«Flow, un mundo que salvar», Globo de Oro a la Mejor Película de Animación

La película de animación de Gints Zilbalodis (su segundo proyecto de larga duración tras «Away»), «Flow, un mundo que salvar», es una experiencia visual casi onírica, y una fábula que reflexiona sobre la resiliencia, la convivencia y la adaptación en un mundo devastado por el cambio climático.

Ayer mismo fue nominada a «Mejor película de animación» en los Óscars 2024, y por partida doble con otra nominación a «Mejor película internacional». Y por si esto fuera poco, ha sumado a su ya muy extensa lista de candidaturas como las nominaciones a los Premios BAFTA a «Mejor Película de Animación» y «Children and Family Film», el pasado 5 de enero, en la gala de los Globo de Oro, se alzó con el Premio a «Mejor Película de Animación». Un paso de gigante para una pequeña película que se establece ya como una de las claras favoritas a los próximos premios Óscar.

Asimismo, tras su estreno mundial en la «Sección Un Certain Regard» del Festival de Cannes, fue seleccionada en «Sección Oficial» en el Toronto Film Festival y en el Festival de Londres (sección Journey). Además de los múltiples premios y nominaciones, «Flow, un mundo que salvar» está arrasando en su estreno internacional en cines. De hecho, en Estados Unidos ha superado los 3 millones de dólares, situándose muy por encima de «Robot Dreams» que llegó a los 875 mil dólares. Y en Letonia, el país de origen, se ha convertido en la película nacional más exitosa de todos los tiempos superando los 185.000 espectadores.

La poética animada de Gints Zilbalodis

La historia sigue a un gatito negro solitario, que sobrevive a una inundación apocalíptica y encuentra refugio en un barco, en el que a medida que va avanzando la película se va llenando de animales. Así que lo que podría ser una fábula tradicional se convierte, en manos de Zilbalodis, en un análisis sobre la capacidad de sobreponerse, vivir en armonía y ajustarse a un mundo profundamente afectado por la crisis climática.

“Cada una de las personalidades de estos animales refleja un aspecto del individuo enfrentado a la vida en sociedad.” Zilbalodis

La película no contiene diálogos, solo sonidos y gemidos propios de los animales y la naturaleza, y a pesar de ello hay muchísima profundidad emocional, ya que los gestos, las miradas y los paisajes hablan por sí mismos. Un buen ejemplo de ello es la actitud del gato, que al principio trepa por las cosas para evitar problemas. Se sube a lo alto de la casa y, más tarde, al mástil del barco. Y cuando por fin llega a esas altísimas torres, sube las escaleras de una de ellas para escapar de sus dificultades. Irse para evitar enfrentarse a problemas o situaciones desagradables es una reacción humana muy común, y a mí también me pasa. Pero al final, en lo más alto, el gato decide dar marcha atrás y enfrentarse a los retos de este mundo, aunque eso signifique correr riesgos y renunciar a su comodidad.

Zilbalodis ha desarrollado un estilo que podría describirse como una danza entre el silencio y el sonido. En «Flow, un mundo que salvar», la banda sonora, compuesta por el propio director, juega un papel esencial. Los paisajes sonoros, que oscilan entre lo melancólico y lo esperanzador, son el alma invisible que guía al espectador a través de esta odisea animada. La música no solo acompaña, sino que amplifica la experiencia visual, creando una sinergia perfecta entre lo auditivo y lo gráfico.

Como os avanzábamos, el filme ha cosechado elogios en los principales festivales de cine de animación. En Annecy, uno de los eventos más prestigiosos del género, obtuvo cuatro premios, incluyendo el Premio Especial del Jurado y el Premio del Público. Además, su paso por el Festival de Sevilla también fue exitoso, recibiendo el Gran Premio del Jurado y el Premio a Mejor Montaje.

«Flow, un mundo que salvar» esa su vez una declaración de intenciones sobre el futuro de la animación independiente. En una industria dominada por las grandes producciones de estudios como Disney o Pixar, Zilbalodis demuestra que hay espacio para una animación introspectiva, experimental y artísticamente audaz. Su enfoque solitario en la creación—es responsable de la dirección, el diseño y la música—es un recordatorio de que las grandes historias no necesitan grandes presupuestos, sino grandes visiones.

Su estreno en España programado para el próximo 24 de enero, y ya os advertimos que se trata de una experiencia sensorial y emocional que invita a reflexionar sobre nuestra relación con el entorno y con los demás. Gints Zilbalodis no solo ha creado una obra de arte visual, sino también un relato universal que nos recuerda la importancia de preservar la armonía en un mundo que lucha por sobrevivir. Muy recomendable.

“El objetivo de la película no es resolver un enigma, sino dejarse llevar por esta experiencia visual…” Zilbalodis

Curiosidades

Como querían que los personajes se movieran con mucha naturalidad, crearon un enorme archivo de vídeos de gatos, perros y otros animales. También para los efectos sonoros se ciñeron a la realidad no recurriendo a dobladores para imitar los gritos de los animales, sino únicamente a grabaciones hechas en la naturaleza.

Sobre Gints Zilbalodis

Nació en 1994 en Lituania. Su fascinación por el cine empezó a una edad temprana viendo películas clásicas y ha trabajado haciendo cortometrajes y publicidad. Destaca por sus animaciones de estética singular incluyendo animación 3D y dibujo a mano. Entre sus trabajos como animador, destacan «Rush» (2010), «Aqua» (2012), «Clarity» (2012), «Priorities» (2014), «Followers» (2014), «Inaudible «(2015), «Oasis» (2017) o su última película, «Away», (2019), premiada en Annecy y presentada en el Festival de Sitges.

Equipo técnico

Director: Gints Zilbalodis / Guión: Gints Zilbalodis y Matiss Kaža / Producción: Dream Well Studio (Letonia), Sacrebleu Productions (Francia), Take Five (Bélgica) y Guión Ron Dyens / Productores: Matiss Kaža, Gints Zilbalodis, Ron Dyens y Gregory Zalcman / Música: Gints Zilbalodis y Rihards Zalupe / Diseño de sonido: Gurwal Coïc-Gallas / Director General: Léo Silly-Pélissier.

(*) Imágenes proporcionadas por Madavenue PR.

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