Slow: una película sobre una relación de amor sin sexo

La premisa de este drama, escrito y dirigido por la cineasta lituana Marija Kavtaradze, premiada en Sundance por este trabajo, se centra en una pareja formada por Elena, una bailarina de danza contemporánea que imparte clases de baile y Dovydas, un intérprete de lenguaje de signos. Tras conocerse y enamorarse, se establece entre ellos un vínculo próximo al amor platónico, en el que la sexualidad de él o mejor dicho, la ausencia de ella, les enfrenta a un desafío en su relación.

Amor romántico sin sexo

Ante este escenario, seguro que os surgen muchas preguntas, muchas de ellas procedentes de creencias basadas en nuestra educación y en lo que nos han dicho a través del cine y de otros contextos sobre lo que es y lo que no es una relación de pareja. Probablemente en todas ellas, el elemento que se considera como medidor de si se tiene o no una relación es el sexo. Es decir, que si no hay sexo se cataloga a la relación de otra cosa, pero si hay sexo, ésta sí que es una relación. Bueno pues Marija Kavtaradze ha querido cuestionarlo y ahondar en ello planteando una historia muy interesante en la que dos personas se sienten profundamente enamoradas, a pesar de que la forma de expresarlo físicamente por parte de uno de sus miembros no es normativa.

Es inevitable que sin siquiera ser conscientes de ello, juzguéis la situación y la tildéis de una cosa u otra, pero el planteamiento de este film va más allá, y se queda en la zona gris, esa área alejada de posiciones radicales y que comprende que nada está bien o mal y que nada es mejor o peor, siempre y cuando sus protagonistas estén de acuerdo con ello.

Libertad sexual vs asexualidad

Lo complejo de esta historia es que contrapone a dos personas con una naturaleza antagónica con respecto al sexo y algunas cosas más. Y es que Elena es una mujer sexualmente muy activa y Dovydas, por contra, se considera un hombre asexual. Sin embargo, y a pesar de saberlo, se enamoren perdidamente.

“No me siento sexualmente atraído por nadie, nunca lo he sentido. Tú me gustas, por eso te lo cuento.” Dovydas

Asimismo, y aunque la relación entre ellos es muy profunda, Elena no acaba de sentirse cómoda ante este nuevo paradigma, y le cuesta entender una situación tan ajena a lo que ella ha vivido. Está acostumbrada a otro tipo de hombres, que normalmente solo piensan en sexo, y de hecho, es algo que ella misma adora y necesita, por lo que deberá luchar con sentimientos contradictorios. ¿Es posible que alguien esté enamorado de otra persona y no quiera interactuar sexualmente con ella? ¿puede una relación sobrevivir sin practicar sexo? ¿la solución es abrir la relación, dejarlo? ¿es cierto que el sexo es el medidor de las relaciones afectivas? ¿no tener libido es una postura vital? Food for thought.

Todas estas cuestiones y muchas otras sobrevuelan la película y también surgirán en vuestras mentes. Pero como veréis, lo interesante es que las posibles respuestas son múltiples, incluso aunque algunas no sean las que espera una sociedad tan hipersexualizada como la nuestra.

Un filme sencillo sobre una relación compleja entre dos personas tan opuestas

Curiosamente, ambos trabajan con sus cuerpos. Elena es una excelente bailarina y Dovydas domina el lenguaje de los signos, que aprendió porque su hermano es sordo. Aún así, la relación que estos tienen con ellos es muy diferente. Mientras para Elena el cuerpo es una herramienta de comunicación fundamental tanto en la relación consigo misma como con los demás, en el caso de Dovydas esa relación es distinta, y de hecho evade la interacción física más íntima, en la que como el mismo confiesa no se siente cómodo.

Por ello, y como era de esperar, sus dos posturas tan opuestas tendrán un impacto en su relación. Aún así, ambos tratarán de buscar las intersecciones, pero los desencuentros se sucederán motivados por la desconfianza, los juicios y por querer tratar de cambiar y/o contentar al otro para no detonar una historia de amor real, pero que está condicionada por tener impulsos vitales diferentes.

Para equilibrar esta situación en la película, la directora introduce a un personaje, una monja amiga de Elena, a la que ésta visita en el convento de clausura en el que vive, y con la que habla sobre esa renuncia tan total a estar con una persona y a no tener sexo. Ella busca entender lo que nunca se ha podido imaginar y queda sorprendida cuando su amiga le explica que ella no echa de menos nada de todo eso, que está tranquila y feliz. Suponemos que a través de este personaje Marija Kavtaradze nos quiere hacer entender que hay muchos tipos de personas y de maneras de sentir y de vivir el sexo y las relaciones afectivas, por incomprensible que pueda parecernos.

Por otro lado, queremos puntualizar que la película va más allá de las relaciones sexuales y que nos plantea otras cuestiones sobre las que reflexionar como: la importancia de los aspectos en común entre las parejas; el impacto que tienen nuestras historias en nuestras relaciones; el poder de nuestras convicciones, prejuicios y creencias (educación) en nuestras relaciones; el impulso de hacer «lo correcto» o «lo normal», lo que se espera de nosotros, lo que exige la sociedad…

Intérpretes magistrales

Greta Grineviciute y Kestutis Cicenas, interpretan a Elena y a Dovydas, respectivamente. Y hay tanta compenetración y química entre ellos que parece que estemos viendo una relación real. Cómo se contemplan, cómo se abrazan, cómo se sienten, cómo se escuchan, cómo se comprenden o tratan de hacerlo… Hay una mirada extremadamente sensible y tierna, que la delicada fotografía de Laurynas Bareisa consigue elevar.

Lo mejor: la premisa de la película, la interpretación de los actores, la banda sonora, la fotografía y la sensibilidad de su directora.

Lo peor: a veces es lenta en exceso y aunque la historia que narra y el tema que plantea es muy profundo, controvertido y fascinante, al final no consigue llegar al hueso del asunto. Nos hubiera gustado conocer las historias personales de cada uno, que son las que les han convertido en lo que son, y no solo en lo que respecta al sexo.

Consultar cartelera.

(*) Foto portada: fotograma de la película.


 BACK


 BACK TO TOP