Casa Llimona: la nueva vida de un antiguo palacete del Eixample barcelonés

Hace unos meses descubrimos Casa Llimona, un precioso hotel boutique ubicado en el corazón del Eixample Dret barcelonés, que únicamente consta de menos de 10 habitaciones.

Como podréis comprobar por las imágenes, parte fundamental de este hotel ha sido el proyecto de arquitectura e interiorismo, que ante todo se ha centrado en rescatar la verdadera esencia del palacete en el que se ubica, dotándolo a su vez de un mayor brillo al combinar tradición y modernidad en un espacio absolutamente inspirador.

Dirección: C/ de Roger de Llúria, 42, principal (Barcelona)

Otro aspecto revelador del cariño con el que se ha abordado este proyecto es su nombre. El mismo hace referencia al apellido de uno de sus más importantes residentes, Josep Llimona, escultor de renombre y figura prominente del modernismo catalán. Tanto él como diversos miembros de su familia vivieron en esta casa, y de ahí que hayan querido homenajear a esta familia tan importante para la cultura catalana. Curiosamente, este reconocimiento se muestra también en las placas de las habitaciones de piedra que han sido cortadas manualmente para evocar el trabajo manual de los escultores.

“El proyecto gira en torno a preservar y explicar la historia de este lugar.”

La verdad es que da gusto conocer de primera mano proyectos con alma como este, cuyos artífices no sólo lo han insuflado de vida, sino que le han devuelto todo su esplendor. En definitiva, Casa Llimona es un buen ejemplo de buen gusto y pasión por la historia, el diseño y los detalles, también un regalo quienes podrán habitarlo de nuevo y una carta de amor a Barcelona y a la cultura modernista catalana.

Para profundizar sobre este proyecto, hablamos con las alma maters de Casa Llimona. Pasen y lean.

¿Quienes estáis detrás del proyecto Casa Llimona?

Detrás del proyecto Casa Llimona hay tres mujeres apasionadas; entre ellas Gina, con el papel más relevante como la arquitecta del proyecto. Ha sido la responsable de todo el interiorismo y la reforma del hotel. Somos una familia catalana con una larga historia en Barcelona y diversos negocios dedicados al turismo y al negocio inmobiliario.

Contamos con un gran equipo comprometido que trabaja diariamente con gran atención al detalle, asegurándose de que cada cliente tenga una experiencia excepcional.

Todos compartimos un profundo amor por nuestra ciudad, lo que se refleja en cada aspecto de Casa Llimona.

¿Cuándo, cómo y por qué surgió este proyecto?

Este proyecto surgió en el año 2020, en plena pandemia, lo que nos dio la oportunidad de pensar con mucho detalle cómo queríamos que fuera Casa Llimona. Durante ese tiempo, adquirimos el hotel, que anteriormente se llamaba Victoria Palace. Este lugar había perdido su encanto original, y vimos la oportunidad de devolverle toda su personalidad y recuperar la estética que tenía anteriormente, añadiendo detalles y comodidades de ahora.

El edificio es un antiguo palacete, y nuestro objetivo fue realizar una reforma que recuperara parte de la historia de este espacio, resaltando su valor cultural y arquitectónico. Este proyecto nos permitió combinar tradición y modernidad, creando un hotel boutique único que refleja y es parte de la rica historia de Barcelona.

¿Con quién habéis trabajado la identidad gráfica y visual del hotel? ¿qué valores queríais transmitir?

Hemos trabajado junto al estudio de diseño Atipus en Barcelona, los cuales recibieron un premio nacional de diseño por este proyecto. Desde el principio, sabíamos que necesitaríamos estar en constante comunicación para contar la historia del edificio y reflejarla en su identidad.

Al abordar el proyecto, ambos nos centramos, con gran respeto, en narrar esa historia a través del diseño gráfico y de interiores, preservando elementos que unen la tradición con la modernidad.

Con cada aplicación conseguimos reflejar esa dedicación y mostrar que Casa Llimona ha sido testigo de la ciudad, de su historia y transformaciones, desde sus residentes hasta diferentes instituciones que han tenido su sede en este espacio y ahora, como un hotel boutique que, con el máximo respeto al edificio, cuida cada uno de los detalles.

¿Qué historia está detrás del precioso edificio en el que estáis ubicados?

Para conocer la historia de este edificio tuvimos la suerte de poder hablar con personas que siguen viviendo en el edificio desde hace más de 70 años, además de haber consultado los documentos disponibles en el archivo histórico de Barcelona.

Este edificio, fue construido en 1890 bajo la dirección de dos grandes arquitectos: Enric V. Sagnier y su empresa Joan Rubió i Bellver. Sagnier es uno de los arquitectos más prolíficos del Modernismo catalán, con unos cuatrocientos cincuenta edificios construidos entre 1881 y 193, junto a otras figuras emblemáticas como Gaudí, Puig i Cadafalch y Domènech i Montaner.

Este antiguo palacete ha sido residencia de personajes ilustres de la historia, como los marqueses de la Motilla o la familia Llimona. Durante la década de los 50 fue sede de la Mútua Industrial i Comercial de Barcelona, de la cual todavía se aprecian muchos detalles en las zonas comunes del hotel, como el escudo del suelo de mosaico o el gran fresco de la entrada.  A lo largo de los años ha albergado diferentes instituciones y es solo a partir del 2015 que se convierte en un hotel.

¿Podéis compartir alguna anécdota sobre el proceso de renovación y creación de la actual Casa Llimona?

El proceso de rehabilitación del interior del hotel fue intenso y fascinante. A lo largo de los años éste había sufrido muchas reformas para adaptarse a cada uno de los usos que ha albergado y estas reformas habían enmascarado elementos originales de gran valor que hemos podido recuperar.

“El proceso de rehabilitación del interior del hotel fue intenso y fascinante.”

Encontramos techos de escayola policromada, puertas de marquetería que se habían retirado, pero afortunadamente seguían en el almacén y pudimos volver a colocar, o pavimentos hidráulicos escondidos bajo capas de materiales modernos, todo ha podido ser restaurado, recuperando su esplendor original.

La rehabilitación de la fachada posterior, fue un trabajo también muy interesante, después de conversación con el servicio de Patrimonio de Barcelona y un trabajo exhaustivo de decapado, se pudo recuperar el material y los colores originales de ésta, fue una gran sorpresa descubrir que el color original de las carpinterías era verde y no el marrón oscuro que estuvo pintado durante años.

¿Cuál es la esencia y valor diferencial de Casa Llimona?

Casa Llimona explica la historia de los que vivieron aquí, la historia de la ciudad, y te ofrece la posibilidad de sentirte en una auténtica casa modernista del s.XIX.

Con la nueva reforma se ha priorizado la calidad y la comodidad de todos los espacios. El resultado es un espacio elegante, sobrio y acogedor, donde cada pequeño detalle contribuye a crear una atmósfera única y memorable.

“Casa Llimona explica la historia de los que vivieron aquí, de la ciudad, y te permite vivir en una auténtica casa modernista del s.XIX.”

El gran valor diferencial de Casa Llimona es la posibilidad de sentirte en una casa en el corazón de Barcelona, pudiendo contemplar detalles únicos de la arquitectura modernista. A diferencia de un gran hotel en la ciudad nosotros ofrecemos singularidad e intimidad, y un pedacito de historia que además de poder disfrutarse en primera persona, estamos encantados de compartir con nuestros huéspedes.

¿Qué podéis contarnos del interiorismo y de las distintas habitaciones que forman parte de vuestro evocador hotel?

El proyecto de interiorismo lo realizó Gina Cebamanos, la arquitecta del equipo. Ella siempre tuvo claro que todo el diseño tenía que respetar la identidad del lugar. Por ello, el proyecto puso foco en buscar la mezcla entre lo antiguo y lo nuevo, para de esta manera encontrar un equilibrio entre los elementos históricos y modernos. Es decir, pusieron en valor la nobleza de este espacio tan singular con la sencillez del diseño contemporáneo.

“Gina Cebamanos siempre tuvo claro que todo el diseño tenía que respetar la identidad del lugar.”

Una parte fundamental del proyecto era restaurar las zonas comunes, preservando su origen al máximo, en cambio las habitaciones han sido diseñadas pensando en una continuidad de este espacio con un aire más contemporáneo, teniendo este contraste entre lo nuevo y lo antiguo.

Como hemos comentado anteriormente el proyecto gira en torno a la recuperación de la esencia de este antiguo palacete, y es por eso por lo que la atención a todos los detalles ha sido fundamental para conseguir el nivel de acabados y calidad que queríamos.

Para ello, el trato directo con todos los industriales ha sido clave, a la hora de personalizar muchos de los elementos, como las manetas o los mecanismos. La elección de los materiales también ha sido fundamental para transmitir la nobleza y calidez del espacio.

Asimismo, otra de las singularidades de este hotel es la dimensión de las habitaciones, ya que, al tratarse de un edificio histórico, la distribución se ajusta a la configuración original de los muros, de manera que encontramos habitaciones muy grandes pero todas ellas con distribuciones diferentes.

La singularidad también se nota en la personalización de cada una de ellas. Un buen ejemplo son las terrazas privadas, que son un pequeño oasis dentro de la ciudad. En ellas podemos encontrar una selección de plantas escogidas teniendo en cuenta su consumo de agua y su origen mediterráneo.

¿Qué servicios ofrecéis?

En Casa Llimona, nos enfocamos en crear una experiencia que te haga sentir como en casa. Somos un hotel boutique con menos de 10 habitaciones, lo que nos permite brindar un servicio muy personalizado y una atención al detalle excepcional.

“En Casa Llimona, nos enfocamos en crear una experiencia que te haga sentir como en casa.”

Disponemos de una cocina abierta donde nuestros huéspedes pueden prepararse un café o tomar algo en cualquier momento, como si fuese su casa. Además, contamos con unas terrazas preciosas que dan al patio de manzana, ideales para familias que viajan con niños o con animales de compañía.

Nuestra recepción ofrece una atención cercana y profesional, y por ello nos gusta recomendar a nuestros huéspedes lugares únicos de la ciudad.

Otro de nuestros valores diferenciales es nuestra ubicación, que es inmejorable, ya que se encuentra en una zona céntrica de Barcelona, a distancia a pie de los puntos de interés más relevantes de la ciudad.

Asimismo, nuestro mejor servicio es ofrecer un ambiente acogedor y familiar, donde cada detalle está pensado para que nuestros huéspedes se sientan cómodos y bien atendidos.

¿Qué es lo que más os entusiasma de Barcelona?

Si hay algo que queremos destacar de Barcelona relacionado con Casa Llimona, es su papel como emblema del modernismo.

La ciudad es conocida por su increíble arquitectura modernista, con obras maestras de Gaudí, Domènech i Montanery otros grandes arquitectos. Casa Llimona, situada en un edificio de esta época, refleja esta rica herencia arquitectónica y cultural, siendo un testimonio vivo de una de las etapas más importantes y bellas de la historia de Barcelona.

Además, Barcelona es una ciudad relativamente pequeña que se puede descubrir en pocos días, con una historia muy rica y fascinante.

Estamos muy orgullosos de nuestra cultura y lengua catalana que nos enriquece. Nos emociona poder compartir esta parte de nuestra identidad con nuestros huéspedes, y toda la información del hotel está disponible en catalán, además de otros idiomas.

Barcelona es una ciudad que mira al mar. Nos encanta su ambiente cosmopolita, internacional y lleno de diversidad, características que han destacado a lo largo de su historia y que continúan haciéndolo hoy en día.

Muy recomendable.

(*) Fotografías: Ely Sánchez y Cecilia Camacho (CC/magazine).

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