Supaform Studio firma EJE, la nueva utopía de Belgrado
Belgrado se construye a partir de tensiones: entre lo clásico y lo experimental, lo monumental y lo cotidiano. Precisamente esa lectura atenta de la ciudad es la que define el enfoque de Supaform Studio en EJE Belgrado. Antes incluso de comenzar el proyecto de interiorismo, bastaron unos días recorriendo sus calles para comprender que su identidad urbana es única: una mezcla hipnótica entre neoclasicismo, brutalismo yugoslavo y una arquitectura modular que parece proyectada desde el futuro. Un paisaje donde lo monumental convive con lo experimental, y donde cada edificio parece formar parte de una narrativa mayor. Esa sensación —casi cyberpunk, aunque sin neones— se convirtió en el punto de partida conceptual de Esthetic Joys Embassy (EJE), un espacio que hoy redefine la experiencia del ocio contemporáneo.
Supaform Studio: diseñar desde la narrativa urbana
Lejos de imponer una estética ajena, Supaform Studio trabaja aquí desde la interpretación del contexto. EJE no nace como un objeto aislado, sino como una extensión especulativa de Belgrado: una versión intensificada de su identidad arquitectónica y cultural.
El estudio articula el proyecto como un sistema modular de experiencias, donde cada elemento —espacial, sonoro o gastronómico— responde a una lógica común. El resultado no es un interior, sino un ecosistema.

Del K67 a una estación de placeres futurista
El punto de partida formal remite al icónico K67 kiosk de Sasa Mächtig, una pieza clave del diseño yugoslavo cuya geometría modular y carácter futurista siguen resultando sorprendentemente contemporáneos.
Supaform Studio reinterpreta este lenguaje para construir una suerte de estación autónoma: una «embajada» donde convergen diferentes formas de ocio y sociabilidad. No es casual el nombre: EJE funciona como un punto de encuentro, un nodo cultural donde lo local y lo global se cruzan constantemente.

“EJE remite al icónico K67 kiosk de Sasa Mächtig, una pieza clave del diseño yugoslavo.”
Un espacio híbrido: club, listening bar y hotel
EJE Belgrado desafía las tipologías tradicionales. Es, simultáneamente una discoteca centrada en el sonido analógico; un listening bar inspirado en la cultura japonesa; un restaurante de cocina urbana nipona; y un hotel integrado en el propio espacio.
Pero más allá del programa, lo relevante es cómo Supaform Studio organiza estas funciones: no como compartimentos estancos, sino como una secuencia fluida de experiencias. De ahí que el usuario no solo visita el espacio; lo recorre, lo interpreta y lo personaliza.

El sonido como estructura invisible
Inspirado en los listening bars japoneses, el proyecto sitúa la escucha en el centro de la experiencia. Equipado con monitores vintage y una colección de vinilos seleccionada con precisión casi curatorial, el espacio invita a una relación más consciente con la música.
Aquí surge una de las ideas más potentes del proyecto: imaginar un listening bar japonés que hubiera evolucionado dentro del contexto yugoslavo y alcanzado el presente. Y Supaform Studio traduce esta hipótesis en arquitectura.

“Inspirado en los listening bars japoneses, el proyecto sitúa la escucha en el centro de la experiencia.”
Diseño sensorial: entre lo onírico y lo funcional
El lenguaje material del proyecto refuerza su carácter inmersivo. El amarillo profundo que recorre el espacio actúa como elemento unificador, aportando calidez y una dimensión emocional casi cinematográfica. Sobre él, un sistema de iluminación basado en paneles ovalados genera una atmósfera cambiante, a medio camino entre una nave espacial y un entorno sanitario futurista.
Entre los elementos más singulares aparece el uso de textiles originales del London Underground, diseñados por Misha Black. Este gesto introduce una capa narrativa adicional: la del viaje colectivo, la memoria del tránsito.
De lo colectivo a lo introspectivo
Uno de los mayores aciertos del proyecto es su organización espacial. Supaform Studio plantea una transición clara: desde zonas abiertas y sociales hacia espacios cada vez más íntimos. En el extremo más privado, aparecen cabinas individuales inspiradas en el modelo ichiran japonés.
Aquí, la experiencia se vuelve completamente introspectiva: el pedido se realiza de forma digital, las cortinas aíslan visualmente el espacio y la escucha pasa a ser individual, a través de auriculares. Es el contrapunto perfecto a la energía del club: un espacio para desaparecer dentro del propio sistema.
“El amarillo profundo que recorre el espacio actúa como elemento unificador.”

Gastronomía: un diálogo cultural
La propuesta culinaria, liderada por el chef japonés Katsuhiko Kobayashi, continúa la narrativa híbrida del proyecto.
Inspirado en el concepto yoshoku, el menú explora la reinterpretación de influencias occidentales desde la lógica japonesa. El resultado no es fusión superficial, sino una investigación gastronómica coherente con el espacio.
Platos como el ramen o el hambagu dialogan con el contexto balcánico, mientras que la selección de bebidas —desde sake hasta rakia— amplía el alcance cultural de la experiencia.

Una nueva forma de diseñar el ocio
En un momento en el que muchos espacios tienden a replicar fórmulas globales, EJE Belgrado propone una alternativa basada en identidad, narrativa y complejidad.
El trabajo de Supaform Studio demuestra que el interiorismo puede ir más allá de lo estético para convertirse en una herramienta de construcción cultural.
Aquí, cada decisión proyectual responde a una visión: crear un lugar donde las personas no solo se encuentren, sino que compartan experiencias significativas.
“El menú explora la reinterpretación de influencias occidentales desde la lógica japonesa.”

EJE Belgrado: una visión materializada
Más que un destino, EJE es un manifiesto. Un espacio donde pasado y futuro se entrelazan, donde la arquitectura dialoga con la música y donde el diseño actúa como catalizador social.
En una ciudad como Belgrado, marcada por la superposición de identidades, este proyecto la amplifica. Y en esa amplificación, Supaform Studio no solo firma un interior, sino una de las propuestas más sugerentes del panorama actual.

(*) Fotografías proporcionadas por Supaform Studio.