Copenhague en Invierno: encanto escandinavo en todo su esplendor (1/2)

La capital de Dinamarca es una ciudad que deslumbra en cualquier época del año. Sin embargo, durante el invierno, se transforma en un auténtico paraíso nórdico. Con su atmósfera acogedora, una arquitectura impresionante, y una oferta cultural vibrante, la ciudad ofrece una experiencia inigualable que atrapa a los visitantes en un abrazo cálido, incluso cuando el termómetro desciende.

El concepto Hygge

El invierno danés no sería lo mismo sin el concepto de hygge, una palabra que no tiene traducción directa pero que resume perfectamente el arte de encontrar la comodidad y el bienestar en las pequeñas cosas. En Copenhague, el hygge se respira en todos los rincones, desde un café tranquilo con vistas al río, hasta una cena en un restaurante con velas encendidas. Es una sensación que te envuelve, que te invita a disfrutar de la calma, la calidez y la compañía.

Además, lo curioso de todo es que este feeling está presente en toda la ciudad: hoteles, tiendas, restaurantes, cafeterías, museos… logrando que el frío sea algo anecdótico. Porque si vais con ropa térmica y bien abrigados, la verdad es que no llegan a temperaturas tan bajas como las de Nueva York o Helsinki por poner un par de ejemplos.

Los daneses han encontrado la fórmula para disfrutar hasta en su época más fría. Y es que no hay nada mejor que tener una buena actitud, disfrutar de las pequeñas cosas y poner el foco en aquello que nos hace felices.

Winter baths: la mejor manera de relajarse en invierno

Copenhague es conocida por su mezcla de vanguardismo y tradición, donde los contrastes se encuentran en cada esquina. Uno de los más sorprendentes es la experiencia de los Winter baths o baños de invierno, una tradición nórdica que se ha convertido en un auténtico fenómeno en la ciudad durante los meses más fríos del año. Un ritual que puede parecer desafiante para quienes no están acostumbrados al frío, pero que, sin duda, ofrece una de las formas más auténticas de conectar con la esencia de Copenhague y su gente.

Un encuentro con la naturaleza y el frío

Los Winter baths de Copenhague no son una moda pasajera, sino una tradición profundamente arraigada en la cultura danesa, que se remonta a siglos atrás. En pleno invierno, cuando las temperaturas pueden caer por debajo de los 0 grados y el viento del mar Báltico acaricia la piel con su frío cortante, los habitantes de Copenhague no dudan en sumergirse en las aguas frías de sus canales o en los baños termales al aire libre. Y si pensábais que la cultura del baño en el agua caliente era únicamente una forma de relajación en países cálidos, os sorprenderá descubrir cómo en Copenhague la inmersión en el agua fría es vista como una práctica revitalizante y profundamente regeneradora.

Uno de los lugares más emblemáticos para disfrutar de esta experiencia es La Banchina. Ubicada en Reshaleøen, en este bucólico lugar es posible combinar un baño frío en el puerto con una experiencia de sauna caliente. Porque además de ser un lugar de baño durante todo el año, La Banchina cuenta una pequeña y preciosa sauna con una pared de cristal, desde donde es posible ver el puerto. La sauna tiene capacidad para hasta 8 personas.

En el pequeño edificio, que antes era un astillero, La Banchina tiene una cafetería y un restaurante, donde sirven ricos dulces, café de especialidad y comida vegetariana de temporada y de origen local. También están especializados en vinos naturales.

Durante el invierno, La Banchina ofrece «sopa del día» de lunes a miércoles y también los domingos; brunch de 10 a 15:30 y las «Dinner Club seatings» de 17:30 a 20:30 de jueves a sábado y todos los domingos. Nuestro plan perfecto consiste en darse un baño frío – ¡con entrar y salir del agua es suficiente! -, sauna y luego tomar una sopa calentita.

Otro lugar que ofrece una experiencia de bienestar muy recomendable es CopenHot. También está ubicado en Refshaleøen. En este caso, ellos se autodefinen como «Little Siberia», ya que tiene vistas al antiguo astillero industrial de B&W, conocido por el mismo nombre, porque era el lugar más frío de Refshaleøen.

Aquí se puede disfrutar de unos increíbles jacuzzis al aire libre a 40 grados, todos ellos calentados con leña, así como de diferentes saunas y bañeras de inmersión frías. Sus diferentes instalaciones se reservan como unidades privadas, y mientras disfrutas de las instalaciones, el barman puede servirte bebidas frías del bar.

Si lo que estáis buscando es una propuesta más cercana a un spa, pero además con historia, Sofiebadet es el lugar perfecto. Se encuentra en el barrio de Christianshavn y data de 1909. En aquella época, el Sofiebadet era uno de los dos balnearios de Copenhague donde la clase trabajadora, que aún no tenía un baño en casa, podía venir a asearse. Aunque el Sofiebadet cerró en 1997, los habitantes de Christianhavn lucharon para que resucitara como un tesoro histórico. Así que, en el 2000, el Sofiebadet volvió a abrir sus puertas y hoy en día es mucho más que un simple lugar para darse un baño.

Sus instalaciones están muy bien conservadas, y aunque el lugar no es muy grande, tiene todo lo necesario para disfrutar de diferentes sesiones relacionadas con el bienestar: desde sus diferentes saunas, una bañera relajante acompañada de una copa de cava, una mascarilla facial purificante, tratamientos para el cuerpo y el rostro, así como probar el popular tratamiento de hammam. También cuenta con una cafetería, donde tomarse algo o comer algún aperitivo saludable. El servicio es muy amable.

Asimismo, los Winter baths en Copenhague son mucho más que una experiencia de bienestar; son también una experiencia social. En el ambiente relajado y amigable de las saunas y baños, los daneses tienden a compartir risas, historias y, por supuesto, un baño revitalizante. Los baños del puerto de Copenhague son ideales para ello.  Por ejemplo, el de Islands Brygge o el de Kalvebod Bølge, que incluye tanto una zona de baño como una zona de inmersión en agua fría.

Un ritual de contrastes

Lo fascinante de los Winter baths no es solo la valentía de sumergirse en aguas heladas, sino la combinación de calor y frío que los caracteriza. En muchos de estos baños de invierno, el recorrido comienza con una sauna caliente, una tradición en la que el calor se acumula y se deja que el cuerpo se relaje profundamente. El siguiente paso: el desafiante salto al agua fría.

El contraste entre la calidez de la sauna y la frialdad del agua activa la circulación, revitaliza el cuerpo y proporciona una sensación de bienestar y euforia. Las endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, se disparan, y los beneficios para la salud son inmediatos. Desde la mejora de la circulación hasta el fortalecimiento del sistema inmunológico, pasando por la reducción del estrés, la práctica del baño en invierno está llena de ventajas físicas y mentales. Y es que, además de los beneficios terapéuticos, este es un ritual de pura conexión con la naturaleza, el frío y el agua.

“Bañarse en el mar en pleno invierno despeja la mente y aleja todo el estrés.”

Consejo: si no estáis acostumbrados a este tipo de baños fríos, se recomienda no tirarse de golpe sino ir sumergiéndose poco a poco y utilizando la escalera. Os advertimos que impresiona muchísimo y que en algunos casos es suficiente con sumergir las piernas y poco más.

Saunagus: aromaterapia y calor

Otra experiencia que se ha puesto muy de moda es la saunagus, que consiste en una sesión de aromaterapia en una sauna.

En la misma, un maestro de la sauna trabaja con aceites esenciales sobre las piedras calientes y hace oscilar el aroma de los aceites y el calor en la sauna con una toalla. Esto crea un vapor relajante y calmante que resulta ideal para aliviar el estrés. Normalmente la saunagus incluye también un baño frío en el mar, o una ducha fría, si es en el interior.

En definitiva, los Winter baths os permitirán descubrir el auténtico espíritu nórdico, ese que abraza el frío, la naturaleza y el bienestar, mientras os sumergís en las aguas gélidas de la capital danesa. ¡Una experiencia imperdible!

Cafeterías de especialidad y las mejores bakeries

Después de haber vivido alguna de estas sesiones dedicadas al wellness, no hay nada mejor que disfrutar de una café o un chocolate calentito junto a un dulce danés. La verdad es que el nivel de panaderías/pastelerías es tan alto, que es casi imposible no acertar.

Estos son nuestros favoritos:

Darcy’s kaffe: Café de especialidad, ricos desayunos y exquisitos dulces en un espacio muy acogedor, que se encuentro muy cerca de la librería SUPeR Bookstore.

Apotek 57: Se encuentra en St. Pauls Apotek, en una clásica farmacia danesa de 1878, dentro del Studio Store de FRAMA. La chef que lo regenta es Chiara Barla, quien se ha encargado de crear una carta basada en recetas caseras elaboradas con ingredientes orgánicos, de temporada y deliciosos. El lugar es precioso y se come de maravilla.

Lille Bakery: Esta es una de las mejores panaderías/pastelerías de Copenhague. Sus berlinas, panes de masa madre o sus panecillos de canela son una fantasía. También ofrecen lunch con platos del día, elaborados con productos orgánicos y locales. Su espacio, junto a noma projects, es muy evocador. Os recomendamos sentaros en la planta de arriba, desde la cual podréis ver como preparan sus delicias.

BeitSalma: Este restaurante-cafetería en Nørrebro es nuevo y ya se ha convertido en uno de nuestros favoritos. Su interiorismo mezcla una estética escandinava, pero con un toque artístico muy único. Además, sus platos procedentes de la cocina de Middle East es simplemente divina. Un lugar ideal tanto para desayunar, hacer un brunch o comer.

La Cabra: Según este mismo ranking, ocupan el 5º puesto. Su coqueta cafetería se encuentra en el mismo espacio donde está la tienda de moda masculina Another Aspect. Sus cardamom buns son una perdición.

Juno the bakery: Esta panadería situada en Århusgade, cerca de Østerbrogade, es la mejor de la ciudad y se trata de un proyecto del ex cocinero de nomaEmil Glaser. Sus panes de masa madre y sus dulces recién horneados y elaborados con ingredientes orgánicos y cuidadosamente seleccionados son sublimes. Como podréis comprobar, siempre suele haber largas colas para degustarlos. Sus rollos de cardamomo o sus croissants de pistacho son de otro planeta.

Atelier September: El chef Frederik Bille Brahe creó este restaurante, que ya cuenta con dos sedes. Sirven riquísimos, desayunos, almuerzos y dulces en un espacio de diseño y con un ambiente cálido y acogedor. Su mantequilla batida es un sueño, así como su «Morning plate» o su «Avocadomad».

Coffee Colective: Según Roastful, el servicio de suscripción que trabaja con cafés de especialidad de tostadores a nivel internacional, son el 2º mejor tostador del mundo. Actualmente tienen 8 cafeterías en Copenhague y 1 en Aarhus. Desde sus inicios en 2008 han estado comprando café directamente a los agricultores, eliminando pasos innecesarios en la cadena de suministro. Además de su excelente café de especialidad, cuentan con dulces muy ricos como su famoso roll de canela, que tiene una singular forma y un sabor excepcional.

April: Este tostador de café de especialidad con sede en Dinamarca tiene varios locales. El de Nørrebro nos encanta. El espacio es precioso e incluye una tienda, una mesa alargada para disfrutar de un buen café mientras trabajamos y una zona de sofás muy estilo Japandi.

Andersen & Maillard: Esta panadería artesana es una perdición, y cuenta con unas cuantas localizaciones en Copenhague. El café de especialidad que sirven es de Prolog y sus excelentes productos están elaborados por Milton Abel, un pastelero que solía deambular por las cocinas de noma y Amass. Su croissant de cardamomo es una locura. Mmmm…

Riviera: Es el nuevo café de la chef Chiara Barla. Un nuevo espacio decorado con mobiliario de FRAMA y donde disfrutar de sus exquisitos desayunos dulces o salados.

Villa Copenhagen: Un oasis de lujo sostenible

En esta ocasión nos alojamos en el Villa Copenhagen, un refugio de lujo que captura la esencia de la capital danesa, fusionando historia, modernidad y sostenibilidad en un solo lugar.

El hotel, diseñado por el famoso estudio danés Lundgaard & Tranberg Architects, ocupa un majestuoso edificio que originalmente albergaba la sede de la antigua oficina de correos de Copenhague.

Y además de contar con una ubicación privilegiada, a solo unos pasos de la estación central y de los principales atractivos turísticos, este hotel de cinco estrellas destaca por su piscina de 25 metros, con vistas espectaculares al Parque Tivoli. Pero lo mejor de todo es que puede disfrutarse tanto en verano como en invierno, ya que se calienta de manera sostenible con el exceso de calor de los sistemas de refrigeración del hotel. La temperatura de la piscina puede variar entre 28 y 30º, y la sensación es muy placentera. Porque mientras en el exterior las temperaturas pueden rondar en torno a los 0º grados, bajo sus aguas se está calentito y muy a gusto.

También cuenta con varias saunas, un gimnasio y realizan diferentes tratamientos de wellness. Su vestíbulo también es especial, ya que cuenta con un majestuoso techo de cristal que inunda de luz el espacio y por las esculturas de Jaume Plensa. Por si esto fuera poco, junto al mismo se encuentra Rug bakery, su encantadora y acogedora panadería cuyo nombre en danés significa «Centeno». A la cabeza se encuentra el chef ex nomaGonzalo Guarda, y ya os advertimos que todo lo que preparan está buenísimo.

Shopping: más allá de los mercados navideños

Aunque la temporada de invierno incluye las fiestas navideñas y por tanto, los mercados navideños, lo cierto es que nosotros no somos nada fans de ellos. Aun así, sí que tenemos que reconocer, que en el caso de los Tivoli Gardens hicimos una excepción.

Durante la temporada navideña, este parque de atracciones histórico se convierte en un paraíso de luces centelleantes y decoraciones festivas. Y aunque está repleto de gente durante todo el año, si evitáis el fin de semana y las horas punta, vale la pena darse una vuelta, así como aprovechar y montarse en alguna atracción o tomarse un tradicional vino caliente.

En lo que respecta a irse de shopping, la verdad es en que Copenhague hay una interesantísima selección de tiendas, que van desde muebles y objetos de diseño, vintage de calidad y moda. Estas son nuestras recomendaciones:

Si estáis buscando tiendas de moda de mujer, Skall Studio es un must. La firma sostenible de Julie y Marie Skall que destaca por una gran variedad de prendas de máxima calidad, diseños atemporales y que, ante todo y sobre todo, son responsables con el medioambiente.

En Artikle crean prendas unisex, elaboradas a mano en su taller de Gammel Kongevej, 37. Sus chaquetas nos tienen enamorados.

También os recomendamos Ganni, Arket, Grocery y Another Aspect están especializados en moda masculina. NAKED, nuestra tienda favorita para comprar sneakers de diseño, que ademas cuenta con una floristería en su interior. Y Tekla para sábanas y toallas, así como pijamas. Máxima calidad y muy buen diseño.

Si como nosotros sois fans de David Shrigley, esta tienda, ubicado justo al lado del Hotel Central & Café, será vuestra meca: Shrig shop. Os advertimos que será imposible salir de la tienda sin haber comprado antes algo.

Si lo que estáis buscando son objetos y mobiliario de diseño… la tienda de HAY, la marca danesa se ha convertido en un referente internacional gracias a su enfoque fresco y accesible del diseño de interiores, os va a enamorar. Son varios pisos los que dispone para mostrar sus bellísimos diseños. La verdad es que más que un simple establecimiento comercial, es una experiencia.

Lo que realmente distingue a HAY no es solo la belleza de sus piezas, sino la forma en que cada uno de sus productos cumple con el mantra del diseño escandinavo: la simplicidad como máxima funcionalidad. La tienda de Copenhague, con sus amplios espacios, presenta un catálogo en el que la estética minimalista se fusiona con una funcionalidad sin concesiones. Cada objeto –ya sea una lámpara, una silla, o incluso una taza– parece haber sido diseñado no solo para deleitar la vista, sino para facilitar la vida diaria. La tienda está pensada para que cada cliente sienta que puede llevarse a casa algo útil, pero también un pequeño pedazo de arte, algo que refleje su personalidad sin sobrecargar su espacio.

En una de las zonas más animadas de la capital danesa, la tienda Louis Poulsen se erige como un homenaje al diseño luminoso, elegante y funcional que caracteriza a Dinamarca. Famosa por sus lámparas de diseño icónico, la tienda no solo es un espacio de venta, sino una auténtica inmersión en la tradición del diseño escandinavo, que ha transformado la luz en un arte a lo largo de los años.

El espacio de la tienda, minimalista y cuidado al detalle, refleja perfectamente la esencia de la marca: líneas limpias, funcionalidad y una estética depurada que pone en valor el uso de la luz como un elemento vital en el diseño de interiores. La experiencia de compra va más allá del simple acto de elegir una lámpara: se trata de comprender cómo cada pieza interactúa con el entorno y con la luz misma. El lugar, además, ofrece un espacio tranquilo que a su vez alberga una cafetería-restaurante muy acogedora donde disfrutar de un alto en el camino junto a dulce, uno de sus saludables zumos o un café.

Y FRAMA, son nuestras tiendas favoritas. Tal y como sucede en HAY, de FRAMA nos gusta todo. No solo su espacio, que es un refugio de diseño contemporáneo y elegante, fiel a los principios del minimalismo escandinavo y su cafetería, Apotek 57, sino sus productos para decorar el hogar y nuestro propio cuerpo. El enfoque de FRAMA es claro: crear piezas atemporales que se integren armoniosamente en cualquier espacio, sin necesidad de recurrir a lo efímero o lo ostentoso.

Si buscáis libros y revistas: New Mags, que cuenta con una selección exquisita de libros y revistas de diseño, arquitectura, gastronomia y viajes o Le petit voyeur, con una curaduría más independiente, y donde destacan ejemplares difíciles de encontrar de fotógrafos y artistas.

SUPeR Bookstore también os la recomendamos muchísimo. Esta pequeña librería ubicada en Nørrebro, muy cerca del Darcy’s Kaffe, es muy acogedora y cuenta en sus múltiples estanterías referencias literarias interesantísimas. Su propietaria es muy curiosa y le gusta traer libros y revistas de todo el mundo, que no es fácil encontrar en otras tiendas de su sector. Su horario es un tanto especial: abre de lunes a viernes de 15 a 18 h. Los sábados de 12 a 18 h. Y os domingos de 12 a 15 h.

Y por último, si os gusta el vintage no dejéis de ir a Rosy Vintage y a Paloma Vintage. Ambas tiendas se han convertido en auténticos referentes para los amantes de la ropa vintage. Rosy Vintage ofrece una selección de prendas de los años 50, 60 y 70, destacándose por su enfoque en la moda femenina y una cuidada selección de accesorios que evocan la elegancia de épocas pasadas. A pocos pasos de allí, se encuentra Paloma Vintage, cuyo espacio minimalista cuenta con una excelente selección de piezas únicas de todos los rincones del siglo XX, desde chaquetas de cuero ochenteras hasta elegantes vestidos de los 40. Rosy Vintage y Paloma Vintage son paradas imprescindibles para los que deseéis llevaros a casa una pieza de historia de la moda.

Sin más y como os decimos siempre, esta ciudad nos tiene enamorados. Y aunque pueda parecer que en invierno pierda atractivo, sucede justo lo contrario. Copenhague en invierno es mucho más que una ciudad fría: es un lugar lleno de luz, cultura, y una calidez humana que convierte incluso los días más gélidos en una experiencia encantadora. Si aún no habéis experimentado el invierno en Copenhague, os garantizamos que os va a encantar.

(*) Fotos: Ely Sánchez y Cecilia Camacho (CC/magazine).

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