The Square: ¿Cuál es vuestro nivel de confianza en el ser humano?
Este fin de semana fuimos a ver «The Square», la nueva película del director sueco Ruben Östlund, que además ha sido la última Palma de Oro de Cannes, y ya os adelantamos que nos encantó.
Este film es una sátira que se ríe de las miserias de nuestra sociedad, así como nuestro nivel de confianza en el ser humano.Y tTodo ello, mientras critica el arte contemporáneo y a los que forman parte de él: desde artistas hasta curadores.
Lo más interesante del cine de Ruben Östlund es que agita, así como su forma de reírse de todo el mundo, mientras consigue que todos los espectadores nos cuestionemos conductas e ideas sobre la vida, sobre nuestra vida en sociedad, sobre el ser humano, sobre el miedo a lo desconocido, sobre nuestra capacidad de autocrítica, etc…

Sinopsis
El protagonista del film es Christian (Claes Bang), comisario jefe de un museo de Estocolmo. Un tipo guapo, altivo, padre divorciado con dos niñas, cargado de prejuicios con respecto a los que no son ricos o no son de raza blanca, con una posición económica y profesional privilegiada y acostumbrado a usar a las mujeres a su antojo. En él recae todo el peso de la película y lo cierto es que su actuación es inmejorable.
Curiosamente, la idea que subyace detrás de «The Square» surge tras una exhibición de arte creada en 2015 por Ruben Östlund y Kalle Boman en el museo de diseño Vandalorum de Värnamo. Una expo, que se llamaba «The Square» y que consistió en instalar santuarios humanitarios en el centro de cada ciudad sueca. Estos santuarios fueron representados por un cuadrado físico situado en la plaza de las diferentes ciudades, y con él daban a entender que en ellos la igualdad de derechos y obligaciones debía prevalecer.
Diferencia de clases
En el film, la historia estalla cuando un día Christian ayuda a un extraño en plena calle y al rato descubre que le han robado la cartera, el móvil y los gemelos de su abuelo. Este hecho deriva en mil y una situaciones rocambolescas, que ayudan a entender y a cuestionar nuestro nivel de confianza, sobre todo el de los más privilegiados que parecen aislarse cada vez más de la sociedad, y que además sirven para que afloren nuestras miserias más ocultas.
“Criamos a nuestros hijos dando por hecho que el resto del mundo es una amenaza.”
La debilidad de la naturaleza humana
Como os decíamos al inicio, es fácil identificarse con Christian, a pesar de que no nos guste reconocerlo debido a sus prejuicios y opiniones retrógradas y a su actitud petulante. Su comportamiento responde al miedo a lo desconocido, y a la hipocresía que sin darnos cuenta muchos de nosotros predicamos cuando hablamos de empatía y solidaridad.
Para ello, Ruben Östlund escenifica la comedia humana en 142 minutos. De ahí que muchas de las escenas parezcan formar parte de una tira cómica, y os aseguramos que muchas de ellas además de ser desconcertantes son hilarantes. Es decir: humor negro y absurdo en estado puro.
Ritmo y desconcierto
Otro de los aspectos que más nos han fascinado de «The Square» es el ritmo, la exquisitez de las imágenes y el modo en el que Östlund utiliza la tensión. Me encanta como genera una atmósfera encaminada a que pensemos una cosa, para que luego, cuando sucede la acción, consiga desmontarnos por completo, ya que lo que supuestamente debería haber pasado no ha sido así.
Sin querer haceros spoiler… sí que queremos comentaros que hay un par de momentos que nos parecen brillantes. Uno corresponde a la actitud de un asistente con el Síndrome de Tourette en la presentación de una exposición, y el otro se trata de la performance de un artista caracterizado de hombre-mono en una cena con la crème de la crème sueca del arte. Esta escena es sobrecogedora y en cierta manera hace que nos preguntemos: ¿hasta que punto lo políticamente correcto nos anula y no nos hace reaccionar? Food for thought.
Asimismo, las obras de arte (reales) que aparecen en el film son brutales, y ayudan a hacer foco en el core de la película, poniendo sobre la palestra el valor de las mismas, así como el modo en el que nos relacionamos los unos con los otros.
Sin más, «The Square» nos ha parecido sublime en muchos aspectos, principalmente en lo que concierne a cuestionar nuestras actitudes y pensamientos. Es evidente que hay una crítica feroz al arte moderno, pero nos quedamos con la deconstrucción del ser humano y sus miserias.