I’m a millennial and a victim of the virtual ecosystem: un proyecto de Grip Face y Labibi Gallery

Seguimos la trayectoria de Grip Face desde hace unos años y la verdad es que seguimos fascinados con todos y cada uno de los proyectos que lleva a cabo. Este en concreto, se trata de una serie de pinturas que son el resultado de su actitud ante el ecosistema virtual de nuestro tiempo.

Este proyecto experimental en el que la obra gráfica, la obra original y el formato digital se unen para generar unas obras inclasificables y no-genre.”

Además, se trata de la primera colaboración que realiza con la galería La Bibi gallery de Mallorca, su tierra natal. Juntos han planteado una serie de 25 obras inclasificables partiendo del estudio de una misma imagen, y como esa imagen se puede manipular y corromper.

«I’m a millennial and a victim of the virtual ecosystem» es una serie evolutiva que en su conjunto genera un discurso narrativo que reflexiona sobre nuestra vida digitalizada, y sobre sus propias sensaciones como millennial y como víctima de este cambio de paradigma y de este nuevo ecosistema virtual…

Todas estas cuestiones y su propia encrucijada vital se empezaron a fraguar en 2018 a través de una reflexión sobre las inquietudes, las realidades y las percepciones de toda su generación, la Generación Millenial. Una generación que Grip Face muestra oculta tras múltiples máscaras, y que van mutando dependiendo de lo que se quiera demostrar, aparentar o disimular.

Por ello, la imagen protagonista es un supuesto autoretrato digital anti-cute de una generación dispersa, que según asegura el artista mucha gente esperaba que se materializara en un NFT… pero que finalmente se ha materializado en infinidad de materias, industriales y orgánicas… Resinas, acrílicos, aerógrafo. Un ejemplo más de lo que también representa su obra: un alegato a favor de lo subversivo.

Por ello, y con el propósito de no ceder a todas estas presiones generacionales, con esta muestra tan reflexiva trata de seguir los pasos de los artistas clásicos para no vincular su respuesta solamente a los deseos de su generación.

La obra de Grip Face es el relato augural de la génesis de las imágenes adaptadas a los desafíos del siglo XXI.

Esta serie de 25 bastidores sobre tela creados con 38 colores a priori pastel y suaves, pero de densa textura, como emisores precisamente de la ambigua sensación en la que vive la generación que él aspira a representar, son extraordinarios. Plásticamente impolutos, con una presencia hipnótica y con un trasfondo menos luminoso, que invita ante todo a meditar sobre quienes somos, sobre la sociedad actual, sobre el presente y el futuro.

(*) Fotos proporcionadas por Grip Face.


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