Creative Lunch Club: encuentros creativos alrededor de la mesa
¿Qué pasaría si el networking dejara de ser incómodo y pasara a ser natural, íntimo, humano? Esa fue la pregunta que llevó a Klaus Heller, experto en marketing digital y comunidades online, a fundar en Viena en abril de 2023 el Creative Lunch Club: una red internacional de creativos que se encuentran una vez al mes para compartir algo tan sencillo (y transformador) como un almuerzo.

Hoy, este movimiento ha conectado ya a más de 15.000 creativos en 150 ciudades del mundo, y Barcelona se ha convertido en una de sus comunidades más vibrantes, con más de 400 miembros activos. Diseñadores gráficos, fotógrafos, ilustradores, músicos, cineastas y profesionales de todo tipo se reúnen para conversar sin prisas, compartir experiencias, colaborar en proyectos… o simplemente conocerse más allá de una tarjeta de visita.
El secreto de su éxito: encuentros mensuales en grupos reducidos de tres personas, donde las conversaciones van desde cómo encontrar clientes o evitar el burnout hasta hablar de gatos, ansiedad o inspiración. Un formato tan simple como potente.
En esta entrevista exclusiva para CC/magazine, Klaus Heller nos cuenta cómo nació la idea, qué hace que funcione en tantas culturas distintas, y por qué comer juntos puede ser el inicio de grandes amistades, colaboraciones o, quién sabe, hasta historias de amor.
¿Recuerdas el momento o la experiencia que dio origen a Creative Lunch Club?
Tuve la idea de Creative Lunch Club hace unos 8 años. En ese momento trabajaba como freelance, principalmente desde casa. Algunos de mis amigos también eran autónomos, y a veces nos reuníamos para trabajar juntos en casa de alguno y cocinar y comer juntos. Siempre disfrutaba de esos encuentros, pero muchas veces almorzaba solo. Así que en algún momento pensé: el almuerzo es una parte fija del día laboral para muchas personas, ¿no sería genial aprovechar ese momento para conocer a otros?
“Pensé: el almuerzo es una parte fija del día laboral, ¿no sería genial aprovechar ese momento para conocer a otros?”
Me tomó algunos años dar vida a esta idea, pero ahora estoy muy feliz de haber iniciado esta comunidad.
¿Qué es lo que más te frustraba de los eventos de networking tradicionales?
A menudo son muy superficiales. Solo se intercambian contactos, se dice a qué te dedicas, con quién has trabajado, pero realmente no conoces a la persona que tienes delante. A mí me interesa genuinamente la persona que tengo enfrente. También quiero saber más sobre su parte personal: qué le emociona, qué le da miedo, cuáles son sus mayores retos. Solo puedes conocer esas cosas cuando pasas más tiempo con alguien. Es entonces cuando se construye una conexión real.
¿Cómo influyó tu experiencia en marketing digital y construcción de comunidades online en el concepto?
Me ayudó muchísimo a hacer realidad la idea y a crear una experiencia digital atractiva para Creative Lunch Club. Desde el principio supe cómo promocionar el concepto en redes sociales, lo que facilitó muchas cosas. Había pasado años ayudando a otros a hacer crecer sus marcas, así que me alegró poder por fin centrarme en la mía.
Tener una gran idea es una cosa, pero saber cómo ejecutarla y lograr que la gente se entere es algo totalmente diferente.
“Tener una gran idea es una cosa, pero saber cómo ejecutarla y lograr que la gente se entere es algo totalmente diferente.”
Desde el principio también tuve claro que quería construir algo en lo que la gente pudiera participar activamente y sentirse parte de ello.
Creative Lunch Club ha crecido rápidamente en más de 150 ciudades. ¿A qué crees que se debe esta adopción global tan rápida
Pasamos tanto tiempo frente a las pantallas que las personas realmente anhelan una conexión real, especialmente después de los años de pandemia. Muchos creativos trabajan como freelancers y desde casa. Y aunque trabajar desde casa tiene sus ventajas, pasar el día solo frente a una pantalla puede resultar bastante aislante. Somos seres sociales, necesitamos ver a otras personas, relacionarnos.
Un almuerzo con otros creativos puede ser un cambio de escenario refrescante y una fuente de inspiración. Creo que por eso Creative Lunch Club ha resonado tanto en el mundo creativo.
¿Por qué crees que el formato de almuerzos en grupos pequeños resuena tanto entre creativos de distintas culturas?
Creo que muchos creativos se sienten más cómodos en grupos pequeños que en grandes, porque muchos somos introvertidos o al menos un poco. Estar rodeado de demasiadas personas puede resultar abrumador. Los grupos pequeños permiten conversaciones más profundas y significativas, en lugar de simples charlas superficiales, y facilitan conocer de verdad a la otra persona.
¿Por qué crees que compartir una comida tiene ese poder tan único de generar conexiones humanas auténticas?
Compartir una comida es probablemente uno de los actos sociales más antiguos, presente en todas las culturas. Comer juntos es algo profundamente humano. Da sentido al tiempo compartido con alguien y crea una atmósfera más informal, además de ofrecer un tema de conversación natural.

¿Has escuchado alguna historia especialmente emotiva o inesperada que haya surgido en un Creative Lunch?
Una historia que me emocionó mucho ocurrió hace poco. Una mujer me escribió por Instagram y me contó que Creative Lunch Club la ayudó a salir de una depresión tras mudarse de la vibrante Ciudad de México a la tranquila Perth. Gracias al club conoció gente nueva y forjó amistades. Incluso creó un retiro matutino de yoga con alguien que conoció en un almuerzo, y otra persona del club produjo los vídeos promocionales del evento.
El proyecto se convirtió en una colaboración preciosa entre miembros de nuestra comunidad. Para ella, Creative Lunch Club fue verdaderamente transformador.
“Compartir una comida es probablemente uno de los actos sociales más antiguos, presente en todas las culturas.”
¿Qué tipo de conversaciones suelen surgir en estos encuentros? ¿Hay temas comunes entre países?
Solo puedo hablar desde mi experiencia. He participado en almuerzos en Viena, Berlín, Ciudad del Cabo, Londres y Barcelona, y cada uno ha sido diferente y único. A veces las conversaciones se centran en lo profesional, otras veces son muy personales. Algunos almuerzos duran una hora, otros acaban con un café, un paseo o incluso una visita al estudio del otro creativo, algo que siempre me resulta fascinante. Todo depende de las personas. Creative Lunch Club es lo que cada uno hace de él.
Pero la mayoría de las veces, cuando estás con otros creativos, siempre encuentras puntos en común. Ya seas diseñador gráfico o fotógrafo, probablemente hayas tenido experiencias similares con clientes o hayas enfrentado desafíos parecidos. Muy a menudo también compartimos intereses en cosas como el arte. Siempre hay algo de qué hablar. Por eso decidí centrarme desde el principio en profesionales creativos.
Barcelona es una de vuestras comunidades más grandes. ¿Qué crees que la convierte en un lugar tan afín al espíritu del club?
Creo que Barcelona tiene un espíritu creativo muy fuerte. No solo hay creativos locales, sino también muchos internacionales que se están mudando allí. Y muchos de ellos tienen verdadero interés en conocer gente nueva.
Además, los españoles me parecen personas muy abiertas, comunicativas y sociales, lo que también puede explicar por qué funciona tan bien allí.
¿Tenéis planes para crecer o reforzar la presencia en otras ciudades españolas como Madrid o Valencia?
Sí, ya tenemos muchos miembros en Madrid y una comunidad creciente en Valencia. Me encantaría llevar Creative Lunch Club también a ciudades más pequeñas, aunque no siempre es fácil mantener un flujo constante de nuevos miembros en esos lugares.
¿Puedes compartir algún ejemplo de proyectos creativos o colaboraciones profesionales surgidas a través de Creative Lunch Club?
Hace poco, Tanushkaa, una fotógrafa de retratos creativos de Mánchester, y Kintsuku, una productora musical, vocalista y compositora, se conocieron gracias al club. Un café más tarde, ya estaban haciendo una sesión de fotos juntas y creando nuevo material promocional. ¡Me encanta ver este tipo de colaboraciones entre nuestros miembros!
¿Cómo equilibran los participantes la amistad y las oportunidades profesionales en estos encuentros?
Cuando empecé a construir Creative Lunch Club tenía muy presente esta intersección entre networking profesional y conexión personal. Lo ideal es que sea ambas cosas: un espacio donde puedas hacer crecer tu carrera y también entablar amistades significativas. Para la mayoría, la belleza está precisamente en esa combinación.
La industria creativa es un negocio de personas, y el trabajo mejora muchísimo cuando hay una conexión humana real con quienes colaboras.

¿Hacia dónde ves que se dirige Creative Lunch Club en los próximos años? ¿Estás considerando almuerzos temáticos, cenas o retiros?
Primero quiero llevar Creative Lunch Club a muchas más ciudades. Hay muchas ciudades asiáticas con comunidades creativas vibrantes donde nos encantaría estar. De momento solo estamos en Seúl y Tokio. Sudamérica aún es un territorio en blanco para nosotros, y África es un continente con un potencial creativo enorme—me encantaría conectar creativos allí también.
No estoy muy seguro de organizar retiros, ya que hay mucho movimiento en ese sector. Pero sí tengo otras ideas para reunir a creativos, y estoy seguro de que crearé más plataformas en el futuro. Tal vez incluso algunas que no se centren únicamente en creativos.
¿Qué te motiva personalmente a seguir haciendo crecer y cuidando esta comunidad mes a mes?
Construir tu propia plataforma o comunidad es, para mí, una de las cosas más gratificantes que puedes hacer en tu trabajo. Aún me parece surrealista saber que hay personas en Sídney o Los Ángeles conociéndose y haciéndose amigas porque yo las conecté, pero es una sensación maravillosa.
Creative Lunch Club no es ni debería ser una app de citas, pero sinceramente, si dos personas se conocieran en un almuerzo y se enamoraran, ¡me encantaría que me invitaran a la boda! O al menos que le pusieran a su primer hijo Klaus. Jajaja
“Quiero llevar Creative Lunch Club a muchas más ciudades.”
¿Qué has aprendido —a nivel creativo y personal— desde que lanzaste Creative Lunch Club?
He aprendido muchísimo en estos últimos 24 meses, probablemente más que nunca antes, porque he construido casi todo para Creative Lunch Club por mi cuenta. Crear tu propia plataforma y negocio es una de las curvas de aprendizaje más empinadas que existen, pero también una de las más enriquecedoras. Por suerte, me encanta aprender cosas nuevas y descubrir cómo funcionan.
Si pudieras almorzar con cualquier persona creativa, del pasado o del presente, ¿quién sería y por qué?
Sin duda sería Virgil Abloh. Fue una mente creativa multidisciplinar impresionante, un pionero en muchos sentidos, y tenía una habilidad increíble para moverse entre la cultura underground y la mainstream.
Abrió el camino para muchos otros creativos negros, y admiro profundamente cómo entendía su propio éxito como una responsabilidad para impulsar a otros.
Eso es algo que también me gustaría hacer: ayudar a personas con menos oportunidades a encontrar su lugar en las industrias creativas y usar mi red para crearles nuevas posibilidades.
“Quiero ayudar a personas con menos oportunidades a encontrar su lugar en las industrias creativas.”
El mundo creativo necesita más diversidad. Espero que Creative Lunch Club sea solo el primer paso para mí en ese camino.
Podéis seguidles en su cuenta de instagram: @creativelunchclub.
(*) Fotos proporcionadas por Creative Club.