Ultrafragola: el espejo que transformó el diseño en deseo
En 1970, Ettore Sottsass diseñó para Poltronova el espejo Ultrafragola, una pieza que, con sus curvas ondulantes y su luz rosa neón, rompió con las convenciones del diseño funcionalista de la época. Con más de 50 años de historia, este espejo-lámpara sigue siendo un icono del diseño radical italiano y un objeto de deseo en el mundo contemporáneo.

Un diseño que desafió las normas
El Ultrafragola, cuyo nombre significa «ultrafresa», fue concebido como parte de la serie Mobili Grigi, una colección de muebles para dormitorio y salón presentada en la tercera edición de Eurodomus en Milán. Aunque la mayoría de las piezas de la serie no pasaron de la fase de prototipo, el espejo destacó por su diseño innovador y fue el único en entrar en producción.
Fabricado en plástico opalino termoformado (PETG) y con iluminación LED rosa, el espejo mide 195 cm de alto, 100 cm de ancho y 13 cm de profundidad. Su perfil sinuoso evoca una melena ondulada, aportando una sensación de movimiento y sensualidad que contrasta con las líneas rectas predominantes en el diseño de la época.

De objeto de culto a fenómeno contemporáneo
Aunque inicialmente no tuvo un gran éxito comercial, el Ultrafragola ganó reconocimiento en los años 80 con el auge del movimiento Memphis, del cual Sottsass fue fundador. Este grupo de diseñadores abogaba por una estética audaz y colorida, desafiando las normas establecidas del diseño moderno.
En la última década, el espejo ha experimentado un resurgimiento gracias a su popularidad en redes sociales y su adopción por celebridades como Bella Hadid, Lena Dunham y Nicolas Ghesquière. Su distintiva luz rosa y su forma escultórica lo han convertido en el «espejo de los selfies» por excelencia, apareciendo en numerosos interiores de revistas y publicaciones digitales.

La filosofía detrás del diseño
Ettore Sottsass creía que el diseño debía ir más allá de la funcionalidad, buscando provocar emociones y sensaciones.
El Ultrafragola refleja esta filosofía, combinando forma y luz para crear una experiencia visual y emocional única. Sottsass describía la luz del espejo como «la espléndida blancura de la piel de los pechos», enfatizando su intención de evocar sensualidad y vitalidad.
Su enfoque se alejaba del racionalismo del Movimiento Moderno, proponiendo en su lugar un diseño más humano y expresivo. Esta visión se materializó en piezas como el Ultrafragola, que desafiaban las convenciones y celebraban la individualidad.

Un legado que perdura
Hoy en día, el Ultrafragola sigue siendo producido por Poltronova, utilizando los moldes originales de 1970. Su valor ha aumentado con el tiempo, con versiones vintage alcanzando precios superiores a los 10.000 euros en el mercado de coleccionistas. A pesar de las numerosas imitaciones disponibles, el original se distingue por su calidad de fabricación y su fidelidad al diseño de Sottsass.
Más allá de su función como espejo, el Ultrafragola se ha consolidado como una obra de arte y un símbolo de la evolución del diseño. Su capacidad para adaptarse a diferentes contextos y su impacto en la cultura visual contemporánea lo convierten en una pieza atemporal que sigue inspirando a nuevas generaciones de diseñadores y amantes del arte.
“As for the lights that are coming out of ‘The grey furniture’, don’t tombs always have a trembling light to illuminate the blue of the spirits wandering in the valley of dust? Don’t submarines have a trembling green light in their belly? The lights anyway are supposed to come out from the fibreglass bodies, like the ever–glowing of the breast’s white skin, like the ever–glowing of the penis red head in pornographic nights, something of this kind: I mean something like the Japanese lights of the glow worm that are turning the nights into matter. Could anything be more ridiculous?” Ettore Sottsass jr., 1970

Ettore Sottsass Jr.: el maestro que cambió el lenguaje del diseño
Visionario, provocador y radical, Ettore Sottsass Jr. (Innsbruck, 1917 – Milán, 2007) no solo diseñó objetos: diseñó nuevas formas de mirar el mundo. Arquitecto de formación, se graduó en el Politécnico de Turín en 1939, y tras la guerra abrió su estudio en Milán, donde comenzó una trayectoria que dejaría una huella imborrable en la historia del diseño contemporáneo.
Su colaboración con Domus en los años 40 y su trabajo como consultor para Olivetti a partir de 1958 lo situaron en el centro del diseño industrial italiano, ganando nada menos que cuatro Compasso d’Oro. Pero su inquietud estética lo llevó mucho más allá: en los años 60 y 70 fue director artístico de Poltronova, donde dio forma a piezas míticas como Ultrafragola y entabló un diálogo fructífero con la vanguardia radical italiana, compartiendo ideas con colectivos como Archizoom, Superstudio o UFO.
En los años 80, Sottsass se convirtió en una figura esencial del postmodernismo con la fundación del colectivo Memphis, una explosión de color, ironía y rebeldía que redefinió los límites del diseño y marcó una generación. Paralelamente, fundó Sottsass Associati, junto a figuras como Zanini, Thun o Cibic, con quienes desarrolló proyectos arquitectónicos en todo el mundo.
Su legado fue reconocido internacionalmente, incluyendo el título de Doctor Honoris Causa por el Royal College of Art de Londres en 1996. En los 2000 volvió a colaborar con el Centro Studi Poltronova per il Design, reforzando el vínculo con una de las firmas que definieron su carrera.
En 2017, con motivo del centenario de su nacimiento y diez años de su muerte, se organizaron exposiciones clave en todo el mundo que celebraron su genio inclasificable. Hoy, más que nunca, el universo Sottsass sigue vibrando con fuerza: experimental, emocional, libre.
(*) Imágenes proporcionadas por Poltronova.