Brutalismo cálido: el apartamento berlinés diseñado por Studio Karhard
En el vibrante barrio de Kreuzberg, en Berlín, un apartamento desafía todas las convenciones del diseño residencial contemporáneo. Su nombre es B32, y lo firma Studio Karhard, el prestigioso estudio de arquitectura fundado por Thomas Karsten y Alexandra Erhard, responsables del icónico club Berghain. Lo que una vez fue un templo del techno se convierte aquí en inspiración para un espacio doméstico inesperadamente acogedor, experimental y profundamente sensorial.


Del club al hogar: una inspiración nada convencional
Fue precisamente el diseño de Berghain hace dos décadas lo que llevó a una pareja estadounidense a contactar con Studio Karhard. Querían un segundo hogar en Berlín que evocara la atmósfera brutalista, técnica y underground del club, pero trasladada a una vivienda privada. «Estaba claro que les gustaba esa estética industrial y cruda, aunque inusual para un hogar», comenta Karsten. «El reto era convertir esa frialdad aparente en algo cálido y habitable».

Un lienzo en blanco en Kreuzberg
El encargo comenzó con la búsqueda de un piso moderno en Kreuzberg. Aunque inicialmente se pensó en una intervención parcial, muy pronto se hizo evidente que las dimensiones originales no cumplirían las expectativas. La solución fue radical: vaciarlo por completo y rediseñarlo desde cero. Así nació B32, una transformación integral que logró reconvertir un apartamento de dos estancias en uno de tres, añadiendo un dormitorio y un espacio de trabajo sin renunciar a la amplitud ni a la luz natural.

Arquitectura de la luz: el muro de ladrillo de vidrio
La pieza central del nuevo layout es, sin duda, la pared curva de ladrillo de vidrio que divide sutilmente el hall de entrada del salón. Lejos de obstaculizar la luz, la filtra con elegancia y la amplifica gracias a una iluminación interna que convierte esta estructura en un muro atmosférico.

«Fue una de las primeras ideas del proyecto», explica Karsten. «Queríamos trabajar la luz como protagonista. Esta pared es casi una escultura lumínica».
Escenas de luz y sombra: una experiencia sensorial
El diseño del apartamento gira en torno a lo que los arquitectos llaman «escenas de luz»: juegos de iluminación ambiental que crean zonas claras y oscuras con distintos grados de intensidad. Un ejemplo sublime es el aseo, apodado «el powder room místico», que recuerda directamente a un club techno: techo de rejilla metálica, luces indirectas, cromatismos variables e incluso, en la fase de concepto, una máquina de humo.
Materiales que cuentan historias: del acero al terciopelo
Studio Karhard siempre ha concebido sus proyectos desde los materiales. En B32, el minimalismo técnico convive con la sofisticación textil. La cocina, por ejemplo, está realizada en acero inoxidable y latón sin tratar, dando lugar a una estética industrial de corte quirúrgico. Pero en contraste, los suelos de terrazo, los muros con yeso de cal natural y los sofás tapizados en terciopelo de Kvadrat aportan una sensualidad retro que remite al Milán de los años 60. Es esta tensión entre frialdad y calidez, entre metal y tela, la que define el carácter único del apartamento.

Artesanía, colaboración y diseño a medida
Cada rincón de B32 es el resultado de una colaboración intensiva entre arquitectos, artesanos y clientes. Desde el diseño de los sistemas de almacenaje ocultos hasta la selección del mobiliario, todo ha sido cuidadosamente coordinado. «Fue como un partido de ping-pong creativo», recuerda Karsten. «No nos gusta repetirnos. Cada proyecto requiere soluciones nuevas y una investigación profunda. Así es como nos gusta trabajar».

“No nos gusta repetirnos. Cada proyecto requiere soluciones nuevas y una investigación profunda.”
Mobiliario y marcas: un interiorismo con firma
El interiorismo de B32 también destaca por la selección de piezas de diseño contemporáneo.

Desde sillas de Gemla, mesa de B&B Italia, banco de More, lámpara de Sabine Marcelis, butaca de Cassina, mesas de Miniforms, alfombra de Ferreira de Sá y bañera de Antonio Lupi con grifería de Fantin. Cada elemento aporta textura, personalidad y coherencia a un conjunto que podría parecer frío, pero que resulta sorprendentemente cálido y habitable.

Una extensión del ADN Karhard
B32 se ha consolidado como uno de esos proyectos que trascienden el ámbito doméstico para convertirse en un referente del diseño contemporáneo. Su combinación de teatralidad espacial, precisión material y funcionalidad experimental lo sitúa dentro de una nueva forma de entender el lujo berlinés: menos ornamental y más experiencial. Un lujo que no teme dialogar con el imaginario del clubbing, que abraza la frialdad industrial sin renunciar a la emoción, y que demuestra que la arquitectura residencial puede ser radical sin dejar de ser profundamente habitable.

(*) Fotografías de Robert Rieger proporcionadas por Studio Karhard.
