The Rebello: un cinco estrellas de diseño con las mejores vistas de Oporto

The Rebello, cuyo nombre es un homenaje a las pequeñas embarcaciones de madera (los famosos rabelos) que solían transportar los barriles de vino de Oporto por el río, es un hotel de 5 estrellas con unas vistas imbatibles de esta preciosa ciudad costera en el noroeste de Portugal, ya que está ubicado a orillas del río Duero en Vila Nova de Gaia, a tan solo unos minutos de las principales bodegas de vino de la ciudad.

103 apartamentos y 11 tipologías de estancias

The Rebello es el tercer proyecto de Bomporto Hotels en Portugal. Está distribuido en cuatro edificios industriales del siglo XIX, y cuenta con 103 apartamentos diseñados cuidadosamente para satisfacer las diferentes necesidades de sus clientes: familias, nómadas digitales y creativos. Estas estancias se dividen en 11 tipos que van desde los 37 hasta los 195 m2.

El hotel también tiene 2 restaurantes – Pot&Pan en la planta baja y Bello rooftop, que se encuentra en la azotea- varias salas de reuniones polivalentes, y un spa magnífico con piscina climatizada, 4 salas de tratamiento, sauna y gimnasio.

Irreverente, vibrante y cosmopolita

Estos tres adjetivos: irreverente, vibrante y cosmopolita, definen muy bien el carácter de este hotel que combina muy bien el espíritu y el arte local con una escena creativa y emprendedora internacional que ha visto en esta ciudad una oportunidad para vivir y desarrollar sus proyectos. Por ello, The Rebello ha tenido en cuenta cada pequeño detalle con el propósito de convertir este evocador lugar en uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad.

“Este hotel refleja el espíritu creativo y cosmopolita de un Oporto cada vez más vibrante.”

De ahí que el servicio sea uno de sus estandartes. Porque a pesar de ser un hotel de cinco estrellas, el personal que trabaja allí y atiende a los huéspedes es muy amable, muy profesional, aportan valor con sus recomendaciones y atención, y, lo mejor de todo, es que no tienen una actitud servilista con los clientes, que es algo que personalmente no nos gusta nada. Gracias a su buen hacer ofrecen una experiencia única tanto a huéspedes como visitantes.

Arquitectura y diseño interior

En lo que respecta al proyecto de arquitectura, el principal desafío fue convertir siete edificios industriales del siglo XIX en un hotel que satisficiera las necesidades de los viajeros modernos. Este emplazamiento había sido el hogar de una fábrica que producía utensilios de cocina, lo que se convirtió de inspiración para el concepto del nuevo restaurante en la planta baja, el Pot&Pan (Olla y Sartén en español).

Por este motivo, el equipo de arquitectos adoptó un enfoque integrado para dar una nueva vida a la propiedad que hoy se extiende a lo largo de cuatro edificios: dos bloques centrales de nueva construcción adaptados a la topografía del sitio y dos edificios laterales que conservan características históricas como las fachadas y la estructura de piedra.

En cuanto al interiorismo, fue la diseñadora de interiores Daniela Franceschini, fundadora de Quiet Studios, quien comenzó a imaginar la identidad creativa del proyecto. Para ello se inspiró en cómo los artistas y creativos han utilizado siempre los espacios industriales a lo largo de la historia.

El resultado es precioso y espectacular, ya que ha logrado un diseño ecléctico muy atractivo, colorista y arty, en el que las obras de arte de Pedro Guimarães y de artistas internacionales como Josep Maynou y Tomek Sadurski, los objetos de Grau Cerâmica, las mantas artesanales fabricadas en Serra da Estrela por Burel Factory y el mobiliario de diseño (incluyendo las increíbles luminarias) buscan estimular la creatividad de los visitantes, así como invitarles a reflexionar sobre el proceso creativo y las artesanías.

Entre los objetos vintage y contemporáneos, destacamos los cuatro elementos clave que hay tras el proceso creativo: agua, vino, madera e industria. A esto hay que sumar «una sensación náutica» que está presente en los colores, materiales y texturas, y a su vez en la iluminación, que sugiere flotación y veleros, en las estanterías de madera de Tomaz Viana, en las redes cerámicas de Fig Studio y en los espejos ondulantes que evocan el movimiento del mar.

Otro buen ejemplo lo encontramos en el área de recepción, que presenta una instalación náutica hecha con materiales reutilizados de los famosos rabelos, diseñada por el estudio THER en estrecha colaboración con un artesano de Vila Nova de Gaia. Las piezas cerámicas de Joana Passos y los arreglos florales de Beatriz Faria Ribeiro (Menez) también son excepcionales, al igual que las lámparas diseñadas por Casa Josephine Studio y las tapicerías de Edurne Camacho.

“Franceschini ha contado con el apoyo de artistas y artesanos portugueses para diseñar gran parte del arte y los muebles.”

El poder de los detalles

Como os avanzábamos, el hotel rezuma buen gusto por cada rincón y nada ha sido elegido al azar. Esto es algo que queda más que patente en las habitaciones, donde el minibar lo componen únicamente productos locales, y donde los de baño son de Claus Porto, una marca centenaria portuguesa, así como una de las más populares de jabonería del país luso debido a su magnífica calidad.

La joya de la Corona: El Spa

Al igual que en otros hoteles del grupo, este es el lugar al que acudir para mimarnos después de un día sin parar por Oporto. Está inspirado en los baños romanos y destaca por sus arcos y por su color rosa melocotón, que se parece mucho al Peach Fuzz 13-1023, el color Pantone de este año. Cuenta con una piscina climatizada, sauna, gimnasio y 4 salas de tratamiento.

Desde masajes holísticos y exclusivos hasta rituales faciales y corporales, realizados con Essencia Aroma, una marca local con aceites y lociones naturales de base orgánica.

La filosofía que hay detrás de este spa urbano se basa en los principios de la medicina tradicional china, japonesa e india.

“La filosofía detrás de este spa urbano se basa en los principios de la medicina tradicional china, japonesa e india.”

El tratamiento «Ritual» es uno de sus principales atractivos, ya que se trata de una terapia corporal completa de 2 horas que incluye exfoliación corporal, seguida de un masaje relajante y tratamiento facial.

Pero si lo que os apetece es simplemente desconectar, podréis usar la piscina y relajaros en sus hamacas (previa reserva). Y si no estáis alojados en el hotel también podréis visitar el spa, pero siempre y cuando reservéis un tratamiento.

Servicios para todos

The Rebello también cuenta con un club infantil llamado Little Rebels que atiende a niños de 4 a 12 años.

Y si lo que os apetece es descubrir parte de la ciudad en bici, el hotel también dispone de un servicio de bicicletas eléctricas junto con cestas de picnic para disfrutar de un paseo por el Paseo Marítimo desde Matosinhos a Leça da Palmeira. ¿Quién se anima?

Una experiencia gastronómica por partida doble: Pot&Pan y Bello Rooftop

Pot&Pan es un paraíso hedonista para amantes de la comida portuguesa y para bon vivants. Está abierto para desayuno de 7:30 a 10:30 am y para cena de 7 a 11 pm., y sus platos se sirven para compartir en ollas y sartenes en homenaje a esta antigua fábrica de utensilios de cocina.

A este restaurante pueden acceder tanto a huéspedes como locales, y su carta se centra en un menú corto de platos de la cocina portuguesa tradicional, pero con un toque moderno, y elaborados con los mejores productos de temporada como: el arroz de rape y gambas, el pulpo con socarrat, el chuletón de ternera madura o la versión moderna del famoso pudim abade Priscos que es una de las principales sugerencias del chef. Como no podría ser de otra manera, su servicio es atento y muy agradable.

Su interiorismo es genial y destaca por sus paredes decoradas en tonos oscuros, por las plantas que completan el ambiente relajado e informal, por las lámparas diseñadas por la artista Joana Passos a partir de ollas y sartenes antiguas y por la vajilla de arcilla negra Artantiga de la región de Tondela.

“Bello Rooftop se encuentra en la azotea del cuarto piso del hotel, y es uno de los mejores lugares de la ciudad para tomar cócteles junto al río.”

Bello Rooftop se encuentra en la azotea del cuarto piso del hotel, y es uno de los mejores lugares de la ciudad donde tomar cócteles junto al río. Tiene todos los ingredientes para que podamos disfrutar de momentos memorables junto a ricos aperitivos, cócteles y las puestas de sol más fotogénicas de la ciudad. Está abierto desde el mediodía hasta la medianoche.

Junto a Pot&Pan y Bello Rooftop está el Lobby bar, que es muy acogedor y resulta un espacio perfecto para tomar un café, relajarse o trabajar. El servicio de este bar está disponible desde el mediodía hasta las 10 pm.

Oporto desde otra perspectiva

Lo que más nos ha gustado de este hotel es que su ubicación nos ha permitido disfrutar de esta bonita ciudad desde una perspectiva única.

Y no solo por encontrarse frente al centro histórico y junto a las bodegas o por sus maravillosas vistas – es el único con una vista de 180 grados de Oporto, del puente Dom Luis I y de Vila Nova de Gaia -, sino porque su localización permite que nos regocijemos en el Dolce far niente sin que el FOMO (fear of missing out) haga de las suyas.

Además, hay que tener en cuenta que más allá del centro de Oporto hay otras áreas que valen muchísimo la pena explorar como Matosinhos o Leça da Palmeira, y desde el hotel se llega más rápido.

Aunque no lo parezca porque los turistas se concentran principalmente por los alrededores de São Bento, esta ciudad es enorme y se merece que veamos más allá de los principales highlights. ¡Oporto es mucho Oporto!

Muy recomendable.

(*) Fotografías: Ely Sánchez y Cecilia Camacho (CC/studio).

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