Parásitos: ¡la mejor película del año!
La ganadora de la Palma de Oro de este año es una absolutamente maravillosa. El genio surcoreano Bong Joon Ho ha creado una obra maestra imperdible, que por suerte sigue en la cartelera de algunos cines.


El guión de «Parásitos» es sublime y el desarrollo de su original historia es un torrente de emociones impredecibles, que desembocan en un final redondo e incierto a su vez. Todos los actores llevan a cabo interpretaciones excelentes, consiguiendo que la trama y cada uno de las escenas que se suceden resulten veraces.
El punto de partida del film es la diferencia de clases, la desigualdad y, por ende, la polarización económica se hace extremadamente patente día tras día, mientras la clase media desaparece y los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres…
Por ello, Bong Joon Ho ha querido que esta magistral sátira, llena de humor negro y suspense, sea a su vez una crítica social, protagonizada por dos familias antagónicas, pero que llegan a cohabitar, gracias a un ejercicio de confianza ciega por parte de la familia pudiente, que tiene una actitud bastante naïf y generosa, y a la estrategia parasitaria de la familia pedigüeña, que malvive en un sórdido sótano maloliente del extrarradio.
Durante dos horas, que se os pasarán volando, «Parásitos» rezuma poesía visual y sonora, gracias a la gran dirección de fotografía y a la selección de la evocadora banda sonora, así como a la fusión de géneros y de estilos cinematográficos, donde se puede vislumbrar la esencia de grandes del cine como Hitchcock e incluso de Amenábar o Lanthimos. Un engranaje perfecto, donde todo tiene una razón de ser, y donde «se junta el hambre con las ganas de comer», ya que la trampa se hace efectiva cuando los burgueses quieren despreocuparse de los quehaceres mundanos y los desheredados encuentran esa oportunidad, que tanto ansiaban para poder salir del hoyo a toda costa.
Sin más, «Parásitos» es un tsunami de estímulos y de emociones. Un auténtico cóctel mólotov, que te mantiene en vilo de principio a fin, con todos los sentidos activos. Nada es lo que parece, y hasta lo que dabas por seguro que podía a pasar… finalmente da un giro inusitado para detonar en otra situación imprevista, que enreda más la maraña…
Y es que como os adelantábamos, estamos ante una cinta que no solo te cuenta una historia sino que pone sobre la palestra muchas cuestiones como: el poder de las redes sociales como arma de destrucción…; la diferencia cada vez mayor entre estratos sociales; las consecuencias del capitalismo; las estrategias por la supervivencia; la suerte, la voluntad y las oportunidades; los estigmas y el clasismo…, que en nuestro caso desembocaron en un cine forum a la salida del cine.
“En la sociedad actual hay rangos y castas invisibles, y existen barreras de clase insalvables.”
(*) Fotos: fotogramas de la película.
