Château Royal Berlin: un refugio para los amantes del diseño, el arte y el lujo discreto
El Château Royal Berlin está situado en la elegante avenida Unter den Linden, en Mitte, el distrito central y uno de los más emblemáticos de Berlín. Su nombre, que significa «centro» en alemán, refleja su ubicación y su papel histórico como el corazón de la ciudad, donde convergen una gran cantidad de atracciones turísticas, culturales y políticas.
Dirección: Neustädtische Kirchstraße 3, Berlín (Alemania)


En una ciudad vibrante que ha reinventado su identidad una y otra vez, el hotel boutique Château Royal emerge como un refugio para los amantes del diseño, el arte y el lujo discreto. Principalmente porque este alojamiento no es únicamente un lugar donde hospedarse, sino una experiencia que fusiona la historia y la modernidad, convirtiéndose en un destino por derecho propio.

El origen…
Detrás del Château Royal se encuentra Stephan Landwehr, el cofundador del famoso Grill Royal en 2007. Este restaurante se hizo muy popular dentro de la comunidad artística local e internacional y a pesar de haber pasad el tiempo, actualmente sigue siendo un lugar que aúna el tejido social de Berlín fusionando la gastronomía con el arte.
Tras esta experiencia y en 2023 fue cuando nació Château Royal, un precisista hotel boutique que rinde pleitesía al arte, una pasión absoluta tanto para Stephan Landwehr como para su mujer Kirsten, antigua propietaria de una galería, que en colaboración con Krist Gruijhtuisen del KW Institute for Contemporary Art, ha comisariado las obras de más de 100 artistas que decoran el hotel. De ahí que podamos disfrutar de una exquisita curaduría de auténticas obras de arte presentes en todos sus espacios, tanto en los comunes y públicos como en sus habitaciones.
“El Château Royal es un espacio sofisticado que combina a la perfección el diseño, el arte y la gastronomía.”

Un edificio con historia y carácter
El Chateau Royal se alza en un edificio que data de principios del siglo XX, restaurado con un gusto exquisito para conservar su carácter histórico sin perder de vista la comodidad contemporánea. Está formado por dos edificios catalogados de 1850 y 1910, perfectamente integrados con una nueva construcción moderna y una ampliación en la azotea, diseñada por el famoso estudio de arquitectura David Chipperfield Architects.
En lo que respecta al diseño de los interiores, fue Irina Kromayer quien se encargó de este inspirador proyecto.
Cada rincón de este hotel habla de un respeto profundo por su legado, combinando detalles arquitectónicos originales con elementos de diseño moderno.
Las habitaciones, decoradas de manera individual, reflejan esta fusión única, donde las molduras históricas coexisten con muebles de líneas limpias y materiales naturales, generando un ambiente cálido y acogedor. Los hermosos papeles pintados creados por Thomas Demand, también contribuyen a ello.

93 habitaciones y suites
Todas ellas están repartidas en cinco plantas, han sido diseñadas individualmente con materiales de alta gama, y cuentan con muebles hechos a medida combinados con piezas vintage seleccionadas, lámparas elaboradas por KL Ceramics, sillones, sofás y pufs tapizados en lujoso terciopelo mohair, diseñado en colaboración con Christian Haas y parquet clásico en espiga. Sus altos techos de entre tres y cuatro metros aportan una generosa sensación de espacio y las grandes ventanas brindan mucha luz natural. Los baños se inspiran en los estilos icónicos de Schinkel y Bauhaus, y cuentan con bellos azulejos Craquelé hechos a mano.

Debido a su firme compromiso con la sostenibilidad, han hecho todo lo posible para garantizar que todas las habitaciones estén libres de plástico, que estén decoradas con materiales naturales de origen sostenible, incluidos los textiles de fibras naturales y la ropa de cama hipoalergénica, y que, además, se limpien sin químicos según los estándares más altos.
Por si esto fuera poco, las bebidas que se sirven en el bar proceden de productores sostenibles.
Zonas públicas
Tanto el vestíbulo, el bar, el restaurante, el comedor privado como el salón con chimenea, la azotea o el Hackesche Höfe, donde además se puede desayunar, comer o cenar, completan este hotel tan especial que también destaca por su distintiva cúpula de bronce con una veleta del artista Cyprien Gaillard.
El arte como hilo conductor
Como os avanzábamos, una de las señas de identidad del Chateau Royal es su compromiso con el arte. Por ello, sus muros están adornados con obras de artistas locales e internacionales, en una selección curada que convierte al hotel en una galería viva. Para los visitantes y huéspedes, esto significa una oportunidad única para sumergirse en la escena cultural de Berlín.
Estas más de 100 obras de arte ocupan las habitaciones del hotel y, en algunos casos, también el restaurante, el bar, los pasillos, las escaleras o la fachada y se presentan en forma de pintura, escultura, instalación, película/vídeo, fotografía, texto, sonido, luz o performance.
Algunos ejemplos destacados son la escultura de tamaño natural en bronce de la artista Alicja Kwade – «Autorretrato como fantasma» –, la instalación de neón de Karl Holmqvist, que se encuentra en la zona de la cocina, donde se sirven los desayunos, y que proclama con orgullo «Hurrah Die Butter ist Alle» («Hurra, se acabó la mantequilla»), la escultura «Denkmal» de Julian Charrière o el cuadro de Simon Fujiwara, entre otros.
Asimismo, tanto estas obras de arte como sus respectivos artistas tienen una profunda conexión con Berlín y el Château Royal.

Gastronomía de alto nivel en el restaurante del hotel
El restaurante del hotel está bajo la dirección del chef Philipp Walther, quien cuenta con un currículum impresionante con experiencia en algunos de los mejores restaurantes del mundo. En este lugar único, presenta una cocina casera moderna y meticulosamente elaborada con sabores mediterráneos e ingredientes de temporada tanto para el almuerzo como para la cena. Con énfasis en la más alta calidad, muchos de los productos tienen certificación orgánica y proceden de la región, lo que garantiza una experiencia gastronómica verdaderamente excepcional.
Como no podría ser de otra manera, el espacio que ocupa el restaurante, tanto el interior como el exterior son preciosos y muy acogedores.

En definitiva, el Château Royal encarna muy bien el espíritu de esta gran metrópolis que no se define por una sola identidad, sino que celebra la diversidad de sus influencias, y a su vez representa la versión más refinada de la hospitalidad contemporánea, donde cada detalle está pensado para ofrecer una experiencia única, impregnada de estilo y esencia.
PD: Para moveros por la ciudad nosotros os recomendamos la Berlin Welcome Card, que es la que utilizamos nosotros.
(*) Fotos by Felix Brüggemann y Elina Bergs, proporcionadas por Château Royal Berlin. Obras de arte: Portada: Thomas Demand; Foto 1 y 5 rollover: Karl Holmqvist, Conny Maier; foto 2 rollover: Damien Hirst; foto 3 rollover: Yngve Holen, Cosima von Bonin, Joachim Grommek, Klara Liden; foto 4 rollover: Helmut Middendorf; foto fija 2: Paul Hance; foto fija 3: Samantha Bohatsch.





