Sofia Coppola retrata con gran sensibilidad la vida de Priscilla y Elvis

«Priscilla» es el biopic sobre Priscilla Ann Beaulieu Presley, escrito y dirigido por Sofia Coppola, quien ha realizado una excelente adaptación de las memorias de la mujer que fue el gran amor de Elvis Presley, publicadas en 1985 bajo el título «Elvis and Me».

Priscilla y Elvis, su verdadera historia de amor

Sin querer desvelaros muchos detalles sobre su historia de amor, ya que es algo que veréis en la película, sí que queremos contaros que nos ha gustado mucho cómo Sofia Coppola muestra el lado desconocido de un gran mito estadounidense y fundamentalmente el de su exmujer, Priscilla, protagonista indiscutible del film.

La décima cinta de la ganadora de un Premio Oscar a «mejor guión original» por «Lost in Translation» recorre su largo noviazgo e historia de amor hasta su turbulento y decepcionante matrimonio. Es decir, desde que se conocieron y se enamoraron fulminantemente tras un encuentro en una base militar en Alemania cuando Priscilla Beaulieu tenía apenas 14 años y Elvis Presley, 24 años, hasta que empezaron a vivir juntos en Graceland, se casaron, formaron una familia y más tarde se divorciaron. Todo eso, trufado de excesos de todo tipo, drogas, infidelidades, ausencias, apariencias, fama y grandes dosis de patriarcado y cosificación, que también revelan una imagen muy distinta del Elvis que «todos conocemos».

“Sofia nos muestra la cara B de la vida entre Priscilla y uno de los iconos culturales más populares del siglo XX.”

De ahí que otro de los logros de Coppola sea mostrar la situación de abuso psicológico que sufrió Priscilla, quien vivía sometida a los designios de Elvis, hasta que ésta, harta del tedio, de las traiciones y del ostracismo, decidió «irse del matrimonio», como ella misma le confiesa, para vivir su propia vida, aunque eso significase lo impensable: abandonar al «rey del rock and roll», a quien a pesar de todo seguía amando.

Lo mejor: Las extraordinarias interpretaciones de Cailee Spaeny y Jacob Elordi – ambos están sublimes. Y no hablamos de la caracterización, que también, sino de cómo se sumergen en sus personajes logrando que nos entreguemos a ellos sin concesiones -, la dirección creativa, la sensibilidad y la elegancia con la que Sofia Coppola cuenta la historia y cómo se recrea en las emociones sobre todo de Priscilla, aunque también de Elvis. Por supuesto, la bellísima fotografía de Philipe Le Sourd, la edición Sarah Flack, colaboradora habitual de la directora y la excepcional banda sonora, que incluye el temazo «How You Satisfy Me» de The Spectrum, la banda inglesa de pop psicodélico de finales de los 60’s, y que no conseguimos sacarnos de la cabeza.

Lo peor: A pesar de que están todos los ingredientes Made in Sofia Coppola y de que la historia es cautivadora y que está muy bien dirigida e interpretada, no supera a sus pelis más magistrales. Aún así, la recomendamos por todos los motivos anteriormente mencionados.

Reflexiones de Sofia Coppola sobre las memorias de Priscilla Presley

Me conmovió la lectura de las memorias de Priscilla Presley, en las que cuenta su vida en Graceland siendo muy joven; a través de la mirada del personaje, he intentado plasmar, sin emitir ningún juicio, lo que significó entrar en el mundo de Elvis.

Siempre me ha interesado la idea de la identidad, de la transformación. Esta película muestra cómo se convirtió Priscilla en la persona que es ahora, lo que significa la feminidad para ella y para la siguiente generación.

Vivió lo mismo que viven muchas jóvenes al adentrarse en la madurez, pero lo hizo en un ambiente inesperado, lujoso.

La historia de Priscilla es única y, al mismo tiempo, muy cercana.

“Me conmovió la lectura de las memorias de Priscilla Presley, en las que cuenta su vida en Graceland siendo muy joven.”

A los 21 años ya era una de las mujeres más famosas del mundo, la simbólica «reina del rock and roll». Sin embargo, casi nadie conocía a Priscilla Presley, el gran amor de Elvis Presley y su única esposa. Su presencia estuvo eclipsada por el enorme brillo de su marido, pero en los márgenes existe otra historia, una historia que refleja la cultura de entonces, la historia de los sueños de una chica que creció en un cuento de hadas prefabricado y que acabó por asumir sus deseos reales, así como las capas y la complejidad del poder.

Por todo ello, me esforcé en mostrarlo todo desde el punto de vista de Priscilla. Aquí no se trata de Elvis el intérprete, sino de cómo ella le veía en su vida privada y de su vulnerabilidad como artista. En ningún momento he querido denigrarle. Quería que fuese un ser humano con sus defectos y verle como Priscilla le veía para poder comprenderle de otra forma. Elvis me parece comprensivo, aunque hay momentos en que no es simpático, tiene altibajos, pero creo que hubo mucho amor en la relación entre ambos.

“Elvis y Priscilla son una pareja legendaria, pero no se sabe mucho acerca de ella.”

A pesar de que Elvis y Priscilla son una pareja legendaria, no se sabe mucho acerca de ella. Su historia me sacudió tanto como descubrir lo que había significado para ella. Describe con mucho detalle cómo fue crecer en un mundo tan diferente. No me lo quitaba de la cabeza, y un día decidí llamarla y preguntarle si había considerado la posibilidad de vender los derechos del libro para una película. Me contestó que se lo pensaría. Pero en la época, la idea no le atraía y, además, me pareció una persona muy reservada.

No podía creerlo cuando me volvió a llamar para decirme que estaba de acuerdo. Ha sido la primera vez que me he enfrentado a un proyecto en el que la persona estaba viva y podía hacerle preguntas. Priscilla estaba dispuesta a contestar a mis preguntas y a darme detalles que añadieron mucho a la película. Priscilla Presley es una de las productoras ejecutivas de la película.

Asimismo, me importaba mucho que Priscilla Presley se sintiera cómoda con el film. Es su historia, debía respetar la verdad. La dificultad residía en encontrar el equilibrio para expresar lo que yo quería y que ella se sintiera bien.

Significó mucho para mí cuando, después de ver la película, me dijo que le había conmovido y que Cailee Spaeny había sabido expresar cómo se sentía realmente entonces y lo que había vivido.

Tengo la impresión de que es la primera vez que Priscilla está debajo del foco. Todo está concentrado en ella y no en la Sra. Elvis Presley.

Quiero que los espectadores se identifiquen con su historia porque es lo que sentí leyendo el libro. Aunque el decorado no sea de lo más normal, los sentimientos de Priscilla son universales, pasa por cosas que le ocurren a todas las mujeres, da igual que sea su primer beso, su primer día de colegio, ser madre…

También hay que tener en cuenta que estamos hablando de otra época en la que en la mayoría de hogares se suponía que la mujer tenía que quedarse en casa y no tener una carrera. Conozco a muchas mujeres de esa generación. Mi madre pertenece a esa generación, y la idea era que una bonita casa, un marido con éxito y unos niños debían satisfacer a cualquier mujer. Si querían más, es que les pasaba algo. Creo que esto generaba mucho conflicto. Es la generación que me crió, pero cuando veo a mis hijas, ninguna tomaría en consideración la opinión de un hombre. Me interesó mucho observar esa época y ver cómo estoy a caballo entre ambas generaciones.

“Tengo la impresión de que es la primera vez que Priscilla está debajo del foco. Todo está concentrado en ella y no en la Sra. Elvis Presley.”

Por otro lado, siempre me ha interesado ver cómo las personas encuentran su camino y moldean su identidad, sobre todo estando en una situación ajena, en un mundo que no es el suyo, y cómo consiguen salir adelante. Creo que todos nos ilusionamos con alguien y luego, con el tiempo, esperamos tener la posibilidad de reencontrarnos a nosotros mismos. No todo el mundo encuentra la fuerza suficiente para irse cuando algo va mal.

Por ello, la historia de Priscilla me parece que tiene una fuerza tremenda y que fue capaz de encontrar una identidad propia. Fue mi inspiración. Demostró un valor tremendo al dejar su matrimonio en esa época, a principios de los setenta del siglo pasado, sin tener trabajo y, por lo tanto, ingresos. Debió de ser muy difícil, porque su identidad consistía en ser la señora de Elvis Presley. Sinceramente, me impresionó que fuera capaz de irse y empezar una vida propia.

“No todo el mundo encuentra la fuerza suficiente para irse cuando algo va mal.”

Estreno en cines el próximo 14 de febrero. Consultar cartelera.

(*) Foto portada, foto fija 1, foto slider 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8 y by Philipe Le Sourd; Foto fija 2, foto slider 5, 11 y 12 by Sabrina Lantos; Foto slider 10 by Ken Woroner. Las fotografías y las reflexiones de Sofia Coppola han sido proporcionadas por BTEAM Pictures.


 BACK


 BACK TO TOP