esta muestra recalca nuestra conexión fuera y dentro de la sala, esta alineación ha hecho que el resultado sea muy sincero, hemos trabajado en equipo durante todo el proceso, desde las primeras notas hasta las últimas decisiones.

Las capas, los borrados, las correcciones y los desplazamientos reflejan que nada permanece igual, incluso en la forma de experimentar el espacio sin un único recorrido, a elección del espectador, este puede elegir como observar desde varias alturas.

Entender esto también es una postura frente al mundo: aceptar que todo cambia, que lo estable coexiste con lo efímero, y que observar implica reconocer la transformación constante sin intentar fijarla completamente.

“Las capas, los borrados, las correcciones y los desplazamientos reflejan que nada permanece igual.”

¿Qué significa para ti participar en CAN Madrid junto a la galería Herrero de Tejada? ¿Cómo surge esa colaboración y qué te interesa de su enfoque?

Trabajo junto a Herrero de Tejada, fruto de nuestra forma de ver y sentir. Me interesa especialmente su forma de trabajar desde la cercanía con los artistas y su apuesta por procesos que permiten desarrollar proyectos con profundidad.

Participar en CAN Madrid supone una oportunidad para mostrar el trabajo en un contexto donde conviven distintas líneas de investigación dentro del arte contemporáneo, y también para generar nuevas lecturas de mi trabajo.

¿Qué te inspira hoy, más allá del arte? ¿Qué imágenes, sonidos, espacios o textos están presentes en tu día a día?

Como señalaba anteriormente lo que más me engancha son esos «accidentes» que ocurren de una forma aleatoria sin que nadie los haya construido con una intención final.

Detrás de esos episodios existe una capa que me llevan a entender otros aspectos de la vida.

¿Hay algo que estés observando últimamente que todavía no haya entrado en tu pintura?

Sigo observando de la misma manera, pero quizás de forma más selectiva, ahora forma parte de mi estar. Más que enfocarme en algo concreto, tiendo a trasladar esa mirada a otros lugares o entornos, que se subrayan cuando viajo y todo es nuevo. Cuando quiero desarrollar una idea, no fuerzo que termine convirtiéndose en pintura; busco el canal que mejor la transmita.

“Cuando quiero desarrollar una idea, no fuerzo que termine convirtiéndose en pintura; busco el canal que mejor la transmita.”

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Te interesa explorar nuevos formatos, materiales o formas de exhibición en el futuro?

Recién acabamos la publicación de «Del grano a la montaña» dónde me encargué de diseñar cada página del libro junto a Swinton y Jordí Pallarès, esta es la tercera y ultima parte del proyecto, que recoge una selección muy cuidada de imágenes y textos. En poco tiempo se publicará y lo presentaremos para compartir todo lo que generó este experimento, dentro y fuera de los espacios expositivos.

Actualmente estoy pensando en «¿Cuántas veces el cielo es azul?» junto a Herrero de Tejada. Explora cómo solemos decir que algo es de cierta manera porque ocurre más veces según la estadística, aunque nunca de forma absoluta. Se dividirá en dos partes: una residencia y una muestra. Desarrollaré una obra de gran formato concebida para ser fragmentada posteriormente en su exhibición.

Podéis seguir su trabajo artístico en su cuenta de instagram.

(*) Imágenes proporcionadas por Sergio Gómez. Los retratos son de Lhaura Rain.

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