Thimea, el corto creado por Susana Fialho y producido por Jaime Hayon

Susana Fialho Mota es la creadora de este evocador cortometraje, así como la protagonista, la guionista y la directora junto a los cineastas Caque y Juan Trueba«Thimea» es pura belleza, un poema visual y una oda al Arte, que ha contado con la producción del artista y diseñador Jaime Hayon, Premio Nacional de Diseño 2021, quien a su vez ha asumido la Dirección de Arte.

Susana es actriz, directora creativa, escritora y una apasionada del diseño, del arte en general y sobre todo de las pinturas de su pareja, Jaime Hayon. Como no podría ser de otra manera, es una amante del cine de Godard, TruffautFraçois Ozon, Céline Sciamma, y Woody Allen, entre muchos otros; y también de la fotografía, ya que con su Leica lleva a cabo deliciosas composiciones fotográficas llenas de arte y sensibilidad. De hecho, os recomendamos que sigáis su perfil de instagram.

Recientemente, y con motivo de su próximo estreno, charlamos con ella sobre este proyecto y esto fue lo que nos contó. Pasen y lean.

¿Cómo surgió la idea de hacer este cortometraje junto a Jaime Hayón, que además de ser el productor es el Director de Arte de esta bella obra?

La idea surgió de la voz de un maestro, con experiencia, bagaje y sabiduría, una voz que me decía: no gastes tu energía buscando trabajo. Crea tu propio trabajo.

Después de asimilar ese consejo decidí crear mi propia obra. Fue un proceso natural porque Jaime conocía mis ideas, sabía cuáles eran mis sueños, y para él yo tenía todos los elementos para construir mi propio camino. Solo me faltaba que alguien me diese la oportunidad y creyese en mí, con todo lo que esto implica, que es la parte de financiación, y que lamentablemente muchos proyectos que he discurrido con anterioridad no salieron adelante por esa miserable razón tan reñida con la creatividad. Esa misma voz me dijo días más tarde: «yo creo en ti, y yo mismo seré el productor».

Con todo el respeto que tengo hacía esas personas que ven más allá, que se tiran al abismo en una sin razón y con todo el respeto por los que arriesgan, acepté esa milagrosa voz al mismo tiempo que discurría mi idea y escribía mi guión con el frenesí de la primera vez.

Compartí con Jaime mi primera versión de guión, y su entusiasmo que es cien veces más veloz que él mismo me hizo la propuesta más seductora que he escuchado nunca: «Me gustaría ser el Director de Arte de tu cortometraje». Y las voces de Hayon se hacían eco en el espacio. Además de jugársela a ser el productor al más estilo Hollywood, se lanzaba a crear un nuevo lenguaje para el cine.

¿Es tu primera incursión como guionista y directora de un film? ¿qué tal has vivido esta experiencia?

Digamos que es la primera vez que un proyecto creado por mi cobra vida y realidad.

Sí, he escrito otros dos cortometrajes y cuatro obras de teatro, y un libro de poemas, pero nadie hasta ahora había apostado por mí.

Aunque no queremos hacer spoiler, ¿qué puedes adelantarnos sobre la trama de Thimea?

Es un cortometraje que apela a la búsqueda de los sueños desde la pasión y el esfuerzo.

Más allá de tener sueños y desear que se hagan realidad, entendemos que Thimea, la protagonista, se enfrenta a un recuerdo traumático de su infancia.

Thimea nos muestra que el sentido de su vida es el Arte.

En un marco preciosista y con grandes pinceladas de color, el hilo conductor de la historia es un cuadro que envuelve un misterio.

¿Cuánto hay de ti en este personaje? ¿y cómo recuerdas el proceso que llevaste a cabo para perfilarlo?

Thimea vive en mí y yo vivo en ella, son almas entrelazadas entre la creadora y su personaje.

Podría escribir un corto nuevamente hablando de nuestra relación. Hay un desdoblamiento entre actriz y personaje muy difícil de identificar hasta dónde llega la actriz y comienza el personaje. He perfilado su manera de estar en el mundo, de comportarse y hasta cuantos pasos daba antes de hacer alguna acción tan minuciosamente, que es casi patológico. Y de ahí nace el personaje que cobra vida propia.

Por cierto, ¿cuál es el origen de este evocador nombre?

Thimea es un nombre que escuché a un amigo que venía de una expedición de perfumes en Turquía. Me contaba su viaje apasionante y yo estaba con la pasión subida porque estaba escribiendo y mi personaje todavía no tenía nombre propio. En su historia exótica y apasionada mencionó el nombre de su nuevo perfume, que se llamaba «La Maison de Thimea»… y ese nombre se me agarró por dentro.

Thimea deriva del nombre griego Eutimia y significa: balanceado mentalmente.

Para mí este nombre identifica muy bien a mi protagonista, que está en esa búsqueda incansable de su paz interior. Thimea busca su propio perdón en la superación de sus traumas, y la reconciliación de su pasado y su presente.

En Thimea, los detalles son vitales. Y de hecho, cada uno de ellos ha sido seleccionado con mucho esmero y todos tienen un significado particular que enriquece el corto. ¿Cómo fue el proceso creativo y de exploración hasta hallar con esos elementos y personas que finalmente han formado parte de Thimea?

Sí, mis ojos se pusieron de acuerdo para cambiar lo feo por lo bello en algún momento de mi infancia. Y eso ha agudizado mucho la percepción de todo lo que me rodea. Veo hasta el más mínimo detalle y pienso siempre en composición. Todo tiene un sentido en lo que veo. Mi visión del mundo es pictórica, fotográfica, y siempre hay un ejercicio en el espacio en el que estoy.

Cuando conocí a Jaime hace ya unos años la fascinación entre los dos era por eso justamente. Él entendía mi manera de mirar el mundo, yo hasta entonces me sentía extraña, diferente, y que no encajaba. Y nos podemos pasar la vida descifrando los detalles que nadie parece ver. Una mirada afilada y felina que llega a la vez. Después, y lo más importante, es traducir toda esta fascinación por el detalle a un lenguaje técnico y visual que se comprenda. Y ahí son clave mis compañeros en la dirección, Caque y Juan Trueba. Estos dos hermanos cineastas codirigen conmigo este cortometraje.

Los hermanos Trueba traducen perfectamente mis deseos en planos, contraplanos, en tiros de cámara, en la sucesión de imágenes que darán forma a mi historia.

Son amigos desde hace tiempo, y su seriedad y experiencia me ha servido de respaldo para poder acomodarme y crear, con la confianza de saber que estaban ellos como realizadores, con la experiencia de sus anteriores rodajes.

En este proyecto habéis aunado arte, diseño y cine. ¿Qué ha supuesto tanto a nivel personal como profesional, sobre todo teniendo en cuenta que además de actriz eres la protagonista y una apasionada de estas tres disciplinas?

A nivel personal, he comprendido que todas esas piezas que estaban sueltas dentro de mí, como actuar, escribir, dirigir, hacer fotos artísticas, realizar editoriales para revistas en el mundo del diseño… todas esas piezas sueltas han encajado, y todas se han unido en este proyecto.

Ha sido de un gran alivio saber que todas mis pasiones tenían sentido.

En el equipo figuran nombres como Enrique Millán, que se encargó de la Dirección de fotografía, María Martínez Iturriaga que hizo la composición musical y Trueba&Trueba Producciones, quienes se han encargado de la producción técnica. ¿Qué tal fue trabajar con todos ellos? ¿qué destacarías de la unión de todos estos talentos, además del de Jaime Hayon?

Enrique Millán es un Director de fotografía que te sorprende con las imágenes y su gusto es muy preciso. Su estilo en la fotografía es muy elegante. María Martínez Iturriaga es uno de los descubrimientos de este cortometraje. Mi trabajo con ella ha sido de un nivel emocional altísimo, como las profundidades de nuestra historia. Ella compone al compás emocional de lo que no se dice.

Es un corto en el que la fuerza narrativa está en la parte visual y musical, y en todo aquello que no se dice. Ahí es donde habita el silencio interior de Thimea.

Ahí está la fuerza como compositora de María.  El equipo me ha regalado la mejor de las maneras de hacer cine, que para mí es sin egos, sin hablar demasiado. Respetando el espacio y el silencio de cada uno con armonía y delicadeza.

¿Eres de las que cree que se crea mejor desde el dolor/trauma o desde un estado de paz y equilibrio?

Desde el dolor y el trauma solo he podido escribir poesía. Y más bien no escribía, me salía sin querer.

Para escribir este corto y contar lo que cuento, he tenido que encontrar antes el equilibrio y mi paz interior.

Desde aquí te puedo contar este tipo de historias, porque he vivido mucho. Porque para crear hay que vivir.

¿Cuando podrá el gran público ver este cortometraje ?

Ahora mismo estamos presentando Thimea a Festivales de Cine internacionales. Haremos ese recorrido y durante este proceso que será a lo largo del 2023 seguramente lleguemos a alguna plataforma que consideremos apropiada para que tengo nuestro cortometraje en su catálogo. Desde ahí será más fácil llegar al gran público.

Y por último, ¿tienes previsto hacer más cortometrajes?

Ya tengo mi segunda parte de Thimea. ¡Todo vive en mí ya! Está pensado y trazado. Y la nueva historia es bellísima. No sé quien me acompañará…

(*) Las imágenes son fotogramas del cortometraje proporcionadas por Susana Fialho.

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