Michelberger, «the place to be» en Berlín

Michelberger es nuestro hotel favorito de Berlín. Un lugar increíble ubicado en el animado barrio berlinés de Friedrichshain, donde alojarse, pero donde sobre todo vivir experiencias únicas.

Sitio: www.michelbergerhotel.com
Dirección: Warschauer Str. 39-40, Berlin (Alemania)

Los creadores de este precioso espacio multicultural y de diseño, que llegó a albergar una fábrica de lámparas, son Nadine y Tom Michelberger. Ellos son los artífices de este santuario reconfortante para los músicos, escritores y creativos locales, ya que más allá de ser un hotel, han logrado gracias a su buen hacer y al ambiente que han creado, acoger a la creme de la creme del panorama artístico de esta vibrante ciudad y más allá.

Aquí el postureo está mal visto y lo que verdaderamente promueven es un estilo de vida para amantes de la buena vida, mediante comida saludable que se sirve en su restaurante, y que elaboran con ingredientes locales, muchos de ellos frutas y verduras procedentes de la granja Michelberger en Brandeburgo, café de especialidad, contenidos y experiencias muy bien curadas, buena música – no podréis parar de hacer Shazam – y unas habitaciones cómodas, muy acogedoras y de estética industrial de los años 50 y 60. Cuentan con siete categorías de estancias para que podamos elegir la que mejor nos convenga: tanto si viajamos solos, con familia, o si necesitamos un espacio más amplio para compartir con amigos. Os recomendamos que antes de hacer la reserva, chequeéis muy bien el tipo de habitación que más os conviene, ya que algunas pueden resultaros muy pequeñas.

En lo que respecta a sus zonas comunes, la verdad es que también son geniales: tanto su exuberante patio lleno de plantas y de vida (sobre todo en verano) como su lobby, donde destaca su mobiliario excelente seleccionado, su tremenda librería industrial, sus preciosas lámparas, su mini tienda de merchandising y productos locales, sus sofás vintage retapizados de forma sostenible por la empresa familiar Surma Polsterei, y su piano de cola.

Otros aspectos destacables de Michelberger son su restaurante Farm-to-table capitaneado por el chef Alan Micks, donde compartir y disfrutar de platos deliciosos, acompañados de vinos naturales; su bar (se encuentro al lado del lobby y detrás de su recepción), donde deleitarse con alguna de sus cervezas locales (ej: Mikkeller y Brewbaker) y/o cócteles preparados con licores y bebidas espirituosas procedentes de destilerías también locales; sus desayunos: ¡no hay mejor manera de empezar el día!; su compromiso con el medioambiente – el hotel cuenta con fuentes equipadas con filtros de agua Leogant, para transformar el agua del grifo en agua de manantial; así como sus diferentes iniciativas para promover un consumo consciente. Aquí nada es casual y cada proyecto que desarrollan tiene un propósito que conecta con una buena causa.

“It is time to take responsibility and create something new as a collective, with less fear, and locally committed and globally responsible.”

“We want to do our part, use our spaces, build on our community to connect and inspire and learn from each other.”

Hasta la fecha, los eventos más memorables desarrollados en Michelberger han tenido que ver principalmente con la música – de hecho, el hotel es famoso también por alojar a grandes músicos y otro buen ejemplo es su propio festival: PEOPLE Festival -, con el arte, ya que les encanta colaborar con algunos de los creativos más enérgicos y vanguardistas del mundo, y con el bienestar. Por este motivo, a principios de 2020, lanzaron el programa «Lift Off», donde los huéspedes pueden disfrutar de una estancia que incluye de desayuno, Kundalini Yoga, almuerzo, meditación, charlas, música, gimnasio y sauna en el patio, y como colofón final una cena con productos de la finca Michelberger.

Si tenéis pensado ir a Berlín y alojaros en un lugar diferente, auténtico e inolvidable, el Michelberger os chiflará.


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